Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

Países Bajos prepara el despido de hasta el 60% de sus empleados públicos en algunos departamentos, según una información de elEconomista.es. La medida afectaría a áreas concretas de la Administración, no al conjunto del empleo público.
Países Bajos prepara el despido de hasta el 60% de sus empleados públicos en algunos departamentos, según una información de elEconomista.es. La medida afectaría a áreas concretas de la Administración, no al conjunto del empleo público.
El Gobierno de Países Bajos tiene sobre la mesa un ajuste que, por su tamaño, cuesta digerir: hasta el 60% de los empleados públicos de algunos departamentos podrían perder su puesto. Lo publica elEconomista.es. La frase que acompaña al plan lo resume: «No podemos seguir haciendo lo mismo que hasta ahora».
El porcentaje asusta, pero conviene leerlo con precisión. El 60% se refiere a algunos departamentos, no al total del empleo público neerlandés. Es decir, hay áreas concretas donde la reducción de plantilla podría llegar a esa proporción, mientras otras quedan fuera del ajuste.
La formulación importa. No se trata de un despido masivo e indiscriminado, sino de una reestructuración selectiva por departamentos. El alcance final dependerá de cómo se concrete el plan.
La cita que acompaña la noticia apunta a una idea sencilla: el modelo actual de gasto y organización no se sostiene. Países Bajos, con una administración tradicionalmente robusta, afronta la misma tensión que otros gobiernos europeos: hacer más con menos estructura.
El debate de fondo no es solo económico. Es también sobre qué funciones públicas se consideran prescindibles y cuáles no. Un recorte de esta magnitud obliga a redefinir tareas, no solo a borrar puestos.
Si el plan neerlandés se confirma, se convierte en uno de los ajustes de plantilla pública más agresivos de la última década en Europa. Otros países han aplicado recortes, pero rara vez con porcentajes de dos dígitos altos en departamentos enteros.
La clave estará en la negociación con los sindicatos y en si el despido se acompaña de recolocaciones o de salidas voluntarias. Sin esos detalles, el 60% es una cifra impactante pero incompleta.
Países Bajos prepara el despido de hasta el 60% de sus empleados públicos en algunos departamentos: "No podemos seguir haciendo lo mismo que hasta ahora"https://t.co/6oBCw83iAf
— elEconomista.es Ver publicación en X
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
No hace falta dejar de imprimir, ya se devalúa solo.Mientras impriman billetes no hay problema, el problema vendrá cuando el BCE y los responsables políticos digan hasta aquí.