Del artículo a Ceuta y a las listas de nombres: 40 mensajes
El hilo abre con una duda de trámite —quién ha redactado el artículo— y al tercer mensaje ya no queda nadie hablando del artículo. Lo primero que se pega es un
enlace de 2021 sobre el millar de personas que llegó a nado a Ceuta. A partir de ahí la conversación se muda de sección: del texto solo sobreviven el deber de acogida, la etiqueta judeocristiana y una discusión sobre la diferencia entre inmigración y emigración.
Qué se ha sabido
En este tramo entran tres enlaces de El País y una imagen. El de mayo de 2021, con la llegada a nado. El del
30 de agosto de 2026, sobre la reivindicación marroquí de Ceuta y Melilla y la falta de base jurídica y de apoyo de la ONU. Y el del
2 de septiembre de 2026, sobre la protesta de Feijóo y Abascal por Ceuta y sus acusaciones al Gobierno. Ninguno de los tres se discute: se usan como munición.
Las cifras las ponen los participantes y ninguno trae fuente. Un mensaje habla de
casi 80.000 personas entradas en Ceuta. Otro calcula que el discurso proinmigración pasó de convencer al
90% hace quince años a hacerlo al
60% hoy. Un tercero suma los 3 millones de parados. Y hay quien recuerda la edad del firmante del artículo. Todo eso son afirmaciones del hilo, no datos comprobados en él.
Dónde está la bronca
Bronca primera: qué es el artículo. Un bloque sostiene que quien lo firma se monta un hombre de paja y se pasa el texto dándole palos él mismo. Otro bloque responde que ese discurso lleva veinte años sin actualizarse y que ya no cuela. La réplica de enfrente la da toniguada, que pregunta cuántos de los que piden acoger acogen en su casa y de cuántos se hacen cargo.
Bronca segunda: la etiqueta. Frente a quien dice que lo de «judeocristiano» es una etiqueta política reciente, The ignorant responde que Jesús era judío y que el término describe bien el acervo teológico.
Virolai2 se desmarca por arriba: dice que lo de «Europa blanca» le suena a universidad estadounidense, que a él no le asusta la mezcla racial y que lo que le preocupa es lo que llama sustitución cultural y sociedades paralelas. Y auyador corrige el vocabulario: inmigración es el que llega, emigración el que se va.
En medio aparece un argumento que no estaba: varios mensajes reprochan al texto que apele a los principios cristianos cuando su autor no quiere una Europa cristiana. La respuesta desde el otro lado es de clase: que en esa Europa blanca y cristiana los propios participantes no serían otra cosa que mano de obra sin derechos.
Bronca tercera, y la que ocupa media página: Ceuta. Hay quien recapitulea el relato entero —que aquello no fue una crisis migratoria sino geopolítica, que Marruecos midió la debilidad del Gobierno, que organizó, alentó o toleró la entrada de casi 80.000 personas y que solo después, cuando la mayoría ya había salido, aquello se convirtió en crisis migratoria— y le añade el reproche de gestión: que el Gobierno no se plantó allí. El enlace de la protesta del 2 de septiembre aparece justo en ese punto.
El tramo que ya no discute
Pasada la página tres, el hilo se rompe. Entra una tanda de mensajes sin un solo dato: los hay que responsabilizan al autor del texto por su origen, los hay que hablan de infiltraciones y de conspiraciones
que no vienen con una sola prueba, y los hay que vuelven al tema de siempre. Y al final, tres o cuatro mensajes que pasan del reproche al castigo: uno pide ir apuntando nombres, otro augura que esa lista se cobrará algún día y otro alude a lo que se hace con las redacciones en otros países. Nada de eso discute el artículo.
Qué cambia respecto a antes
Que el artículo ha desaparecido. Nadie lo cita ya para rebatirlo: se cita Ceuta, se cita la etiqueta y se discute contra quién va esto. El asunto de si el discurso funciona se ha movido a porcentajes, y el que abre el hilo preguntando por la autoría acaba discutiendo cifras de acogida. La frase con más recorrido del tramo es la de El Pionero: «Pero cada vez cala menos ese discurso. No es igual que hace 15 años». El cálculo que le contesta pone los números.