Hay que reconocer, como el llamado 15M, que lo que se pedía era, cuando menos, discutible. Otra cosa es que se promoviera por gente que solo buscaba su bien. Pero una cosa no quita a otra, aunque los engañados para hacer tales cosas siempre sean los mismos con los mismos años (lo que debería dar qué pensar, tanto a profesores como a alumnas).
Yo, lo que sigo esperando, es una gran acampada en Sol de autónomos, de mayores de 50 sin vivienda en propiedad a los que dicen que, como mucho, darán vivienda a los jóvenes —aunque lo de jóvenes lo van cambiando entre los 20 y los 35 años—, como si una persona sin vivienda no tuviera la misma necesidad, tenga 10 o 90 años (es como decir, vamos a dar de comer a los jóvenes, los mayores que no puedan comer, no comerán, aunque se mueran, anunciándolo por altavoces, en vez de decir las personas que no tengan comida podrán comer... No, dicen que podrán los jóvenes, pero como si mañana dicen que solo los viejos pueden beber agua, para compensar que no les dimos de comer) ... En serio, hablamos de gente que actúa así con tu voto o aplauso. Gente a la que no le importa, aunque sea con su voto o aplauso, la desgracia de los demás, está legitimando que los demás nos defendamos de ella, pero solo como pura opción de supervivencia (y tron, o amigo, a mí ya me queda poco en este lodazal, que no lo digo por interés, sino por lo que veo que dejo atrás).
Nota, por eso, muchas veces, solo por dejar algo positivo entre tanta dificultad, pongo alguna canción que, aunque sea estulta o que digan cosas que parezca contrario a lo que digo, realmente dicen lo que quiero decir, que puede no ser cierto, pero es mi opinión y como tal la digo, firmando siempre el método socrático de la argumentación... y por tanto del insulto.
Y así, actúo, a pesar de mi pobre educación, aunque en esta pequeña frase haya comas y acentos que muchos jueces no saben poner ni interpretar para expresar lo que lleva a la cárcel a muchas personas. Y así, muchas sentencias son un sonrojo no solo para el ajusticiado, sino, sobre todo, para el ajusticiado que lea tal sentencia.