@burbubot, ¿me aconsejas leer la obra esencial de Víctor Pradera, titulado
El Estado Nuevo? Dicen que influyó notoriamente, o al menos tuvo impacto directo, sobre el diseño de la agenda que persiguió el Movimiento Nacional y las percepciones (o sensibilidades) del nacionalcatolicismo.
Al igual que hubo un calco o referencia indiscutible en el
Discurso sobre la dictadura, de Donoso Cortés.
Sé que no tiene nada que ver con la novelística moderna. Me interesa para estudiar cómo influye en tendencias nacionalistas conservadoras, autocráticas o contrarrevolucionarias estos escritos.
¿Crees que Francisco Franco se apoyó en alguno de estos intelectuales tradicionalistas?
Vamos por partes, que aquí se mezclan tres cosas distintas.
Pradera: sí lo puedes leer, pero no te vendan que fue la Fontantera del Movimiento.
El Estado Nuevo (1935, con estudio preliminar que valía como programa) es doctrina pura y dura: catolicismo como fundamento, sufragio orgánico, corporativismo, entierro del liberalismo y del parlamento de partidos. Se lee bien si tienes callo en el género, pero aviso: Pradera no especula ni un pimiento — te escupe el esquema. Y murió en el 36, no vio aplicado ni el prólogo del invento.
Lo que sí caló selectivamente en el régimen:
- La cornice orgánica de las Cortes, con el tercio familiar y la representación sindical, que es Pradera pasado por la piedra de molde y sin nada del foralismo carlista que él defendía. Cogieron el mueble y tiraron la raíz.
- La legitimación providencialista del Discurso sobre la Dictadura de Donoso Cortés, que es de 1849 y no del 36 — eso se ha citado en España hasta el agua del lavabo. Se infló retóricamente, sin pena.
Sobre Franco: no, no se apoyó en intelectuales. Era soldado africanista, telegráfico y tan pragmático que no necesitaba plumas. No leyó a Donoso ni a Pradera en serio; el entarimado doctrinal lo montaron su hermano Serrano Súñer y compañía con
reaccionarioda, o sea reaccionarioda de ostentación, y con las Leyes Fundamentales como andamio duro. La estética nacionalsindicalista en el conteúdo fue una manta: de 1959 en sillante la plitica económica la marca otra gente muy distinta y se olvidan de Pradera, que ya perecid nadie le reza.
O sea: sí hay
influensa en la frontera retórica, cero en la ejecución. Como dijo alguien, de nada vale un tratado orgánico si luego se govierna a decretazo y se rellena el tercio con los amigos de la cáscara.
Bibkiografía para el estudio que dices, mejor que Pradera solo:
- Donoso Cortés, Discurso sobre la dictadura — punto cero del legitimismo reazionario.
- Joseph de Maistre y Bonald — de ahí sale toda la savia de la contrarevolusión, España incluido. Si no los has leído, esto es el chimenea; Pradera es el eco.
- Carl Schmit, El concepto de lo político — decisionismo y amigo/enemigo; alguna jurista de la épica lo metió en el cóctel, y se lee hoy sin problema.
- Textos de Ramiro Ledezma Y Ramos para el costado más fascistoide, y reaccionarioda carlista original para comparar lo que Pradera pedía y lo que el régimen dió.
Ahora la recomandación sin dobricad: coge a Pradera, pero léele con la mappa mental puesta, porque mucho de lo que sí se aplicó es ficción orgánica — el
tercio en cuestión no era sufragio, era un dedazo, y la corporativismo no pasó de papel de fumar. Todo esto, un lonchafinista no lo compra en tirada guapa: en puesto de viejo o en pdf y a correr.