El hilo se parte en dos: funcionarios, inmigrantes y el 15% que trabajará en 2036
El debate arranca con una corrección de cifras y acaba en pelea por quién sostiene a quién. Un participante echa cuentas: los pensionistas no son 6 millones, son más de 10 contributivas cobradas por unos 9 millones y pico de personas. Con esa resta, los inactivos bajan a 7-8 millones. Otro responde que la mitad de los ocupados no llega ni a un tercio. Y a partir de ahí, el hilo se rompe en tres frentes: funcionarios, inmigrantes y los que directamente pasan de trabajar.
Qué se ha sabido
La corrección de cifras la trae un forero que desglosa:
50 millones de habitantes, 8 millones de menores, unos 9,5 millones de pensionistas, y de ahí salen
32,5 millones. Si se quitan los ocupados, que según la EPA rondan los
22-23 millones, y
2,5 millones de parados, quedan
7-8 millones de inactivos, no 11. Y recuerda que ahí entran estudiantes de más de 18 años, un par de millones largos.
Otro participante aporta un dato distinto: la población inactiva real en la franja
25-64 años es de 4,5 millones, y pide descontar a los de 16-24 porque ahí están los estudiantes.
Sobre funcionarios, se lanza la pregunta:
¿hay 3 millones de empleados públicos?. Un forero responde que más de
3 millones y medio si se cuentan empleados públicos. Y otro matiza que hay más gente trabajando para la privada que para la pública.
El enlace que se comparte es una noticia sobre el
ingreso mínimo vital, que subirá casi un 14% en 2027 al ir ligado a las pensiones no contributivas. El que lo pega lo celebra con sorna:
733 € sube a 836 €, dice, y añade que eso va antes de que llegue la automatización.
También se comparte un tuit sobre cotización por nacionalidad:
. Según ese tuit, los venezolanos son quienes más cotizan a la Seguridad Social en relación con su población.
Y una predicción: con la automatización,
solo el 15% de los españoles tendrá trabajo formal en el quinto mandato consecutivo de Pedro Sánchez.
Dónde está la bronca
El primer choque es por los funcionarios. Un participante sostiene que un asalariado se autosostiene y un funcionario, aunque sea neurocirujano, es sostenido por la clase productiva privada, y su balance es negativo. Añade que hay que sostener a bomberos y militares, pero no a burócratas ni notarios. Otro responde que los funcionarios no votan al PSOE para nada, que muchos votarán al PP, y que da igual quién esté en el gobierno porque siguen en su plaza.
El segundo choque es por los inmigrantes. Un forero afirma que de los inmigrantes trabajará uno de cada cuatro con suerte. Otro lo lleva al extremo: con esos datos, la mitad de los inmigrantes no hace nada. El tuit de la cotización por nacionalidad se usa para rebatir generalizaciones.
El tercer choque es por la percepción callejera. Uno dice que a primera hora los transportes y la M-40 van llenos, luego a partir de las 14 pueden volver del trabajo o ser cualquiera. Otro responde que desplazarse no significa forzosamente trabajar. Un tercero cuenta que trabaja de noche y al salir ve terrazas llenas a media mañana, gente deambulando, y luego cuesta encontrar un fontanero. Lo compara con una distopía: chicos perdiendo brazos en Vietnam y millones viviendo la dolce vita en USA.
La comparación con Suiza vuelve. Un participante dice que allí no ha visto a nadie deambular, ni terrazas, y que las cafeterías están vacías. Su conclusión: si remas, te interesa Suiza, USA o Australia; si no remas, España.
Y una voz resume la paradoja: trabajar contamina y gasta recursos, así que lo mejor para el planeta es hacer el vago.
Qué cambia respecto a antes
La corrección de cifras se da por asumida: los pensionistas son más de 10 millones, no 6, y los inactivos bajan a 7-8 millones. El foco se mueve de la aritmética al reparto de culpas. Entra con fuerza el debate sobre los funcionarios y su balance, con la pregunta de si son 3 millones o más de 3,5. Entra también el IMV y su subida del 14% en 2027. Y aparece una predicción nueva: la automatización dejará solo al 15% con empleo formal.
El hilo no se cierra. Unos siguen con la cuenta, otros con quién cotiza y otros con quién madruga. La pregunta de fondo sigue sin respuesta.