El hilo pasa del rescate de 2008 a los 300 pesetas de alquiler
La acampada ha desaparecido del hilo. Aquí se discute otra cosa: quién paga el rescate de 2008 quince años después. Un forero lo plantea como disyuntiva cerrada: o los propietarios que fueron rescatados con dinero público devuelven su parte más los intereses de demora, o se va
vía expropiación. De ahí sale todo lo demás, incluidas las cuentas de lo que costaba un
alquiler hace veinticinco años.
Qué se ha sabido
Nadie pega un enlace ni trae un documento. Las cifras van de memoria. Un participante repite que el
100% del PIB de deuda pública sale de salvar el ladrillo y a sus intermediarios, y añade que la Sareb sigue operando quince años después perdiendo cientos de millones. Otro sostiene que el rescate fue a la banca pública, las cajas, controladas por políticos, y que el agujero era de tal tamaño que salpicó a todo.
Aparece también un recuerdo con número: un forero cuenta que en el año 2000 conoció a alguien que pagaba
300 pesetas al mes de alquiler, la mitad de lo que costaba una entrada de cine, en un edificio en pésimo estado que el propietario no podía reparar. Y otro mensaje suelta el reparto de la propiedad:
20 personas acumulan 200 viviendas y encima dan lecciones, dice.
En el capítulo demográfico, un participante afirma que el
33% de los nacidos en España son de madre extranjera y que en muchos ayuntamientos ese electorado ya sería mayoría; otro matiza que no es lo mismo madre extranjera que madre y padre extranjeros; un tercero pide expulsar a trece millones de personas. Nada de eso viene con fuente.
Dónde está la bronca
Primer choque: si la expropiación es la contraprestación del rescate o un abuso. Un lado la presenta como pago pendiente de un dinero que nunca volvió. El otro responde que el interés general sirve para infraestructuras y bien común, no para beneficios particulares. La réplica no admite matices:
los rescatados ahora van de libre mercadistas.
Segundo choque, el de más recorrido: si contrato indefinido y congelación de renta equivalen a volver a la renta antigua. Un forero lo dice sin rodeos: esas dos medidas nos pondrían casi en la legislación franquista que hizo del alquiler un mal negocio para el propietario. Y trae el precedente de Nueva York hace décadas, que según él acabó en edificios en mal estado. Desde el otro lado, la respuesta es que se puede resumir en dos puntos:
fin de los desahucios y contratos indefinidos, así en general, como resume otro mensaje.
Tercer choque: dónde está el problema real. Un participante lo sitúa en la demanda y cifra en
500.000 personas al año las que llegan al país, así que construir más no arreglaría nada; añade que la maraña legislativa encarece levantar un piso. Otro responde que el problema no es la vivienda sino los sueldos y los impuestos. Un tercero culpa a la falta de emprendimiento.
Y por debajo, el runrún: que todo esto es una pantomima y que el sindicato actúa a las órdenes del Gobierno. Un mensaje enumera lo que llama ideología socialista y feminista metida por un tubo. Nadie lo desarrolla. Alguien firma la bajada del 50% en el mismo párrafo en que dice que no hay valor para aprobarla. Y otro se limita a pedir sitio: en rojos con pisos.
Qué cambia respecto a antes
El artículo 128 sale de escena y entra la renta antigua. Ya no se discute si la expropiación cabe en la Constitución, sino qué pasó la última vez que se congeló un alquiler por ley. También entran la demografía como argumento electoral y el reparto de la propiedad con número. La acampada, sencillamente, no se menciona.
Los 300 pesetas y la finca del Retiro
Dos experiencias personales se cruzan y ninguna mueve a la otra. Una: el inquilino de 300 pesetas al mes en un edificio que se caía porque con esa renta no había para reparaciones;
tan barato, dice quien lo cuenta. Otra: quien creció en una finca de renta antigua en el centro de Madrid y sostiene que
nunca se cayeron a pedazos, que era una gran finca. Con esas dos versiones encima de la mesa, el hilo no cierra nada.