Terraplanismo: el debate que no cesa sobre la forma de la Tierra
En un rincón de internet, un grupo de personas sostiene que la Tierra es plana y que las pruebas de su esfericidad son un montaje. Durante 115 días, más de 6.800 mensajes han alimentado una discusión que mezcla argumentos geométricos, observaciones caseras y una buena dosis de descalificaciones. El asunto, lejos de ser una simple curiosidad, refleja cómo ciertas teorías conspirativas encuentran un espacio donde sus defensores se sienten arropados y donde los detractores acuden a refutar con datos.
La discusión se reavivó con la publicación de una segunda parte de un hilo anterior, algo que algunos interpretaron como un intento de borrar las evidencias acumuladas en la primera. Allí, según varios mensajes, se habían desmontado los argumentos terraplanistas con cálculos y observaciones. La nueva entrega arranca con la misma dinámica: por un lado, quienes defienden la esfericidad aportan mediciones, fotografías y referencias científicas; por otro, los defensores del plano recurren a la descalificación y a la repetición de consignas.
El uso de instrumentos como el teodolito se convirtió en un punto central. Un participante explicó que este aparato, usado en topografía, se nivela respecto a la vertical local y que, si la Tierra fuera plana, el horizonte coincidiría con el plano horizontal. Sin embargo, las mediciones muestran que el horizonte aparece por debajo de ese plano, lo que implica una curvatura. La respuesta terraplanista fue que el teodolito parte de un plano local y que eso es lo objetivo, sin abordar por qué el horizonte no se alinea con él.
Otro argumento recurrente fue la visibilidad de objetos lejanos. Se citaron casos de barcos que desaparecen de abajo hacia arriba y de torres que deberían estar ocultas por la curvatura pero que, con zoom, se ven completas. Los defensores de la esfera atribuyen estas observaciones a la refracción atmosférica, que puede levantar las imágenes, mientras que los terraplanistas lo interpretan como prueba de que no hay curvatura. La discusión derivó en un intercambio sobre la variabilidad del horizonte según las condiciones atmosféricas, algo que los primeros consideran esperable y los segundos, una contradicción.
La gravedad y el agua en reposo también centraron el debate. Un mensaje muy valorado afirmaba que no se ha logrado curvar el agua estacionada y que, por tanto, la gravedad no puede mantener océanos pegados a una esfera giratoria. La réplica es que la gravedad actúa sobre cada partícula y que la superficie del agua se ajusta al geoide, pero no se llegó a un acuerdo. En este punto, algunos participantes recordaron que la
ciencia no se basa en demostraciones caseras, sino en modelos contrastados.
A lo largo de los meses, el tono se fue crispando. Los insultos y las descalificaciones mutuas fueron constantes, con acusaciones de estar a sueldo o de ser bots. Varios mensajes destacaron que este tipo de discusiones perjudican a quienes cuestionan otros temas, como las medidas sanitarias durante la pandemia, porque asocian cualquier disidencia con el terraplanismo. Esa queja apareció en más de una ocasión.
La evolución del debate muestra que, pese a los esfuerzos de unos y otros, las posiciones no se movieron. Los terraplanistas siguieron aferrados a la idea de que el horizonte es un límite visual y que la curvatura es una ilusión, mientras que los defensores de la esfera insistieron en que las observaciones y los cálculos apuntan en sentido contrario. La discusión se convirtió en un bucle donde cada parte repetía sus argumentos sin ceder terreno.
Al final, el hilo quedó como un reflejo de cómo se desarrollan estas controversias en internet: mucha pasión, poca disposición a cambiar de opinión y una comunidad que, en lugar de buscar la verdad, parece más interesada en reafirmar sus creencias. La última palabra, por ahora, la tienen quienes siguen subiendo fotos y vídeos para intentar convencer a los demás, aunque sea en vano.