Un ensayo en seis entregas y el 80% de TI que sobra
amadeus arranca este tramo con una promesa:
ENSAYO EN SEIS ENTREGAS · 1 DE 6. Pasa el hilo a formato serial, avisa de que irá colgando «pequeños posts» con palabras clave y estrena la primera,
alineamiento / alineación. Pregunta quién es ese «nosotros» con cuyos intereses se pretende alinear la IA —una empresa, Estados Unidos, Europa, China, una oligarquía o la especie— y de ahí saca que hacen falta organismos supranacionales. El resto del tramo se va a la trinchera: quien trabaja con modelos a diario contra quien los mira desde fuera.
Qué se ha sabido
amadeus pone fecha a su marco: septiembre de 2026, con los últimos modelos —cita GPT 6.1 Astra— todavía extendiéndose y abaratándose. De ahí, dice, efectos «incalculables». Añade un concepto de teoría de juegos para explicar por qué nadie frena, el
dilema del prisionero, y lanza una observación que deja abierta: en las últimas semanas casi todas las figuras relevantes de la IA se han acercado a posturas de ralentizar,
todos menos uno. No lo nombra del todo y dice que el tiempo dará la respuesta.
Klaus María mete bibliografía. Toffler y el
Future Shock de los 70, que ya describía el desfase entre cambio tecnológico y capacidad social de absorberlo. Y Kurzweil como tesis de fondo, con enlace al libro:
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amzn.eu
Añade dos matices: que Kurzweil flojea en nanotecnología, y que un artículo reciente de Anthropic sostiene que esto no va tan rápido como se dice. Sobre el reparto, recuerda que Altman ya escribió hace años que la IA concentraría el valor en empresas y tierra y proponía gravar un
2,5 % anual del valor de esas compañías.
amadeus pide justo eso: bibliografía que conceptualice el progreso como suma de curvas. Comparte un tuit de Musk —«Intuition is linear... progress seems to be a series of overlapping log curves»— y admite que es lo único que ha leído al respecto aparte de Kurzweil.
Speculo pone las cifras de la parte optimista: con la tecnología disponible, sostiene que
el 80 % de los puestos de trabajo relacionados con TI sobran, y quizá se queda corto. Cuenta que ha pasado del «esto no sirve para nada si la respuesta no estaba antes en un foro» al «un agente me ha desplegado una tienda online en tres horas sin apenas supervisión».
Dónde está la bronca
Aquí el hilo se parte en dos. Conde Duckula trabaja con IA todos los días y baja el entusiasmo: sirve para optimizar, para configuración, para saber qué librerías usar. «En cuanto a que resuelva algo complicado ella sola... Olvídate». Fuera de lo ya documentado, el modelo «empieza a alucinar o dar vueltas sobre sí misma».
amadeus responde que eso no es IA agéntica y pide concretar modelo, contexto y herramientas. Conde Duckula, de momento, no.
La bronca de fondo es otra. El Ariki Mau despacha los posts largos de amadeus como «puñetera verborrea de bot». amadeus no se lo toma a mal y lo convierte en tema. Cita un comentario que leyó en Reddit y le gustó: el rechazo no va contra quien usa IA para ordenar ideas, sino contra quien la usa como
reemplazo barato de su criterio. Y reconoce el elefante: si sus respuestas llevan ayuda de IA, el propio hilo es un ejemplo del fenómeno. Los humanos fijan la posición; la máquina estructura.
nosomosnada confirma que la usa para redactar porque él se pierde entre subordinadas, y que aun así termina tardando más que escribiendo solo.
Tito Donnie lleva el debate al empleo, contado en tercera persona: sostiene que la IA ha arrasado el sector en un año —salarios, ofertas, exigencia— y que mucha gente aún no lo grita porque está buscando trabajo. amadeus le contesta que producir más no garantiza que quien pierda el empleo viva mejor, y propone repartir trabajo y ganancias: menos jornada, ingresos garantizados y servicios públicos. «Recíclate» no basta, dice.
NORDWAND resume la parte doméstica en una línea:
lo próximo para comprarse el piso será quitarse la suscripción a ChatGPT.
jota1971, de paso: «lo mejor que he leído en burbuja en mucho tiempo».
Qué cambia respecto a antes
El hilo deja el diagnóstico general y baja al taller. Lo que antes era «¿va esto demasiado rápido?» ahora es «¿y qué me hace el modelo cuando salgo de lo documentado?». Entra un asunto que no estaba: el uso de IA para escribir los propios mensajes, y amadeus lo bendice como parte del experimento «siempre que sirva para desarrollar y contrastar ideas propias». Y aparece una lista abierta —quién se acerca a ralentizar y quién no— que él mismo deja sin cerrar.