Como mínimo va a haber una amortización masiva de puestos de funcionarios. En España, con los avances informáticos de este siglo, no debería haber ni un millón de puestos en la administración pública.
Os voy a decir algo que... ni el político más liberal se ha atrevido, al menos aquí en España (como mucho, tal vez, a Miguel Anxo Bastos).
Partiendo de mi experiencia (en una gran administración pública) y estando a la cabeza de un proyecto corporativo de tramitación electrónica,... si no hubiera tanto desconocimiento en la población española (y más allá), llegarían a la siguiente conclusión:
Dejando a un lado Sanidad, Educación y Justicia, en lo que comúnmente se denomina Administración General, como mínimo, un
60% de sus recursos humanos están destinados a la gestión de todo tipo de subvenciones y ayudas, incluido la producción y sustento del marco legislativo y burocrático asociado.
No es solo ya la cantidad asignada a estas ayudas, cuyos fondos también provienen de la UE, es el coste en salarios, tiempo y ineficacia que conllevan la gestión de todos esos expedientes. Si se eliminaran,... no digo ya la totalidad, me basta la mitad, de un día para otro, con el consiguiente despido de personal funcionario o interino,... habría margen para... aplicar rebajas fiscales de importancia al tejido productivo y empresarial privado (en especial, ese 95% copado por pymes, micropymes y autónomos), que además ayudaría a contener la inflación y seguramente facilitar la contratación de más empleados en ese sector privado, o fomentar aún más el auto-emprendimiento.