El oro ya pesa más que los bonos en las reservas globales
Según un cálculo que circula en los círculos que siguen el mercado de metales preciosos, el oro ha superado al bono del Tesoro estadounidense como activo de reserva: representaría el 27% de las reservas globales frente al 22% de la deuda estadounidense y el 15% del euro. La cifra resume un giro que lleva meses cocinándose a fuego lento y que en el tramo final de 2026 se ha acelerado con la repatriación de reservas desde Londres hacia Hong Kong y con los bancos centrales comprando sin mirar demasiado el precio.
Mientras tanto, el bono estadounidense a diez años ha rondado el 5% y el treinta años cotiza por encima del 5,3%. En Europa, el cuadro es peor. La combinación de una inflación que no cede, un petróleo Brent que se acerca a los 120 dólares y un Tesoro estadounidense recomprando deuda para contener los rendimientos dibuja un escenario que muchos califican ya de
crisis de deuda soberana en cámara lenta.
El bono al 5% y la trampa de las recompras de Bessent
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha ampliado el programa de recompras de bonos para limitar la subida de los rendimientos. El movimiento no es nuevo —se implementó a principios de los 2000 y se reinició en 2024—, pero desde agosto se ha empezado a vender como herramienta de control de tipos, no de liquidez. El resultado es un mercado que interpreta cada intervención como una señal de que Washington tiene un umbral de tolerancia y que lo está rozando.
El dos años cotiza en el 4,5%, el diez en el 4,93% y el treinta en el 5,34%. Con esos niveles, el coste de financiación de empresas y hogares se dispara. Hay quien sostiene que el país está quebrado y que la única salida es inflacionar la deuda; otros apuntan que embargar a deudores y dejar caer empresas antes que al Estado es la vía que se elegirá. Ninguna de las dos es agradable.
China mueve su oro de Londres a Hong Kong
El Banco Popular de China ha acumulado inventarios de oro en Hong Kong durante los últimos meses y acelera una tendencia a largo plazo: repatriar parte de sus reservas desde Londres. Bloomberg lo publicaba citando fuentes que pidieron anonimato. La maniobra encaja con una estrategia más amplia de Asia por posicionarse ante un posible cambio en el orden monetario.
A ello se suma que varios de los principales bancos chinos, encabezados por el ICBC, han restringido las operaciones minoristas con metales preciosos ante la elevada volatilidad. El oro, mientras, ha sido elevado a Categoría Tier 1 en Basilea III, lo que lo equipara en riesgo a la deuda soberana y al efectivo. Las reservas estadounidenses siguen contabilizadas a 42,22 dólares la onza desde 1973, sin revaluar: a precios de mercado, la revaluación añadiría 1,13 billones de dólares al balance.
La plata y el objetivo de los 75 dólares
La plata ha roto el máximo semanal en 69,03 dólares y apunta a zonas de soporte en 71,05 y 72,10. El objetivo probable de la formación de cabeza y hombros se sitúa en torno a los 75 dólares. El análisis técnico más extendido espera una consolidación lateral antes de que el precio se traslade al mercado minorista, con los bancos centrales comprando con agresividad por detrás.
Bank of America ha emitido un informe favorable al oro con un precio objetivo de 4.813 dólares por onza para 2027. La cifra, en según qué círculos, se considera conservadora dado el contexto. Tether, por su parte, acumula compras de oro que algunos observadores miran con suspicacia.
El petróleo, el diésel y la refinería que no descansa
El Brent ha subido con velocidad de cohete hasta coquetear con los 120 dólares. Detrás está la destrucción de refinerías en Rusia y Oriente Medio por las guerras de Ucrania e Irán, que sobrecarga las del resto del mundo y obliga a posponer paradas de mantenimiento. En Estados Unidos se debate prohibir la exportación de diésel, una medida que el propio sector advierte que podría encarecer la gasolina y el combustible de aviación a nivel nacional.
Estados Unidos exportó 1,26 millones de barriles diarios de diésel en 2025, el 15,4% del total mundial. Los cinco mayores exportadores suministraron el 46,9%, encabezados por Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudí. Cualquier restricción sobre ese flujo tiene consecuencias globales.
Las recompras de acciones y el espejismo del S&P 500
Las empresas del S&P 500 han sido las compradoras marginales de acciones estadounidenses durante una década. Las recompras alcanzaron un récord de 1,02 billones de dólares en los doce meses hasta septiembre de 2025, cerca del 60% de todo el efectivo devuelto a los accionistas. Entre junio de 2021 y junio de 2026, el beneficio por acción creció un 13,2% anual, pero el múltiplo precio-beneficio también se expandió. Sin las recompras, la rentabilidad habría sido otra cosa.
El consumo privado representa el 70% del PIB estadounidense, pero la tasa de ahorro personal está en el 4%, frente al 10-20% de los años setenta. Con ese colchón, cualquier shock de oferta se transmite al gasto con rapidez. El 35% de la población no puede afrontar un pago imprevisto de 400 dólares.
La manipulación de mercado como política económica
La capacidad de Trump para mover los mercados con declaraciones se ha convertido en un factor más de valoración. Anuncios sobre Irán, aranceles o inflación han generado giros intradía que benefician a quien tenga la información antes. La rueda de prensa en la que el presidente se refirió repetidamente a la bolsa dejó poco margen a la interpretación.
El episodio del helicóptero Apache, derribado según la versión oficial por un dron iraní, con los pilotos rescatados en diez minutos mediante una embarcación no tripulada, ilustra hasta qué punto el relato y el mercado van de la mano. La bomba quedó alojada sin estallar, según la explicación dada. No hubo más detalles.
El análisis se atasca en el mismo punto: si el oro vale más que los bonos en las reservas globales, alguien tendrá que explicar qué pasa cuando los rendimientos sigan subiendo y las recompras dejen de bastar.