España crece por inmigración: 49,3 millones de habitantes
El INE acaba de publicar la Estadística Continua de Población con un hito que asusta a medio país y alegra al resto: 49.315.949 personas viven en España a 1 de julio de 2025. Son 119.811 más que tres meses antes, el mayor incremento trimestral de la serie, y sitúan a la población en un máximo histórico. El crecimiento, sin embargo, no es cosa de la natalidad: la población nacida en España cae, mientras que la inmigración tira del carro.
Los datos del INE: crecer por el extranjero, caer por lo autóctono
Según el instituto estadístico, el número de extranjeros aumentó en 95.277 personas durante el trimestre, hasta 7.050.174. Los españoles por nacionalidad crecen gracias a 24.534 adquisiciones de nacionalidad, pero los nacidos aquí se reducen en 18.120. O sea: sin migración, el país se encoge.
Más habitantes, más presión: el caso de Valencia
El debate económico se enciende en los territorios que más notan el impacto. Valencia ya roza los 5,6 millones de residentes, medio millón más que en 2021, con una financiación por habitante de las peores del país. Más gente significa más demanda de vivienda, más urgencias médicas, más pupitres y una ecuación autonómica que a muchos no les cuadra.
¿Bendición para las pensiones o bomba de relojería?
Y aun así, parte del análisis insiste en que la inmigración es la única solución para unas cuentas públicas abocadas al envejecimiento. El problema no sería la llegada de personas, sino un mercado laboral que no termina de ofrecer empleo de calidad y un modelo económico excesivamente dependiente del turismo.
El dato que descoloca: si se mantuviera el ritmo del segundo trimestre, España superaría los 50 millones en antes de dos años. Nadie sabe si eso es una oportunidad o un polvorín a punto de estallar.