Entre 0,86€ y 1,30€ el kilo: el precio real de la aceituna
El kilo de aceituna no vale 0,18 euros. Vale, según dónde y según quién mire, hasta siete veces más. La cifra que abrió el asunto era otra cosa: el pago a la cooperativa para que
molturara la cosecha, con el aceite después como moneda de cambio y sin que se haya aclarado cuántos litros salieron. Con el litro de virgen extra rondando los
10 euros en la estantería, la pregunta ya no es si el agricultor cobra poco. Es quién se queda el resto del camino.
¿Cuánto se paga de verdad por un kilo de aceituna?
Las cifras no encajan entre sí, y eso forma parte del asunto. En Extremadura hay quien ha cobrado
0,86 €/kg en esta campaña. En el sur de Badajoz,
1,20 €/kg, un récord para quien lo cuenta. En Castilla-La Mancha hay quien describe olivares abandonados, sin coger, con las ramas vencidas de fruto. Y el techo del que se habla llega a
1,30 €/kg, cuando lo que se considera normal es 0,30 o 0,40.
En el otro extremo está la aceituna de suelo, la que cae del árbol, se mancha de barro y llega al molino en mal estado:
0,988 €/kg en algunas zonas, con un rendimiento que apenas roza el 17%. Es el suelo del mercado, no la media. Quien sostiene que se ha llegado a pagar más de veinte veces los 0,18 euros del caso inicial también trabaja cerca del sector y no se lo explica de otra forma: o el precio de partida era un favor entre conocidos, o la calidad era tan mala que ninguna cooperativa la habría aceptado sin condiciones.
Cuántos kilos de aceituna hacen falta para un litro de aceite
La cuenta depende del rendimiento, y el rendimiento es el gran olvidado de la conversación. La primera versión decía
5 kilos por litro. Los cálculos más repetidos suben a
7 kilos. Y quien está dentro del negocio lo abre todavía más: hay quien saca un litro con 4 kilos y quien necesita 8. El rendimiento graso se mueve entre el 10% y algo más del 20%, y en muchas zonas no se compra nada por debajo del
14%. Traducido: dos olivares vecinos pueden dar precios distintos por el mismo kilo de fruto.
El cálculo que conecta el campo con la estantería
Con aceituna a
1,40 €/kg y siete kilos por litro, según un cálculo que circula en el hilo, la materia prima sola cuesta
9,80 euros por litro de virgen extra. Ahí está el titular del supermercado. Con la aceituna extremeña a 0,86, la cuenta se queda muy por debajo y el margen cambia de manos. El detalle incómodo: en Moscú, con sanciones y todo, una marca española de virgen extra se encuentra a
6 euros el litro. Alguien lo recordaba para subrayar lo de siempre: el precio del fruto explica una parte del precio final, no todo.
De la almazara a la etiqueta: dónde se queda el margen
Hay quien sostiene que el reparto de la cadena tiene un tramo que se lleva la mayor parte del pellizco, y que no es ni el agricultor ni el supermercado: la almazara. Lo llamativo es que la inversión necesaria para montar ese eslabón es pequeña comparada con la de quien planta y cuida el árbol durante décadas. De ahí que muchos productores grandes estén adquiriendo molinos propios.
A partir de ahí, el catálogo de sospechas es amplio. Que si el comprador mantiene los almacenes llenos y compra barato cuando puede. Que si el producto sale a Italia, se etiqueta allí y vuelve a precio de importación. Que si guardar la cosecha es especular o es simplemente defenderse. Ninguna de esas piezas se sostiene sola, pero todas apuntan al mismo sitio: el precio no lo fija quien ara.
Olivares sin recoger y relatos sin respaldo
En Castilla-La Mancha hay quien describe campos con aceituna colgando y sin nadie que la coja, y se pregunta si eso es abandono o estrategia para sostener precios. La respuesta honesta es que nadie lo ha demostrado. Igual que las historias sobre los olivos milenarios que habrían acabado en China: circulan desde hace años, se repiten con enfado y no vienen acompañadas de un solo dato verificable. Conviene separarlas de lo que sí se puede comprobar, que es lo que entra en el molino y a qué precio entra.
Lo que sí sostiene el sector es que este año el fruto es más pequeño, que hay zonas con muy poca carga y otras con la rama partida de peso, y que la referencia sigue estando en Jaén.
Lo que viene
Enero es el mes gordo de la recogida y todavía hay mucho olivar verde. Con ese escenario, lo razonable es esperar que el precio pagado por la aceituna se mueva otra vez —en una dirección o en la otra— cuando entre el grueso de la cosecha. Lo que no parece probable a corto plazo es que el litro de aceite vuelva a los precios de hace tres años.