Lavrov: la III Guerra Mundial ya ha comenzado y Rusia lucha sola
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, declaró el domingo que la Tercera Guerra Mundial ya ha empezado. No a la manera de 1939, sino «bajo una nueva forma»: una guerra de proxies en la que Occidente, según su relato, busca la derrota estratégica de Rusia. En el encuentro «Territorio de los Significados», Moscú, añadió, lucha solo contra un bloque de EEUU, la OTAN, la UE y «otros», hasta cien países. También avisó de que Alemania y otros miembros de la Alianza se preparan para un enfrentamiento militar directo.
El análisis que ve una guerra total en marcha
Hay quien sostiene que la escalada ya estalló en julio. La OTAN atacaría refinerías rusas usando Ucrania como intermediario; Rusia respondería contra fábricas de munición en Italia y contra objetivos saudíes a través de los hutíes. El bloqueo del grano ucraniano y los abordajes de buques en alta mar completarían un cuadro de confrontación por delegación.
La contradicción que pincha el relato
Los escépticos tienen un argumento que se puede tocar: el surtidor. Si hubiera guerra total, la gasolina y el gasoil ya estarían a 5 euros el litro y el diésel en EE.UU. a 10 dólares el galón. No lo están. Y si se cuentan cien países en un bando, habría que anotar a Corea del Norte en el otro. El relato suena a disco rayado: Lavrov repite la misma urgencia cada cierto tiempo. El dato que descoloca: el análisis más detallado del conflicto encaja con los titulares, pero los mercados de energía se comportan como si la guerra fuera para ellos.