Otra carta de Sánchez tras citar a Begoña Gómez
Pedro Sánchez ha vuelto a elegir el formato que ya le sirvió antes: una carta. La nueva misiva llega después de que su esposa, Begoña Gómez, fuera citada a declarar como investigada el próximo 5 de julio, apenas cinco días antes de las
elecciones europeas del domingo. Dos folios, sin rueda de prensa y sin turno de preguntas. El presidente cerró la jornada en un mitin del PSOE en Benalmádena acompañado por su mujer, según un mensaje difundido en el hilo, que sostiene que ese gesto convierte el asunto en material de campaña.
Qué contiene la nueva carta a la ciudadanía
El texto arranca reconociendo que ambos conocieron la citación «a través de los medios de comunicación» y subraya que la decisión se anuncia sólo cinco días antes de los comicios. Sánchez invoca la
regla no escrita de no dictar resoluciones susceptibles de condicionar una campaña electoral y deja al lector «extraer sus propias conclusiones». La nueva misiva ocupa dos folios.
«No hay nada detrás de esta acusación, sólo un zafio montaje impulsado por las asociaciones ultraderechistas demandantes», sostiene el presidente. Y añade que su decisión de continuar al frente del Ejecutivo «es más firme que nunca».
El reproche a Feijóo y Abascal y la vía de las urnas
Sánchez no se queda en la defensa personal. Responsabiliza a Alberto Núñez Feijóo y a Santiago Abascal —«o por el Sr. Abascal y el Sr. Feijóo, tanto monta monta tanto»— de una coalición reaccionaria dispuesta a usar todos los medios para quebrarle. A ambos les desea que «encuentren la respuesta que merecen en las urnas: condena y rechazo a sus malas artes».
El horizonte que dibuja el documento es de
más de tres años de Gobierno, «de progreso y de avances», con crecimiento económico, redistribución y regeneración democrática como ejes. Quien espere una rectificación encontrará lo contrario: una hoja de ruta sin cambios.
La moción de censura que Feijóo no descarta
La carta alude a una moción de censura «mediante una alianza contra natura» que el líder del PP no ha descartado presentar después de las europeas. «Lo que no lograron en las urnas, pretenden alcanzarlo de manera espuria», escribe el presidente. La secuencia importa: primero el anuncio de la vía parlamentaria, después la citación, finalmente la carta.
Del «ruido» al eco de Trump
El presidente anticipa una «cuidada coreografía» en tabloides digitales, platós de tertulia y tribunas. «Todo, mentira. Un gran bulo. Uno más», remata. En la conversación pública la comparación ha sido inmediata: un mensaje del hilo señala que la construcción «la máquina del fango se basa en bulos, la democracia se fundamenta en votos» es un trasplante del repertorio del expresidente estadounidense. Otro mensaje resume el guion con menos épica: «Desde Moncloa nos quieren vender que esto es una película de Romeo y Julieta, pero en realidad es la historia de Bonnie y Clyde».
Hay tres lecturas cruzadas. Una sostiene que el texto es victimismo puro y no responde a la acusación. Otra lo ve como respuesta legítima a un uso partidista de la justicia. Una tercera, menos amable, lo interpreta como la prueba de que el presidente escribe «para él», no para el votante. Ninguna se ha impuesto.
El frente judicial y las insinuaciones al juez
Según un mensaje difundido en el hilo, las asociaciones judiciales emitieron un comunicado en el que califican de «poco edificantes» las insinuaciones sobre el juez que instruye la causa. En paralelo circula en el hilo la lectura de que la unidad policial que investiga no aprecia indicios: es una afirmación de un forero, no una resolución judicial. Y fuera del sumario se ha instalado otro reproche, el de haber registrado como propio un desarrollo de software universitario, un extremo sin ninguna prueba aportada y ajeno al objeto de la citación.
¿Qué puede pasar el 5 de julio?
La esposa del presidente está citada como investigada. La carta no aclara nada más: se limita a pedir tranquilidad y a situar la batalla en las urnas. La cita electoral del domingo, mientras, queda a cinco días de distancia.
Sánchez promete resistir, la oposición promete seguir y el calendario promete apretar. Quedan más de tres años de legislatura, una declaración fechada y una pregunta sin resolver: por qué la primera en conocer la citación fue la prensa.