Hola, cacho_perro: Interesante comentario el que has hecho, pero creo que el Capitalismo se ha caracterizado por sobreponerse a distintas Crisis sistémicas a lo largo de su historia... Lo que sí es cierto es que las cosas están cambiando, de ahí que en mi post comentará que consideraba que el Capitalismo estaba roto... Por su propia naturaleza, el Capitalismo necesita de un crecimiento y consumo continuados, pero es que hemos llegado a un punto en que para ello se precisa de Energía abundante y barata... Y estamos viendo que, posiblemente, ahí se haya llegado a un "Peak", por lo tanto lo más previsible es un DECRECIMIENTO continúo que es lo que se debiera gestionar.
El Capitalismo acabará cayendo o "mutando" muchísimo, de eso no tengo la menor duda, pero porque no dará más de sí... Pero, claro, que esto nos puede llevar a sistemas indeseables como, por ejemplo, el que los Estados impongan a sus ciudadanos medidas autoritarias y represivas para el control exhaustivo de los recursos energéticos. Bueno, algo de esto ya lo estamos viviendo... También podría darse un sistema militarista y expansionista, con vistas a obtener por las "bravas" los recursos que necesitan para mantener su status quo anterior... Y algo de esto también lo estamos viviendo en nuestros días... O se podría derivar a un sistema "neofeudal"...
En fin, la "solución" pasa por buscar alternativas a un Capitalismo que ya no funciona, de hecho, hace tiempo que dejó de hacerlo... Pero hay muchos "actores" interesados en que el Capitalismo siga existiendo y que nos seguirán vendiendo la "moto", disfrazada de lo que haga falta: abstracciones, falsedades "científicas", etc, etc. con el fin de perdurar en lo posible el egoísmo extremo de quienes se benefician de esta situación. Y el "borreguismo" haría el resto...
Saludos.
Exacto, estoy totalmente de acuerdo contigo, desde mi punto de vista el problema del capitalismo no es otro que su objetivo final no es otro que maximizar el beneficio mediante la venta de bienes y servicios en un mercado competitivo. Y por ende, y simplificando, no tiene en cuenta la escasez de una materia prima ni incluso sus repercusiones para conseguirlas.
Es decir, en un sistema capitalista ideal, no importa ni la desforestación, ni la contaminación ni cualquier otro aspecto social que sea de interés general. Y la única manera de plasmar ese interés general viene por la regulación o leyes que impongan los gobiernos (por ejemplo penalizar el uso indiscriminado de energías fósiles, etc...), y yo considero que ahí está el mayor mal.
El problema de "lo público" es la gestión realizada por "capitalistas" con los recursos de todos.
En este aspecto difiero un poco, no creo que "lo público" sea la gestión realizado "por capitalistas". Los que gestionan lo público, es decir los políticos, no son capitalistas, son individuos o grupos de ellos que se rigen por intereses alejados de los sistemas económicos, sino que más bien por principios de poder.
Y me explico, cualquier político de primer nivel en Europa, no ha llegado allí por ningún sistema económico en particular, ha llegado allí porque su mayor logro en la vida ha sido "ser un fariseo". Y lo pongo entre comillas, porque me refiero es que para llegar a la élite del poder político, lo ha logrado, a través de traiciones (de traicionar a sus rivales), de corruptelas y de tráfico de influencias, ha llegado un punto que dudo que ningún político de alto nivel pueda ser "buena persona", por lo menos en los últimos tiempos.
Es decir, en la mayoría de ocasiones estos grandes políticos son siervos de, ahora sí, grandes capitalistas, que como único interés tienen el del mismo sistema capitalistas, es decir, la maximización del beneficio a cualquier costa.
Los políticos lo que tendrían que velar por el interés general, imponer las normas y restricciones necesarias para que, una vez dentro del capitalismo, este pudiera evolucionar a un sistema económico mejor, un sistema capitalista pero teniendo en cuenta el bien común, ya que una empresa por ella misma siempre tenderá a buscar el máximo beneficio, sea cuál sea el coste.
Por desgracia, el ciudadano medio, le importa bien poco el bien común, e incluso acepta sin reparos que los políticos sean "unos me gusta la fruta", siendo su mayor preocupación, si son de derechas o izquierdas, si le afecta a su "paga", etc...