El hilo salta a la ley anti desahucios y al voto de Junts
El tramo arranca con dos mensajes que no van del piso y sigue por donde nadie lo esperaba: una ley. Un forero explica que el lanzamiento de la inquilina solo se pudo ejecutar cuando decayó la moratoria covid, y que el martes la norma vuelve al Consejo de Ministros. Desde ahí, el hilo se ordena alrededor del Congreso. Y de Junts.
Qué se ha sabido
La aportación con datos la firma Rebel6000, en tres tandas. Primera: la inquilina «nunca delinquió». Cuando el contrato expiró,
dos años después del fallecimiento de los inquilinos originales, se acogió a la ley anti desahucios del covid. El lanzamiento solo pudo ejecutarse cuando terminó esa moratoria y el parlamento no la prorrogó. Segunda: el martes la norma vuelve al
Consejo de Ministros y después al Congreso, y esta vez Junts sí parece dispuesto a votar a favor, quizá con carácter definitivo y no temporal. Tercera: «Se firmaron contratos de renta antigua con posterioridad a la muerte de Franco.»
A eso se suma un tuit que recoge unas declaraciones de Lucía Etxebarría sobre Sumar y la expropiación: primero se hace una ley para que el propietario pierda su casa, desesperado la venda, y quien podrá comprarla son los grandes fondos.
Y una experiencia en primera persona. Un forero cuenta que ha visto de cerca a un propietario con un inquilino que no pagaba ni se iba durante más de
dos años, con el desgaste económico y psicológico que eso supone, y que solo lo resolvió en el intervalo en que Junts rechazó renovar la prohibición de desahucios.
El cálculo que no cuadra
Dos foreros miran la letra pequeña y no les sale. Uno suma edades:
24 años de Natalia, 50 y pocos de la madre, y un contrato de los años sesenta que solo encaja si viene subrogado de la abuela. «A ver si es que viven subarrendadas con una anciana o se ha muerto ya y ellas quieren quedarse», escribe. Otro responde a la subida con sorna: si el contrato es de hace 20 años y le suben
200 euros, «no será renta muy antigua». Nadie contesta a ninguno de los dos.
Dónde está la bronca
El eje nuevo es quién paga la vivienda de los vulnerables. Un forero lo dice sin rodeos: reinstaurar la moratoria sería «trasladar la obligación del Estado de dar vivienda a los vulnerables hacia los particulares». Frente a eso, otro responde que la ley, si vuelve, solo se aplicará «para los fondos buitres», una medida que queda bien y no sirve para nada.
Ahí entra la paradoja que resume Ignatius: la solución que se propone ahora se parece bastante a la renta antigua, alquileres topados y sin revisión. Si la norma vieja la puso el franquismo, ponerla era facha; quitarla, también. Su conclusión: «Usted no puede ganar. Usted no puede empatar. Usted no puede abandonar el juego.»
El otro choque es Junts. Un forero recuerda que cada pacto con PSOE o PP le cuesta votos hacia Aliança, que ya aparece por delante en algunas encuestas autonómicas. Otro responde que Junts pactará con quien le convenga y que el 155 no se olvida. Y un tercero zanja el asunto del marco temporal con una línea: «Los contratos tienen un marco temporal.»
También hay reproche político de ida y vuelta. Un forero recuerda que este mal-gobierno ha tenido
ocho años para hacer cosas. Otro responde con una tesis propia: que el grueso del apoyo al franquismo era el funcionariado y que el grueso del apoyo al progresismo es el funcionariado. Y vuelve Franco de refilón: un mensaje sostiene que el franquismo destruyó el mundo rural y empujó a más de
6 millones de personas del campo a la ciudad. La réplica llega en dos líneas: que el Plan Marshall no pasó por aquí.
El IBI y la renta congelada
Un forero recuerda que el plan de vivienda asequible habla de
4 millones en una década. Y otro avisa de que, con el alquiler congelado para siempre, llegará el día en que el IBI supere la cuota: entonces, dice, no volverá a alquilar nada nadie, ni un particular ni un fondo. Es la misma cuenta que hace quien mira su piso heredado en el centro de Madrid y no puede ni entrar ni disponer de él, con una renta que llama miserable.
Qué cambia respecto a antes
Lo de heredar o no el contrato se queda a medias y entra la ley. El tramo ya no discute el papel firmado en los sesenta: discute si el Estado puede prohibir un desahucio y quién asume el coste. Aparece un calendario, el del martes en el Consejo de Ministros, que no estaba en la conversación.
La predicción que se abre paso es doble. Una: la moratoria volverá, aunque quizá solo en teoría. Otra: si vuelve en serio, se acabó la tranquilidad que algunos propietarios dicen haber recuperado en los últimos meses. Y queda el aviso de un forero sobre la renta antigua: «Esta película va a volver a estar de actualidad.»
El hilo, mientras, se va por las ramas. Los dos primeros mensajes no hablan de alquileres: uno compara a Sánchez con Trump y otro culpa a Ayuso. Luego asoman recetas de brocha gorda sobre suelo rústico y compradores extranjeros. Nada de eso toca el piso de Moratalaz.