El hilo pasa de las flores a los 401(k) y a la sanidad pública
El ramo de flores ya no es el centro. En este tramo el hilo se ha llenado de jubilados contando lo que les dieron a ellos:
nada. Y de cuentas sobre el 401(k) de Walmart, que unos defienden como máquina de hacer millonarios y otros comparan con un casino. La discusión se ha movido de «qué cara tenía Gayle» a «qué pensión te queda».
Qué se ha sabido
Kovaliov se retiró hace
seis meses de la sanidad pública: ni despedida de los jefes, ni recuerdo, ni nada. Solo una carta de cese. Los compañeros sí le hicieron un homenaje. antonio estrada se jubiló en
mayo y hubo apretones de manos y ya. Rodal cuenta que en su trabajo las despedidas las organizan los propios compañeros, con más de
40 años de servicio, y que al día siguiente de jubilarse esa persona ya no importaba a nadie. mullban dice que en su
empresa no dan nada al irte. jotace insiste en que un reloj o una joya son para siempre, un recuerdo hasta la tumba.
El 401(k) vuelve con números. risto mejido sostiene que quien lleva mil años en Walmart tiene más dinero que nosotros juntos por el plan de pensiones. Y pega una simulación: un empleado con salario medio de
45.000 dólares durante
35 años, aportando el
6% para lograr el
6% de Walmart, invierte
5.400 dólares al año,
450 al mes, y con un rendimiento del
8,5% anual el camino hacia el millón es viable. CasaEstado añade que en España no se pueden aportar
24.000 euros anuales antes de impuestos como en EE. UU., ni
32.000 a partir de los 50, ni la mayoría de empresas igualan lo que pones.
estroboscopico rebate: esos planes no garantizan el cobro, porque el dinero va a un fondo que es una empresa, y si las inversiones fallan, el trabajador lo pierde todo. Menciona la protección de la
PBGC, pero solo hasta un límite. Y añade que un jubilado en EE. UU. termina usando ese fondo para pagar gastos médicos.
KOLETA PODRIDA pide comparar lo que gana un reponedor de Lidl en La Sagra con lo que ganaba Gayle en su último año. Nadie ha traído la cifra.
También hay quien se pregunta por qué esta jubilación es noticia y no las miles que deben de producirse cada año en Walmart. Knight who says ni lo apunta: imagina que se jubilan miles de empleados al año con el mismo ramo y no salen en internet. Será por la cara de la mujer, dice.
Dónde está la bronca
El choque ya no es ramo sí o ramo no. Es si el trabajo debe darte algo más que el sueldo. estroboscopico lo tiene claro: «El trabajo es solo para pagar facturas, el que se crea otra cosa, antes o después se llevará una buena ostia de realidad». McLovin carga contra la infantilización: la empresa no es un sitio para ser emotivo, es un sitio para ser productivo. Lian no espera regalos ni palmaditas: le parece absurdo e infantil. dragon33 pregunta si quieren un monumento. Y Knight who says ni se conforma con que le quede pensión: ya se comprará él un reloj.
Enfrente, jotace defiende el compañerismo y la cortesía: el que se va invita, los que se quedan regalan. Rodal describe el sistema de su trabajo, donde los compañeros preparan despedida y regalos, y critica que para los políticos sí hay eventos pagados. Kovaliov también recibió homenaje de sus compañeros, aunque de los jefes nada. Y Malditos Bastardos suelta una frase que ha quedado flotando: «Algún día aprenderemos que los empresarios son prescindibles, pero los trabajadores no».
Gubelkian insiste en que era la empresa, no su familia: «El contrato es que ella curra y la empresa paga. Se cumplió, toca jubilarse ¿qué más quería?». Cygnus Saint le responde con ironía política y le dice que normal que vote a VOX, porque cree que va a ser el jefe de esa tipa cuando en realidad va a ser esa tipa. Gubelkian contesta que no ve qué tiene de malo ser esa señora y que no entiende qué tiene que ver con ningún partido.
-Alexia- mete otro frente: los trabajos son nidos de gente tóxica y psicópata, y cuanto más arriba, más. Kovaliov añade que en la pública es donde más acoso laboral existe, porque no te pueden echar ni indemnizar. Y ciberobrero lleva el asunto al consumismo: dice que las empresas siguen la moral del lugar, que en EE. UU. el dios es el consumo y que España lleva décadas copiando el modelo.
Funci-vago rompe el tono con un texto satírico sobre el patrón que busca tu bienestar y la nave limpia que hace al empleado feliz. François apunta que lo que hizo viral la foto fue la cara de alegría de la mujer: si hubiera salido sonriendo y enérgica, otro gallo cantaría.
Qué cambia respecto a antes
El 401(k) deja de ser un dato y se convierte en el campo de batalla. Ya no se discute si el ramo fue miserable, sino si el plan de pensiones convierte a Gayle en millonaria o en una víctima de un fondo sin garantías. La comparación con España se concreta:
24.000 euros de aportación anual exenta frente a lo que hay aquí. Y entra un tema nuevo: la sanidad pública como ejemplo de jubilación sin ceremonia. Kovaliov y antonio estrada cuentan que no hubo ni regalo ni discurso, solo una carta o un apretón de manos. La pregunta de si el reconocimiento debe ser un derecho queda sustituida por otra más dura:
¿y la pensión?