El Real Madrid veta la bandera de España en su grada de animación
La paradoja es de manual: el club que presume de españolía prohíbe la bandera de España en su propio estadio. El Real Madrid se reunió con los responsables de la Grada Fans del Santiago Bernabéu para comunicarles las instrucciones de cara al partido de ida de octavos de final de la Champions ante el Manchester City, y entre las medidas figura un veto explícito a las enseñas nacionales. «No se pueden llevar banderas de España, Cuba, Polonia o Mongolia... solo banderas del Real Madrid», reza el comunicado interno que la peña Veteranos envió a sus integrantes tras el encuentro con el club.
La medida llega después de que el Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA multara al Real Madrid con
15.000 euros y ordenara el cierre parcial del estadio —500 localidades adyacentes de la tribuna sur inferior— por el comportamiento racista y/o discriminatorio de su afición. El detonante: las imágenes de un individuo haciendo el saludo nazi durante el partido de vuelta del playoff de Champions ante el Benfica portugués, el pasado 25 de febrero.
Chalecos morados y bufandas blancas o moradas
El control no se limita a las banderas. La peña Primavera Blanca, presidida por Manuel Matamoros, detalló en otro comunicado el restablecimiento de los
chalecos morados —encargados de reforzar el control interno—, la prohibición de iniciar cánticos no dirigidos por los speakers y la obligación de llevar bufandas blancas o moradas. «Se aplicarán sanciones disciplinarias a cualquier fan que incumpla estas normas, incluyendo la suspensión de acceso a varios partidos y sanciones específicas a las peñas implicadas», advierte el texto.
La peña Veteranos, liderada por José Luis Ochaíta, antiguo miembro de Ultra Sur, fue igual de explícita: móviles, pipas, manos en los bolsillos, insultos y cánticos contra Guardiola quedan terminantemente prohibidos. «Nos jugamos mucho, no solo como Grada, sino también como peña, ya que cualquier sanción individual que pudiera haber hacia algún peñista, repercutiría también en la Peña», señala el comunicado. La disciplina interna se convierte así en el precio de evitar el cierre del sector.
La pitada que no cesó y la bandera que se multiplicó
La reacción de la afición no se hizo esperar. Seguidores madridistas se movilizaron por redes sociales para llenar el estadio de enseñas rojigualdas en señal de protesta. La paradoja es evidente: un club que presume de españolidad prohíbe el símbolo nacional en su propio feudo, mientras el sector más ruidoso de la grada queda bajo vigilancia interna.
Hay quien sostiene que la medida es una imposición de la UEFA y no una decisión voluntaria del club. En contra pesa el argumento de que el Real Madrid aceptó el marco disciplinario sin resistencia pública y trasladó la presión a sus peñas. El resultado: la grada de animación pasa de ser el altavoz del madridismo a operar bajo un reglamento que prohibiría hasta la bandera que ondea en el DNI de cualquier español.
¿Qué sanciones aplica la UEFA al Real Madrid por el saludo nazi?
La UEFA impuso al Real Madrid una multa de 15.000 euros y el cierre parcial del estadio —500 localidades de la tribuna sur inferior— por el comportamiento racista y/o discriminatorio de su afición. El castigo se activa en el próximo partido de competición europea en el Bernabéu, precisamente el sector donde se ubica la grada de animación. El club, para evitar males mayores, ha optado por extremar el control interno con chalecos morados y normas de comportamiento más estrictas que nunca.
La pregunta que queda en el aire: ¿aguantará la grada de animación el pulso entre el reglamento y la afición, o el Bernabéu se convertirá en un teatro donde solo se permite aplaudir cuando lo indique el speaker?