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Si dejas una pequeña partícula de carne entre las muelas se pudre, claro.
Eso se debe a que esa pequeña partícula de carne es atacada por las bacterias de la boca, que no son las mismas que las del intestino. Además, eso sucede principalmente porque la partícula de carne se queda ahí quieta, expuesta, en un medio acuoso y cálido, y sin digerir.
La carne en el intestino no se comporta así: ni está quieta, ni está sin digerir, ni en general está expuesta a la flora bacteriana del colon porque se digiere en el intestino delgado en su totalidad, o casi.
(mensaje citado en revisión)
Para evitar la resistencia a la insulina hay que:
- Procurar no mantener un nivel constantemente elevado de insulina en sangre (no pasarse el día comiendo, ya que cada vez que comemos segregamos insulina)
- Mantener a dosis de poleo el consumo de fructosa (controlar el consumo de azúcar, jarabe de glucosa-fructosa, sirope de maíz, sacarosa...tiene más alias que la mafia)
Para recuperar la sensibilidad a la insulina hay dos vías:
- Mantener periodos prolongados de baja insulina en sangre, cuanto más baja y más prolongados, más se recupera (es decir, que se recupera AYUNANDO)
- Hacer ejercicio físico intenso (en el rango anaeróbico, para que el músculo se vacíe de glucógeno), aunque hay que recordar que eso sólo mejora la sensibilidad del tejido muscular.
Mi dieta ideal... buf, qué pregunta más espinosa.
La alimentación tiene que estar adaptada a la persona y a lo que pretende. No es igual la "dieta ideal" de un obeso intentando adelgazar, que la de un adolescente en crecimiento, que la de un deportista de élite, que la de un culturista...
Tampoco es igual la dieta "ideal" de alguien que ya es fuertemente insulinorresistente que la de alguien que no lo es.
Si tuviera que hacer unas recomendaciones generales que más o menos aplicaran a todo serían algo así:
- Come
COMIDA REAL, no productos industriales. Si vas a comer hamburguesas, elige la pieza y que el carnicero la pique delante de ti, no compres una de esas bandejas con un 85% de carne y un 15% de "ahhh, sorpreesaa". Si te vas a encajar un kilo de arroz con leche, aprende a hacerlo y cómelo fresco, así sabrás cuánto azúcar lleva (o mejor, lo puedes endulzar con miel, o con estevia) y que no lleva e-X** ni aditivos varios. Si vas a comer pan, procura que sea lo menos industrial posible, de fermentación lenta, que no sea sólo de trigo moderno, etc. Y así con todo.
- No le tengas miedo a las GRASAS NATURALES, lo de que la grasa engorda es un camelo, y un consumo adecuado de grasa es IMPRESCINDIBLE para el buen funcionamiento del sistema endocrino (la mayoría de las hormonas son de base grasa).
- Come dos, o como mucho tres veces al día. Lo de que si te pasas tres horas sin comer morirás entre horribles sufrimientos es otro camelo
- Haz un ayuno prolongado (>36 horas, idealmente 72-96 horas) de vez en cuando, una vez al trimestre, por ejemplo.
SIEMPRE Y CUANDO ESTÉS SANO, ojo, y
SI TE ENCUENTRAS MAL Y NO SE TE PASA CON HIDRATACIÓN Y ELECTROLITOS, PARA DE INMEDIATO. De hecho, para los primeros ayunos prolongados mejor si tienes supervisión médica, por si acaso. Niños, enfermos, ancianos y embarazadas
NO DEBERÍAN AYUNAR
- Una vez hayas hecho dos o tres ayunos prolongados, simplemente
ESCUCHA A TU CUERPO. Gracias al ayuno habrás recuperado la mayor parte de la sensibilidad a la insulina perdida, y también habrás recuperado la
sensibilidad a la leptina, que juega un papel muy importante en el mecanismo de saciedad. Con los mecanismos de saciedad en funcionamiento, tu cuerpo sabe mejor que tú lo que le falta y lo que le sobra.
Una última recomendación:
LA VIDA ESTÁ PARA VIVIRLA.
Si te empeñas en llevar la alimentación perfecta, como decía el chiste, no sé si vivirás más, pero lo que es seguro es que
se te va a hacer eterno
No se trata de ser el triste que pide agua con gas en las bodas y rechaza la tarta en los cumpleaños. Se trata de entender cómo afecta la alimentación a tu cuerpo y cómo compensar el placer de la comida y sus consecuencias sobre la salud con herramientas que sean útiles y eficaces.
Hay un tiempo para nacer y uno para morir, uno para sembrar y uno para cosechar.
También hay un tiempo para festejar y otro para ayunar.