El bono americano a 30 años supera el 5,30% y pone contra las cuerdas a la bolsa
La rentabilidad del bono del Tesoro a 30 años ha superado el 5,30%, un nivel que reabre la vieja pregunta: si el Estado más poderoso del planeta te paga más de un 5% anual sin mover un dedo, ¿para qué arriesgar los ahorros en el casino de la bolsa?
Lo cierto es que el 5,3% no es ninguna rareza histórica. Entre 1971 y 2004, el bono largo estadounidense se movió habitualmente por encima de ese umbral. Fue el periodo 2012-2021, con rentabilidades de apenas 2-3%, el que resultó anómalo. La pregunta ahora es si este retorno a la normalidad tiene recorrido o si la fiesta se acaba de nuevo.
Los riesgos que el cupón no cuenta
Quien avisa no es traidor: la renta fija no está exenta de riesgo. Si la inflación se disparara, el rendimiento real se evaporaría. Y si la deuda estadounidense sigue deteriorándose, el bono podría escalar al 6%, provocando minusvalías para quien compre hoy. El inversor europeo, además, carga con el riesgo divisa.
La estrategia contraria la resumen los que ya lo han hecho: entrar en un bono a 20 años vía ETF con un 5,26% de cupón y esperar a que la
Reserva Federal recorte tipos cuando pinche algo. Si eso ocurre, la plusvalía puede acercarse al 15% en poco tiempo. La clave está en saber comprar: desde España, los ETF son la vía natural.
El emperador está en bolas, decía uno de los análisis. Puede que tenga razón, pero a quien espere a que se vista mejor, el margen se le va estrechando. La bolsa tendrá que justificar cada punto de rentabilidad extra con el 5,30% de los bonos como competidor directo.