El 'cuidadito' a Sánchez y el cansancio con la vivienda
El tramo arranca con un vídeo pegado en el hilo (
) y a partir de ahí la conversación se parte en dos: los que avisan al presidente de que no va a pasar invicto y los que ya están hartos del asunto. La vivienda sigue siendo la excusa, pero cada vez menos. Lo que se discute aquí es otra cosa: qué le espera a Sánchez, qué se le puede colgar encima y cuánto aguanta el electorado antes de pasar de página.
Qué se ha sabido
El vídeo es el pistoletazo. A partir de ahí, lo más concreto del tramo es el aviso de un participante: los «hombres de negro» están «al caer» y llegan a congelar «las pensiones y sueldos públicos». Esa es la fecha que pone encima de la mesa, sin más detalle, y de ahí saca la conclusión: Sánchez no va a poder «pasar invicto».
Otra intervención monta un escenario de campaña con un votante al que le quitan la vivienda y
tres días antes de las elecciones, y pregunta qué habría votado el PP en ese caso. Es una hipótesis, no un suceso: nadie la presenta como algo ocurrido.
Ilich Ramirez Sanchez pregunta directamente por qué tendría que entrar Begoña Gómez en prisión y qué ha hecho. Y Triptolemo aporta el único dato de experiencia propia del tramo:
tres inquilinos, uno de ellos con un familiar enfermo en casa, y el miedo a quedarse sin lo suyo.
Sobre plazos judiciales, Ilich Ramirez Sanchez recuerda que cualquier pleito por difamación contra los antiguos propietarios tendría que salvar primero la admisión a trámite, después los recursos y, en último término, Estrasburgo pasando por casación. Su conclusión: «no le veo yo recorrido».
También aparece una acusación sobre pisos públicos entregados a un fondo de inversión, que se lanza en plena pelea y sin más respaldo que la propia frase. Y un cruce sobre tráfico de drogas en África y sobre lo que dicen en Francia, que entra y sale del hilo sin desarrollarse.
Dónde está la bronca
El choque es el de siempre, pero con el tono cambiado. Por un lado, quien sostiene que el eslogan de la vivienda funciona como una jugada maestra y que a la derecha no le queda otra que subirse a ella. Por otro, quien responde que esos mismos llevan años en el Gobierno y que la situación, dicen, solo ha empeorado.
En medio, el cansancio. «Que pesaos con la vivienda», escribe un participante. Su tesis: en tres días nadie se acuerda. No es el único. Otro resume el futuro en una línea: seguir creyendo en el sistema actual es de ingenuos y no hay esperanza por ninguna vía.
La discusión por Begoña Gómez se cruza dos veces. Unos la dan por hecha sin explicar el porqué; cuando alguien pregunta qué ha hecho, la pregunta se queda sin respuesta y el hilo gira hacia otro lado. Otro participante afirma, sin aportar nada, que con Sánchez en el Gobierno no acabaría en prisión.
Y en el medio, la pelea por los eslóganes. Unos repiten cánticos de campaña —«Pedrooooooooooo guapoooooooooooo»—, otros los contestan con la cifra de los años de Gobierno, y hay quien responde con el mismo estribillo cambiado. El hilo no debate medidas: intercambia consignas.
Hay una rectificación de tono que llama la atención. Un participante que entra a saco contra la izquierda acaba reconociendo, en otro mensaje, que los que votan a la derecha «son más listos» porque usan el cerebro alguna vez. La ironía le dura dos líneas y vuelve a la trinchera.
Qué cambia respecto a antes
Entra un asunto nuevo: las pensiones y los sueldos públicos. Hasta aquí la pelea era la vivienda; ahora se cuela el aviso de que viene un ajuste y que eso le va a pasar factura a Sánchez. El marco deja de ser el alquiler y pasa a ser el bolsillo de los que ya cobran.
También aparece el escepticismo sobre la propia convocatoria. Hay quien sostiene que no habrá elecciones hasta que se consume un supuesto fraude, una afirmación que circula sin ninguna prueba y que nadie del hilo respalda con nada. Y quien apunta lo contrario: que si Sánchez adelanta los comicios es porque sabe que van a salir cosas suyas en breve.
Lo que se cae del debate es cualquier propuesta concreta. Ni financiación, ni suelo, ni plazos. Alguien copia en el hilo la fábula del pescador: el que saca un pez pequeño y lo devuelve al agua porque el año que viene pescará uno más grande. La moraleja se aplica sola al alquiler. Nadie está hablando de eso.
El reparto de culpas, en tres frases
Primera: el que dice que si quieren vivienda, que la pidan. Segunda: el que responde que los que van a votar a la izquierda lo harán igual, con eslogan o sin él. Tercera: el que resume el asunto en que el eslogan ya está montado y solo hace falta un enemigo.
Aquí no hay acuerdo ni se busca. El hilo cierra el tramo con el mismo reparto que lo abrió: cada uno con su pancarta y el vídeo de fondo.