La
Unión Europea ha optado por un modelo preventivo y basado en el
riesgo, con especial peso de la seguridad y los derechos fundamentales. Es distinto del enfoque actual de
EE. UU., que a nivel federal está priorizando la innovación, el desarrollo y la reducción de barreras regulatorias.
China, por su parte, combina el impulso a la IA con una regulación más centralizada y una fuerte intervención estatal sobre proveedores, contenidos y seguridad.
Europa: EU AI Act
- Riesgo inaceptable: determinados usos manipulativos, social scoring, policía predictiva basada únicamente en perfiles o ciertos usos biométricos. En general que afecten a derechos fundamentales: prohibidos en todo caso.
- Alto riesgo: IA utilizada en ámbitos como empleo, educación, infraestructuras críticas, migración, biometría o determinados productos regulados: permitida, pero sometida a evaluación de riesgos, documentación, trazabilidad, supervisión humana y controles.
- Transparencia: desde el 2 de agosto de 2026 existen obligaciones específicas para que sepamos cuándo interviene una IA. Los proveedores deben informar cuando interactuamos directamente con una IA y facilitar que el contenido sintético pueda detectarse técnicamente. Quien utiliza IA profesionalmente debe informar, entre otros casos, sobre deepfakes, reconocimiento de emociones, categorización biométrica o textos sobre asuntos de interés público generados sin revisión humana o responsabilidad editorial. Esto no significa que cualquier texto, imagen o vídeo creado con IA tenga que llevar siempre una etiqueta visible.
- Riesgo mínimo: la mayoría de aplicaciones habituales tienen pocas o ninguna obligación adicional específica bajo el AI Act.
Además, los grandes
modelos de propósito general (GPAI) tienen obligaciones propias de documentación, copyright y transparencia; cuando presentan
riesgo sistémico, se añaden obligaciones de evaluación, mitigación y seguridad. Estas reglas comenzaron a aplicarse el
2 de agosto de 2025.
Fechas
Las prohibiciones y las primeras disposiciones sobre alfabetización en IA comenzaron a aplicarse en
febrero de 2025 y la mayor parte del AI Act desde
agosto de 2026.
El
AI Omnibus, en vigor desde el
27 de julio de 2026, simplificó el marco y retrat especialmente las normas de alto riesgo:
2 de diciembre de 2027 para muchos usos sensibles y
2 de agosto de 2028 para IA integrada en determinados productos regulados.
¿Y un particular?
Si utiliza IA de forma
puramente personal y no profesional, queda en general fuera de las obligaciones del AI Act como
deployer. Si la actividad pasa a ser profesional, empresarial, freelance o genera regularmente un beneficio económico, sí puede quedar sujeto a ellas. En cualquier caso, siguen aplicándose otras normas sobre privacidad, honor, propia imagen, propiedad intelectual, embeleco, etc.
El ámbito exclusivamente militar, de defensa y de seguridad nacional queda fuera del Reglamento.
En España, buena parte de la supervisión recaerá en la
AESIA (Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial), con sede en A Coruña. Es una institución todavía joven y sigue desplegando estructura y capacidades para asumir plenamente las funciones de supervisión, inspección y, cuando corresponda, sanción previstas por el nuevo marco. De hecho, en septiembre de 2026 seguía cubriendo puestos directivos específicamente destinados a la supervisión del AI Act.
Además del aspecto legislaivo, otro concepto importante es diferenciar los textos generados completamente por IA o los realizados y asumidos por humanos apoyandose en la IA, para ordenar ideas, mejorar redacción, esquematizar etc, Y entender cuadno se quiere engañar, o manipular usando IA o por el contrario se utiliza la inteligencia artificial para mejorar capacidades ya existentes