Once años de Grabat: cero baterías y la mina de Cáceres denegada
Un forero enlaza la información de un diario digital sobre el auto de procesamiento y la petición de penas de prisión por el caso del grafeno. Once años después, el hilo vuelve al foro principal con el mismo resultado: ninguna batería a la venta y los fundadores ya fuera de la empresa.
Qué se ha sabido
Marzo de 2018. El Ermitaño reaparece para actualizar: Graphenano dice haber invertido
870.883,75 € en proyectos con universidades españolas desde 2016. La respuesta llega en forma de preguntas de Calculín: si hay lotes, muestras, precios o pedidos. Incorrezto contesta que se empezaron a fabricar celdas y matiza:
«de momento, las carcasas».
La empresa pide un permiso de investigación minera en el Trasquilón,
24 cuadrículas, y otro en Zamora para litio, estaño, wolframio y tántalo, en Fermoselle y Villar del Buey. Los vecinos de Arribes montan una plataforma para oponerse.
En junio de 2018 el proyecto salta a Cádiz:
40 millones de euros, 450 puestos en la primera fase, 1.200 más adelante y mil millones de euros de facturación prevista. Los medios locales lo cuentan igual que lo contaron con Yecla. El Ermitaño dice que la primera fase estaría lista en
2021.
Llega la visita. Un youtuber entra en la nave y graba. Es la primera persona ajena que lo hace, según el propio vídeo. Se ven celdas de
400 Wh/kg, no las
1.000 de las presentaciones de 2016. El grupo publica además un vídeo corporativo y estrena web. En paralelo, la Policía desmantela dos fábricas de pilas falsificadas en València con
1.325.000 baterías incautadas. El chiste se escribe solo.
El BORME del 19 de marzo recoge la entrada de un nuevo consejero en Grabat. En noviembre de 2018, frangelico pone las cifras de la ficha mercantil: entre
1 y 9 empleados y
6.353 € de capital social. En 2020, El Confidencial publica que el «milagro» murciano pasa a manos de un inversor español y capital chino por
200 millones; el único dinero que había entrado antes eran
50 millones por el 25%. Poco después se conoce la venta de la participación de los fundadores. Alb. lo cierra: «Vendieron en el 2020 en vez de en el 2018».
Y entonces el relevo. Los hermanos aparecen detrás de Phi4Tech, con fábrica de baterías proyectada en Badajoz y una mina de litio en Cáceres. La Junta deniega el permiso de investigación.
Dónde está la bronca
El Ermitaño abre el fuego: «¿pero todavía estamos aquí mareando la perdiz?». Sostiene que la planta se construyó y que las celdas se fabrican; que 400 Wh/kg en producción no contradice los 1.000 de laboratorio; que los Nobel se dan por ciencia básica y que sacar un producto al mercado es otra cosa. Frente a él, Calculín pide datos y alb. hace la cuenta de los años: hilo abierto en octubre de 2015 y primera fase de fábrica para 2021. Incorrezto responde con la única prueba que hay sobre la mesa: celdas, sí, pero carcasas.
La discusión se muda después a si el grafeno es siquiera el material del que hablan. Un forero rescata que el CEO de la nueva aventura dijo que huye de que el grafeno sea lo que vende el proyecto y que lo suyo son «materiales grafénicos». Mistermaguf lo lee como una retirada: el material estrella se convierte en una etiqueta.
El cálculo de Salva Nos Deus circula medio en broma: si el grafeno pesa 0,77 miligramos por metro cuadrado, Yecla produce millones de metros al día y no consta que nadie lo compre. Otro forero apunta que, según Wikipedia, salen 5.194.805 m² diarios.
También entra ruido de fondo: un mensaje de publicidad automatizada con enlace a un sitio de contactos, y las respuestas del hilo pidiendo que se registren los bots.
La experiencia de Fallagan
Un mensaje largo entra en el hilo. Un forero que vivió quince años en Yecla cuenta su relación directa con la familia propietaria, con la empresa de biocombustibles vinculada al grupo y con los inversores que pusieron dinero. Relata comidas con inversores y sostiene que, según su versión, la compañía no pagó de su bolsillo a los ingenieros. Pide datos de subvenciones públicas. Gubelkian le responde con una pregunta concreta: si esa comida fue antes o después de que los inversores perdieran el dinero. El mensaje se corrige después para precisar que todo lo que afirma lo plantea como duda.
Qué cambia respecto a antes
El asunto cambia de escala. Ya no se cuenta con fichas mercantiles pequeñas: hay una operación con cifras grandes, dos fundadores vendiendo y un nombre nuevo, Phi4Tech, con Badajoz y Cáceres en el mapa. La historia deja de ser una fábrica de baterías y pasa a ser una sucesión de proyectos mineros. La visita del youtuber sustituye al certificado que nunca llegó: ya no se pide un papel, se pide un vídeo. Y la mina de Cáceres se cae, que es lo único verificable que ha pasado en todo el tramo.
En 2026 el hilo vuelve al foro principal y se llena de preguntas de una sola palabra. Un forero resume: «11 años son pocos. Estarán aún con los últimos flecos de papeleo».