«El 72,5% de las viviendas alquiladas son de pequeños dueños»
El hilo se ha partido en dos bloques que ya no discuten lo mismo. Unos celebran el decreto como un hito; otros han dejado de mirar al inquilino y miran a quién acabará teniendo el piso. Y en medio, una teoría que va ganando terreno: que esto no va de caseros ni de arrendatarios, sino de traspasar el parque de alquiler de los pequeños a los grandes.
Qué se ha sabido
Ladrillo Mortal pone el primer número sobre la mesa: los propietarios con una o dos viviendas alquiladas reunían el
72,5% de las viviendas arrendadas por personas físicas,
según el INE y el Banco de España, dice él. Y remata: solo el
2,4% serían grandes tenedores. De ahí saca la conclusión de que poner el foco en los grandes no arregla nada, y que el problema de fondo es la concentración de población y la falta de construcción.
El mismo forero recuerda lo que Echenique dejó dicho la víspera: «no es expropiar porque el dueño no va a perder la titularidad de la propiedad». Él le da la vuelta y sostiene que
es peor que perderla, porque el dueño acaba corriendo con la inflación.
nada2 sitúa la indemnización en el segundo decreto, no en el primero. Xanna responde a quien le achaca la medida al gobierno actual con un tuit sobre el trato a familiares de expresidentes y sus negocios con la vivienda. HotelDeltaPapa hace su cuenta:
un 33% de encarecimiento del alquiler de un plumazo, y suelta que es imposible hacerlo tan mal sin querer.
javac mete el suelo en la conversación: no entiende que el
95% del suelo sea no urbanizable. Sostiene que si el terreno es suyo y no pide agua, luz ni alcantarillado —paneles, baterías, fosa séptica y pozo— debería poder levantarse la casa que quiera. Se queja de que la España vaciada no deja edificar nada.
Dónde está la bronca
El hilo se parte entre los que aplauden y los que no. Hay celebración explícita: varios foreros dicen que por fin se legisla para que acaparar vivienda deje de ser atractivo, y uno lo llama hito histórico tras treinta años sin nada parecido. Enfrente, capitan anchoa lo ve al revés: dice que esto va a dar
más inseguridad jurídica al alquiler y que la lectura real es buscar descontento social para empujar la expropiación.
Klapaucius sigue la cadena: primero se retiran pisos del mercado, luego llegan los impuestos a los inmuebles vacíos y al final el propietario vende o cede. Empresario Acorazado BDSM cambia el marco entero: «El Estado está volviendo con fuerza, desde China a USA pasando por Alemania, Rusia, España», y asegura que los años de liberalismo se han terminado.
FranMen añade un supuesto al caso: que el familiar se te meta en casa. Funcional tira por otro lado y sostiene que sigue saliendo más a cuenta pagar hoteles que meter según qué inquilinos en tu propiedad.
Y una parte del hilo discute para qué sirve todo esto. Common_Deletion lo describe como un espectáculo mutuo entre propietarios y votantes de izquierda, y avisa de que no hay infraestructura ni servicios para más población. AntiT0d0 propone que alguna asociación de propietarios organice una huelga o un boicot contra el gobierno, y se ofrece a poner dinero.
La jugada de los fondos, contada de dos maneras
Xanna suelta la versión larga: los pequeños multipropietarios venderán a precio saldo a los grandes fondos porque el negocio ya no les renta, y después el gobierno obligará a esos fondos a dedicar parte de su cartera a alquiler social de precio regulado. ELOS cuenta la misma película al revés: los grandes fondos ya se han quitado sus pisos de encima antes de los decretos y están esperando a comprar barato al pequeño que se asuste. Una tercera intervención sostiene que hay una operación montada para que el pequeño venda y los fondos recompren, aunque no aporta ninguna prueba.
Qué cambia respecto a antes
El aval y el truco del año por adelantado ya no se discuten. Lo que entra es el mapa del arrendador real: no los grandes tenedores, sino los que tienen una o dos viviendas. Esa es la cifra que se repite ahora. La pregunta del tramo deja de ser si el inquilino gana o pierde con la norma y pasa a ser qué ocurre con ese 72,5% si decide vender. Y aparece el encuadre nuevo, el de «vuelve el Estado», con el que varios participantes colocan la medida en una tendencia que dicen más grande que España.