Grabat amplía capital en 353 euros tras salir los Martínez Rovira
Los hermanos ya no están al frente y los papeles empiezan a contarlo todo. En enero de 2018 cesan los administradores. A los pocos días, los informes de comportamiento de pagos marcan impagos. En febrero, la ampliación de capital queda en
353 euros. Lo que llevaba dos años discutiéndose en el hilo se resuelve solo: el tramo no acaba con una batería, acaba con un BORME.
Qué se ha sabido
Noviembre de 2017. El Ermitaño sube una noticia local: Grabat arranca con
40 millones de euros en la planta de Yecla y entra en la Unidad de Aceleración de Inversiones. Forchetto le pone al lado la otra cifra: el respaldo de Chint,
18 millones por el 10%, y una empresa con 30.000 empleados detrás.
Después, el barco. El primer barco «100% grafeno» navega por el Mediterráneo. Pesa un 20% menos, cuesta
280.000 euros (80.000 más que uno normal), monta 600 CV y alcanza 60 nudos. Cetero se autocita para rectificar: él creyó que competía en la Volvo Ocean Race y resultó ser solo una presentación. Los dos comentarios de la noticia, copiados en el hilo, dicen lo mismo: «MENTIRAAAA».
Y la patente. Alguien mira la EP20150382557, publicada el 17 de mayo de 2017, con Morales Palomino y Caballero Amores como inventores y Grabat Energy como solicitante. En el registro europeo figura retirada, expirada por falta de pago. El Ermitaño responde con la WO2017081182A1. Le explican que es el mismo registro PCT y que las patentes son territoriales.
En medio, el ruido de fondo del sector: Samsung anuncia ánodo de silicio-grafeno con paper en Nature, Fisker promete el EMotion con baterías de grafeno para agosto, Sion Power habla de 500 Wh/kg. Graphenano sale primero en un informe de mercado que cuesta
3.800 dólares.
Enero de 2018. El
BORME del 10 de enero recoge los ceses. En cuanto salen los hermanos, los informes Paydex empiezan a marcar impagos de facturas. Febrero de 2018:
el BORME del 19 publica una ampliación de capital de 353 euros.
Más madera. Grabat pide investigar estaño y litio en el Trasquilón:
24 cuadrículas mineras, 442 hectáreas. Montytorri desvía la mirada a TINMAR 1973 SL y a sus administradores. Dr. Emmett Brown desentierra NOGAL SELECCIÓN S.L., una sociedad de finales de los 90 embargada, con deudas a la Seguridad Social, y a la que hicieron devolver subvenciones del INEM. Pitufino cuenta que ya se ha comprado la batería, la pone a 56 euros y 2 kilos, y dos mensajes después confiesa que era broma.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos frentes. El primero es filosófico y lo abre Mistermaguf con un tocho sobre por qué la gente cree. El Ermitaño contesta por lo personal y Mistermaguf devuelve el golpe con la carga de la prueba: quien afirma algo milagroso es quien tiene que demostrarlo, no quien duda. El Ermitaño gira hacia que no se puede acusar de estafa sin tener la batería en la mano. Ahí se queda, cada uno en su trinchera.
El segundo frente es la patente. Hijos de puta la sigue en el registro europeo línea a línea y sostiene que caducó por impago. Alb añade la cifra: una patente cuesta entre
800 y 1.200 euros, y no pagarla, dice, es significativo cuando se supone que es el activo principal. El Ermitaño se aferra al PCT y admite que se arriesga a otro owned.
Aparte, electric0 y el Ermitaño se enzarzan con la ley de Ohm: el primero insiste en que a resistencia nula la intensidad es infinita y el cortocircuito destruye la batería; el segundo trae un ensayo según IEC 62133 y defiende que la celda siguió funcionando con un 60% de capacidad. Rubencillo va al documento y señala que el apartado de resultados del test está en blanco.
Entra burbuje, que dice haber trabajado en investigación del grafeno y haber publicado papers. Su diagnóstico es corto: es un timo y no hace falta ser científico para verlo. El Ermitaño recibe el argumento sin rechistar y bromea con cuánto pagan los illuminati.
Qué cambia respecto a antes
Hasta este tramo se discutía si la batería existía. Desde enero se discute si la empresa paga. Los ceses que alguien había vaticinado dos años antes se cumplen, y con ellos llega el goteo de impagos y la ampliación de tres cifras.
El propio El Ermitaño baja el tono. Ya no dice que estén a punto de vender, dice que quiere creérselo, que le hace ilusión y que las baterías son españolas. Fayser, cada pocas páginas, vuelve a preguntar si ya se pueden comprar y se va con las manos vacías. La discusión sobre la ley de Ohm y el test punzado sustituye a la de las cifras de densidad. Y un asunto nuevo entra al hilo: el litio del Trasquilón, otra vez a buscar materia prima antes de haber vendido una celda.