La remigración forzosa ya tiene plan, pero sigue sin ley
El hilo deja de discutir cuántos y pasa a discutir cómo se echa a la gente. NORDWAND pregunta una vez más quién firma las leyes de la remigración y brotes_verdes le responde con Gramsci: primero la batalla cultural, luego la norma. No hay ley encima de la mesa. Hay una hoja de ruta.
Qué se ha sabido
Ferrol III pega en el hilo el reportaje de El Economista del
30 de septiembre sobre el norte de Europa: funerarias que compran tierra, autoridades que llenan silos de grano y ensayos de defensa civil que se multiplican. Su lectura es que la población no va a bajar por decreto, sino por cuatro vías que enumera: inflación sin techo, falta de medicinas, hambruna y guerras.
Vikingo2016 pone el cálculo más repetido: expulsar a
15 millones de inmigrantes y quedarse en
30 millones. Para reponer, pide ayudas mensuales por hijo
hasta los 18 años y un mínimo de dos o tres hijos por matrimonio.
rsaca cambia el eje: no importa el número, importa «la distribución de la pirámide». Avisa de que con 35 millones de personas mayores el resultado sería el de Japón. midelburgo propone volver a contar en
2030. Pablo Ganyo apunta a mujeres del este de Europa y menciona a Letonia. Teuro sostiene que con menos gente el país sería «más ecológico», con energía para centros de datos y un PIB por habitante más cerca de Luxemburgo que de Marruecos.
Abu_lense lanza que la IA ya diseña un virus selectivo por edad y origen. No aporta ninguna fuente y nadie lo respalda. ULTRAPACO sube un vídeo con un «los viejunos recordarán esto».
Dónde está la bronca
El choque central es NORDWAND contra brotes_verdes y no va de números, va del orden de los factores. NORDWAND sostiene que la remigración «es sólo neolengua», que no existe ninguna ley ni nadie que la presente, y que no se puede esperar la solución de quienes crearon el problema:
«sólo tienes discursos».
brotes_verdes le da la vuelta. Dice que es «un concepto» impensable hace cuatro días y que ya se habla de él en Europa y Estados Unidos. Su tesis: las leyes llegarán cuando los partidos anti-
inmigración sean votados masivamente, y antes hay que ganar la batalla cultural. Cita a Gramsci, a la Escuela de Frankfurt y la ventana de Overton para explicar el orden: primero el discurso, después la política.
laseca sube el tono: cree que España va hacia un «cambio de Régimen» y no sabe si será pacífico, y recuerda 1936 como campo de pruebas. De ahí salta a separar al inmigrante trabajador de lo que llama invasores y propone, para estos últimos, enviarlos a campos en terceros países si no declaran su origen.
La parte que pide salida por la fuerza gana vocabulario y pierde frenos. Varios participantes reclaman expulsar a los inmigrantes y a sus descendientes, y uno llega a proponer
campos de trabajo forzoso para quien no abandone el país en un plazo. Otro se ofrece a ejecutarlo él mismo. Frente a eso, Hrodrich fija su meta en un país casi enteramente de españoles étnicos con un 1% de europeos. jdblazquez y Minsky Moment piden retirar las ayudas y deportar solo a quien no tenga nacionalidad y no pueda mantenerse. Ciudadano 0 lo resume en expulsar a inmigrantes y descendientes.
NORDWAND no entra ahí. Dice que buscar un chivo expiatorio es traicionarse y que la solución «es individual». Y advierte de que lo que viene antes no es la ley:
«antes va la Guerra».
Qué cambia respecto a antes
Se da por superado el rifirrafe sobre la cifra de pisos turísticos: ya nadie la discute. Entra, en cambio, la gramática del cómo. brotes_verdes trae por primera vez una secuencia con nombre propio —hegemonía cultural antes que norma— y deja a NORDWAND sin la respuesta que pedía: sigue sin haber partido, sin ley y sin fecha.
Entra también la vía del colapso. Ferrol III no propone bajar la población: dice que bajará sola, por inflación, falta de medicinas, hambre y guerra. Es un escenario nuevo en el hilo y no lo sostiene ninguna fuente, solo su lectura del reportaje.
Y vuelve el eje económico que ya asomó antes. Felson defiende que España «nunca estuvo mejor» para la clase obrera que con 35 millones, y condiciona cualquier ley de población a que con 60 millones se viva igual. Teuro y rsaca van por lo mismo desde ángulos opuestos: menos gente, mejor reparto; o misma gente, pirámide rota.
Nadie ha presentado todavía el texto de una ley.