México se rinde a Jenni Hermoso: el piquito que acabó en multa
Gradas medio vacías, un viral y una multa de 6.000 euros. Así se resume el paso de Jenni Hermoso por el fútbol mexicano, donde el ruido mediático ha terminado por imponerse a los goles. La delantera española, campeona del mundo, ha protagonizado en México un episodio que mezcla deporte, justicia y guerra cultural.
Un piquito, una denuncia y un vídeo viral
El incidente tuvo como protagonista a la mascota del equipo rival, que se acercó a saludarla con un piquito en la mejilla. El gesto, aparentemente inocente, fue denunciado por la jugadora. Las imágenes corrieron como la pólvora y desembocaron en una sanción: 6.000 euros de multa y otros 1.000 de indemnización, según las cifras que se manejaban en el debate público. Para algunos, un exceso; para otros, un acto de justicia después de años de tolerancia con el machismo en el fútbol.
Fútbol femenino: del Mundial a las gradas vacías
El caso ha reabierto el debate sobre el modelo del fútbol femenino español. España llega a México con el cartel de campeona del mundo, pero las estadísticas de asistencia cuentan otra historia. En el partido en cuestión, las gradas lucían medio vacías, con más periodistas que espectadores. La dependencia del dinero público vía RTVE es el principal sostén de la competición, un dato que algunos lectores interpretan como una subvención encubierta a un deporte que, por sí solo, no sería viable.
La batalla política alrededor del balón
Mientras tanto, el caso Hermoso se ha colado en la puja política. Hay quien ve en la denuncia una muestra de empoderamiento femenino, y quien la lee como un ejemplo de corrección política llevada al absurdo. La amenaza de recortes si cambia el gobierno, con alusiones a VOX, planea sobre un deporte que depende de los presupuestos generales. Los más escépticos recuerdan que el fútbol femenino durará lo que dure la voluntad política de pagarlo.
Con la sanción ya impuesta, el cierre sigue abierto: Jenni quiere disputar el Mundial de 2027 a sus 37 años. De momento, México la despide entre aplausos y polémica. La próxima vez que una mascota se acerque, sabrá que un beso puede costar caro.