No quiero ponerme denso con…
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El método consiste en imprimir y colocar imágenes de personajes como Bill Gates, Macron o Pedro Sánchez para "parasitar" un supuesto contrato con fuerzas oscuras y recibir dinero, salud y oportunidades. No hay ninguna prueba de que funcione.
Hay tutoriales que piden fe, otros piden constancia y algunos piden una impresora. El que circula por ahí propone descargar una imagen, imprimirla varias veces en distintos colores como si fueran estampitas y repartirlas por el trabajo, la cartera, casa, el gimnasio o el bar. Nada de rezar ni agradecer. Basta con acordarse de la imagen de vez en cuando y quedarse mirándola en la mente.
La idea de fondo es que ciertos personajes públicos habrían firmado un pacto con fuerzas oscuras y que cualquiera puede engancharse a ese contrato sin pagar nada. El texto menciona a Bill Gates, Emmanuel Macron y Pedro Sánchez como ejemplos de firmantes. El usuario que lo explica lo compara con un mosquito que se alimenta con menos de una gota de sangre: no influye en los términos del contrato ni afecta a las partes.
A partir de ahí, según el tutorial, empiezan a llegar dinero, salud y oportunidades. El resultado dependería del porcentaje de alma que el personaje en cuestión tenga adeudado. No se especifica cómo se mide ese porcentaje ni quién lleva la contabilidad.
El planteamiento no ofrece ningún mecanismo verificable. No hay contrato, no hay fuerzas oscuras identificables y no hay forma de comprobar que una estampita colocada en la cartera genere ingresos. La comparación con el mosquito es literaria, no económica. Tampoco se indica qué personajes tendrían ese pacto ni con qué pruebas se sostiene.
El coste real del método es el de imprimir varias copias en color. El beneficio, según el propio texto, llega "en base al porcentaje de su alma" que el personaje tenga adeudado, una variable que nadie puede consultar.
La propuesta encaja en un patrón conocido: una acción sencilla, sin esfuerzo ni dinero, que promete recompensas materiales. No exige rezar ni idolatrar, lo que rebaja la barrera de entrada. Y menciona a figuras públicas concretas para darle un aire de actualidad.
Que el tutorial circule no lo convierte en cierto. Cualquier promesa de dinero o salud sin mecanismo comprobable merece desconfianza, y más si implica imprimir imágenes de personas reales. Si alguien busca mejorar su situación económica, conviene acudir a fuentes profesionales y no a estampitas.
No quiero ponerme denso con…