Un estudiante pierde una mano en protestas en Francia
Un adolescente de 15 años perdió una mano durante los enfrentamientos con la policía en el bloqueo del instituto Béhal, en Lens (Francia), el lunes por la mañana. El suceso, que ha conmocionado al país, se produjo cuando el joven, según fuentes policiales citadas por
Le Figaro, intentó recoger y lanzar de nuevo una granada de dispersión de gases lacrimógenos. La Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) ha abierto una investigación por «delito de violencia que ha provocado mutilación o invalidez permanente». El balance de la primera semana de protestas estudiantiles en toda Francia es de más de 500 heridos y 5.000 detenidos.
Los hechos: qué ocurrió en el instituto Béhal de Lens
Los hechos ocurrieron a las 10:30 de la mañana, durante la concentración de un centenar de estudiantes a la entrada del instituto Béhal, uno de los más de 400 centros de educación secundaria que volvieron a sufrir bloqueos tras una semana de protestas. Según las fuentes policiales, los agentes fueron agredidos con piedras y morteros de fuegos artificiales, por lo que las fuerzas antidisturbios (CRS) decidieron intervenir para dispersar a los manifestantes. El prefecto de Lens, François Xavier Lauch, informó de que el estudiante fue trasladado urgentemente a un hospital en Lille y que su vida no corre peligro. La investigación judicial está en curso y no se han dado más detalles.
Acusaciones cruzadas: violencia policial frente a infiltración de alborotadores
El grave incidente ha causado una gran conmoción en Francia, entre acusaciones cruzadas contra la violencia policial y contra la infiltración de «alborotadores» de extrema izquierda en las protestas estudiantiles por el deterioro de la educación pública. La Liga de Derechos Humanos (LDH) denunció «la deriva violenta respecto al Estado de derecho» durante las intervenciones de las fuerzas del orden. Su presidenta, Nathalie Theio, expresó su «máxima preocupación» en la antesala de las manifestaciones masivas de apoyo a los estudiantes convocadas en París y otras ciudades el 6 de octubre y respaldadas por los sindicatos. En paralelo, la policía detuvo a una estudiante de 17 años en Aix-en-Provence como supuesta autora de otro incidente en el que una transeúnte perdió un ojo durante una protesta el jueves pasado, y a otro adolescente de 15 años por agredir en Marsella a una mujer con un spray usado como lanzallamas.
El contexto: más de 400 institutos bloqueados y un país en tensión
Las protestas estudiantiles, que comenzaron hace una semana, se han extendido por todo el país y han dejado un saldo de más de 500 heridos y 5.000 detenidos. Los bloqueos afectan a más de 400 centros de educación secundaria. El malestar por el deterioro de la educación pública es el detonante de unas movilizaciones que han derivado en enfrentamientos violentos con las fuerzas del orden. La convocatoria del 6 de octubre, respaldada por los sindicatos, pondrá a prueba la capacidad de respuesta del Gobierno francés y la tensión entre los estudiantes y las autoridades.
Reacciones y debate público: de la conmoción a la polémica
El suceso ha generado un intenso debate en la opinión pública francesa. Mientras unos ponen el foco en la actuación policial y exigen responsabilidades, otros señalan la presencia de grupos radicales que se infiltran en las protestas estudiantiles para radicalizarlas. La investigación de la IGPN deberá esclarecer si el uso de la granada de dispersión se ajustó a protocolo y si el joven la manipuló de forma imprudente. La conmoción por la amputación de la mano del adolescente ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad en manifestaciones.
El dato que descoloca: un chico de 15 años ha perdido la mano en una protesta por la educación pública, y el país sigue sin ponerse de acuerdo sobre quién es el responsable.