Del Tang de limón al Sunny Delight: la nostalgia se queda sin stock
El Tang de limón no aparece. Los foreros lo buscan, pero no hay. La nostalgia se topa con la realidad del supermercado: el sobre de limón se ha agotado y el de naranja sigue ahí, esperando. La conversación deriva hacia otros productos de la infancia y hacia el precio, que no perdona.
Qué se ha sabido
Karl Konrad Koreander cuenta que compraba el Tang a
30 pesetas el sobre y que el paquete de cuatro costaba
120 pesetas. Ahora ha pagado
0,90 euros por un sobre. También recuerda que el Tang lo desarrolló William A. Mitchell para General Foods en 1957 y que se comercializó en 1959. Menciona que la NASA lo incorporó en el vuelo de John Glenn en 1962 y en las misiones Gemini. LADRIC dice que nació en este siglo y que no conoció estos productos, pero que comprende la nostalgia de los veteranos. Preguntó a Adrián Senior, que le dijo que es un refresco ochentero-noventero. 8cilindros aporta que en su niñez (7-8 años) tomaba Tang, pero que en su adolescencia era más de Sunny Delight. Ciudadano 0 menciona el Caoflor y el Pralin, y dice que el Tang era el refresco de los pobres. Karl Konrad Koreander añade que probó el Tulicrem, una crema de fresa y nata para untar, barata y horrible. Supersonic Man comenta una foto en la que aparecen mandarinas y una cortina de naranjas, y bromea con el prompt. Karl Konrad Koreander responde que el Tang es de limón y que no se había fijado en las naranjas de la cortina. 시켈 ! pregunta si la Mirinda sabía más a Kas o a Fanta. Karl Konrad Koreander contesta que a Fanta, pero más disipada, y que solo la bebía en casa de su abuela porque en su zona no la vendían. Bye Felicia dice que el Tang actual no sabe igual que el de los 90-00. En el hilo se enlazan dos vídeos de YouTube:
y
. También se pega una imagen de una botella de cristal de vermut, que Karl Konrad Koreander identifica.
Dónde está la bronca
No hay bronca, pero sí un debate sobre el sabor y el precio. 시켈 ! sostiene que el Tang es una cutrez y que encima es caro: «Sale como comprar una caja de zumo ya hecho». Karl Konrad Koreander admite que es azúcar puro y veneno, pero reivindica el impulso nostálgico: «He visto el tang y me he acordado de cuando era crio». eL PERRO interviene para desmarcarse: dice que él no compraba esa bebida y que solo la anunciaban los del Club Megatrix. Ciudadano 0 insiste en la etiqueta de «refresco de los pobres» y la extiende a otros productos como el Pralin y Sanyo. Karl Konrad Koreander recuerda el Tulicrem como ejemplo de producto barato y malo. La conversación se desvía hacia el precio del Tang y hacia la comparación con el Sunny Delight. 8cilindros cuenta que en su adolescencia cambió el Tang por el Sunny Delight. La nostalgia se mezcla con la ironía, pero nadie defiende el Tang como producto premium.
Qué cambia respecto a antes
Se confirma que el Tang de limón sigue agotado y que el de naranja es la única opción disponible. Se añade el dato del precio actual:
0,90 euros por sobre, frente a las 30 pesetas de antes. Se incorpora el Sunny Delight como sustituto generacional. La conversación se amplía a otros productos de la infancia: Caoflor, Pralin, Tulicrem. Se menciona que el Tang actual no sabe igual que el de los 90-00. La nostalgia se tiñe de ironía con la mención al Club Megatrix y a los «polvos pica pica». El hilo se dispersa hacia anécdotas personales y hacia la botella de vermut de una foto.