El hilo deriva hacia la masonería y el CNI
La conversación sobre Pérez-Reverte ya no va de su libro. En este tramo, los mensajes se lanzan a diagnosticar al personaje: que si masón, que si afrancesado, que si homosexual reprimido. Y de paso, aparece una teoría sobre Roberto Vaquero y el CNI que desvía el foco hacia el líder de la formación política. El hilo se convierte en un consultorio de conspiraciones varias.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay noticias nuevas sobre el autor ni sobre su obra. Los enlaces que se pegan son de archivo: un par de artículos de
un blog católico que atribuye el marxismo cultural a la masonería y otro sobre
la influencia masónica en los medios. También se rescata una columna antigua de Pérez-Reverte en XL Semanal, fechada el
28/5/2012, titulada «Adiós, Manolo». Nadie aporta datos sobre la novela ni sobre las declaraciones que originaron el hilo. La única fecha nueva es la de ese artículo, que se usa para acusar al autor de haber cambiado de bando.
Dónde está la bronca
La discusión se parte en dos frentes. Por un lado, los que sostienen que Pérez-Reverte es un masón infiltrado que odia el cristianismo. Un participante lo dice sin rodeos: «Reverte es masón, y lo que odia de Europa es su cristianismo». En esa línea, otro añade que «es un mason afrancesado». Y un tercero sentencia que «es lo que ha sido siempre un rojo masonazo de la PSOE». Frente a ellos, los que defienden al autor. Uno lo califica de «visionario y un grande» y otro recuerda que «escribe bien pero es un puto traidor a la patria». La cosa se encona cuando se mezcla con la política actual: un forero sostiene que Roberto Vaquero es «un prospecto del CNI» y que su admiración por Pérez-Reverte encaja con ese supuesto plan. La respuesta no se hace esperar: otro participante tacha de «paranoia» la teoría y añade que «sois un meme». El tono sube y aparecen descalificaciones personales que este artículo no reproduce.
Qué cambia respecto a antes
Lo que empezó como un ajuste de cuentas con el personaje se ha convertido en un consultorio de teorías conspirativas. La acusación de traición sigue presente, pero ahora se mezcla con la masonería, el CNI y la orientación sexual del autor. El asunto nuevo es la teoría sobre Vaquero como agente del CNI, que desvía el foco hacia la política actual. La predicción de que el autor es un «personaje» se cumple para varios, pero el foco se ha desplazado hacia las conspiraciones. Un argumento que antes se centraba en la demografía ahora se enreda en sociedades secretas y servicios de inteligencia.
El consultorio de diagnósticos
El hilo se llena de teorías sobre la personalidad del autor. Un participante asegura que es «bipolar y-o caga articulos según le da la venada». Otro afirma que «es un Goytisolo que no ha salido del armario» y que su pose de tipo duro «me huele a homosexualidad reprimída». También hay quien lo acusa de ser un «mercenario de la desmoralización» y «un agente enemigo». Las teorías se acumulan sin que nadie aporte pruebas. El debate se convierte en un juego de diagnósticos improvisados.
La cita que lo cambia todo
En medio del ruido, un forero rescata una columna antigua del autor y la usa para acusarlo de haber cambiado de bando. El enlace lleva a un artículo de
2012 en el que Pérez-Reverte se despedía de un compañero. Para el forero, eso demuestra que «antes era afrancesado y, ahora, se ha hecho apologeta de la invasión». La fecha se convierte en argumento: el autor llevaría años interpretando un papel. Nadie rebate la fecha, pero tampoco se aporta nada nuevo sobre su contenido.