El cráter de Yavoriv y 180 mercenarios extranjeros abatidos
El hilo se pasa el día mirando un agujero. La base de Yavoriv ya se bombardeó antes, pero las consecuencias caen ahora: un cráter descomunal,
180 mercenarios extranjeros abatidos según el Ministerio de Defensa ruso y la constatación de que buena parte de los voluntarios que se habían apuntado salen por patas. A esa imagen se suman dos noticias: un periodista estadounidense muerto en Irpin y Rusia pidiendo ayuda militar a China.
Qué se ha sabido
El cráter es lo primero que comenta todo el mundo.
«Menudo boquete», resume un forero, que añade que el edificio de al lado solo tiene afectados los cristales y los marcos de las ventanas. Otro apunta que el agujero tiene unos 20 metros de diámetro y que ahí debajo tenía que haber un búnker. El parte ruso habla de
3.736 instalaciones militares ucranianas desactivadas desde el inicio, un Su-24 y 11 drones derribados y un avance de
9 kilómetros en un día con el control de Popasnaya y otros cinco asentamientos. Zelenski, por su parte, cifra en más de
60 muertos y unos 200 heridos en la base.
El segundo asunto gordo es Irpin. El periodista estadounidense Brent Renaud muere de un disparo y otro resulta herido. El New York Times se apresura a desmentir que trabajara para ellos: era un cineasta que había colaborado con el diario años atrás. La policía ucraniana dice que la bala le atravesó el ojo. En el foro se discute si lo mataron los rusos o los ucranianos, si llevaba una acreditación caducada y si el alcalde de Irpin cerró el acceso a la prensa al día siguiente.
Y el tercer dato: el Financial Times publica que Rusia ha pedido ayuda militar a China desde el inicio de la invasión. La Casa Blanca dice que eso tendría consecuencias. El portavoz de la embajada china en Washington responde que nunca ha oído semejante petición.
ProfeInsti añade que los refugiados ya son
2,69 millones, más de la mitad en Polonia. Y en Mariúpol, el ayuntamiento habla de al menos
2.187 residentes muertos por los bombardeos. El diésel, mientras, cotiza en algunas gasolineras a
1,939 euros el litro y hay quien echa cuentas de lo que costaría a 4 euros.
Dónde está la bronca
Aquí se pelea medio hilo por cada cifra. El primer choque es el cráter: unos lo leen como prueba de que Rusia usa cabezas de guerra enormes contra instalaciones donde había instructores extranjeros; otros replican que
«no enfocan el fondo del cráter, posiblemente hubiera un búnker» y que las fotos de latas reventadas son de combates anteriores recicladas. Un tercer grupo recuerda que el centro se llamaba «Centro Internacional para el Mantenimiento de la Paz y la Seguridad» y que ese nombre no dice OTAN, aunque media docena de mensajes llevan todo el día escribiendo lo contrario.
La segunda bronca es de plazos. Caronte el barquero insiste en que Kiev va a llevar semanas:
«mínimo 6-8». Otro usuario sostiene que los rusos no van a tomar la capital porque no lo necesitan, que les basta con cercarla. Enfrente, los hay que afirman que la resistencia ucraniana se desmorona y que el avance es imparable; los otros exigen cuentas: si seis brigadas destruidas son 20.000 o 30.000 hombres y cómo encaja eso con los 1.000 ucranianos muertos y 3.000 heridos que otro forero sitúa solo en Járkov. Nadie se pone de acuerdo.
Tercer punto: los voluntarios que se largaban. Varios mensajes siguen la estela de los extranjeros que huían hacia Polonia tras el bombardeo. Una parte del hilo lo cuenta como prueba de que la base era un centro de coordinación de combatientes internacionales; otra dice que los veteranos huyen por sistema cuando huelen una encerrona. La discusión se extiende a si la OTAN tiene o no capacidad de mover un solo blindado por carretera, con un exjefe de Estado Mayor español citado de por medio.
Qué cambia respecto a antes
Lo que cambia es que el hilo deja de mirar el frente y mira al dinero. El precio del gasóleo, las reservas rusas en Venezuela, el gasoducto que Ucrania no corta, la posibilidad de que el crudo venezolano pase a manos rusas. Un forero recuerda que buena parte de los activos del petróleo venezolano pasó al Estado ruso y que EE. UU. va a seguir comprando crudo bajo manos rusas en Venezuela. Otro apostilla que
Rusia no ha cerrado el grifo del gas a Europa. La tercera guerra mundial, hoy, se discute en clave de barriles y gasolineras.
Y de fondo, la petición a China que unos leen como gesto de debilidad de Moscú y otros como bulo montado para dinamitar la relación Pekín-Moscú. Un forero sostiene que
«una mentira para generar desconfianza» sirve igual aunque se desmienta, porque los titulares ya están escritos.