En 2008 el oro no valía casi nada y la vivienda tenía los precios de ahora. No confundamos churras con merinas. Durante la República de Weimar la vivienda no valía nada porque era muy caro mantenerla.
No menciono a la República de Weimar por el tema inmobiliario, la menciono por lo de la impresión de dinero fiduciario y la pérdida del valor del dinero.
Pero si el tema inmobiliario durante la República de Weimar es interesante, no lo es por lo que comentas.
En realidad sucedieron varios fenómenos sobre la vivienda que no son comparables a la situación actual, porque los esquemas financieros son muy diferentes.
Por ejemplo, las hipotecas de entonces no eran como las de ahora, eran a plazos fijos.
Las viviendas subieron muchísimo, pero su valor real, ajustado por inflación, bajó.
Los hipotecados se beneficiaron mucho porque pudieron pagar sus deudas con un dinero casi sin valor. Quien no podía pagar, entregaba su vivienda (ese esquema aún existe en muchos países).
Los rentistas y los ahorradores en dinero fiduciario perdieron mucho, entre otras razones porque en la Alemania de entonces los alquileres estaban regulados, fuera de lo que subía la inflación (esto último, sucede hoy mismo en España).
La vivienda dejó de ser una inversión y por eso se transformó en una carga para los propietarios.
Uno de los grandes problemas de los años siguientes es que a nadie le compensaba construir nueva vivienda (sucede algo parecido ahora también en España), por lo que se trató de construir vivienda por parte de las administraciones públicas, y también por parte de las grandes compañías industriales que necesitaban alojar a sus trabajadores (de hecho VW y otras grandes corporaciones, hasta hace poco mantenían ese esquema, o lo traspasaron décadas después a mutuas de sindicatos, lo equivalente a Cajas de Ahorros, y a municipios).
En la España de Franco también sucedió, muchas empresas (y no necesariamente grandes, ni necesariamente estatales) construyeron viviendas para sus empleados.