De las tiendas de campaña a Elon Musk: el hilo se desmadra
El hilo suelta la acampada y agarra el móvil. Unos cuentan tiendas de campaña en Sol; otro llena media página con Elon Musk, la inteligencia artificial y una palabra que repite como estribillo:
underclass. Entre medias, un tuit contra BlackRock, otro del Sindicato de Estudiantes y una sospecha nueva: alguien ha mirado las tiendas y todas le parecen la misma.
Qué se ha sabido
Primero, el campamento. Un participante pide revisar las tiendas y suelta su tesis: son todas de la misma marca y
nadie tiene 80 tiendas de campaña de Decathlon guardadas y nuevas en casa. De ahí salta a la pasta: sostiene que todo va para devolver a Colau y luego para «clavarnos el real decreto de expropiación». Es su lectura, no una comprobación.
Después, un tuit contra el Gobierno. Enumera que el Ejecutivo vendió un edificio de Hacienda a BlackRock, que el PSOE se abstuvo en una ley que prohibía a los fondos comprar pisos y que
1 de cada 6 diputados del PSOE son rentistas, Sánchez incluido. Se pega tal cual, sin fuente a la vista.
Uno de los tuits que se pegan en este tramo:
También asoma el Sindicato de Estudiantes. En un mensaje, su portavoz, Carlos Ochoa, habla después de «la manifestación y la acampada por el derecho a la vivienda»: dice que «hoy teñimos Madrid de verde» y pide «una gran rebelión social contra Ayuso». Hay otro tuit, de Pedro Sánchez, sobre Irán y la prórroga del escudo social hasta final de año, y uno más de Ione Belarra con el lema «Ni una casa en manos de fondos buitre».
Aparte, material suelto: una imagen con el título «Destapando el nuevo 15M», un vídeo que a un forero le parece «una brutalidad», un tuit que dice «Subo la apuesta» y un mensaje de Elon Musk con una sola palabra.
Dónde está la bronca
La bronca ya no es por la edad —eso se ha dejado atrás— sino por lo que cada uno mete en el hilo. Un forero se pasa media página con Elon Musk: dice que hay
18 meses para escapar, suelta porcentajes (
35% morirán, 43% otros vivirán para siempre) y encadena películas, IA y un «its so over / its so back». La respuesta no tarda: otra forera le escribe que la página 6 del hilo no carga y le pregunta si está «haciendo espiritismo» invocando a no sé quién.
Él se defiende: «SOLO HE ESCRITO COMO 6 POST EN TODO EL HILO», dice, y añade que van «por ráfagas» y que ya se le acabó el material. No rectifica nada, pero baja el tono. En medio del chaparrón, otro forero contesta a una pregunta sobre su teléfono con un escueto «ezz un Samgsumg», y un tercero anota que ha ignorado un mensaje y que hoy lleva cinco.
El segundo choque es el del cinismo. Varios sostienen que esto es una repetición: que los del 15-M de entonces ya se colocaron y que ahora vuelven a pedir el voto. Uno lo zanja con el «Podemos 2.0» y con un pronóstico: que esto va a ser «el fin del Podemos». Otro lo resume con que la historia se repite tres veces, primero como tragedia, luego como parodia y al final como recochineo. Y un tercero asegura que las dos cabecillas del evento estudiaron en el mismo colegio de élite británico que la realeza.
Luego está el argumento del privilegio: un participante ironiza con que acampen «con una tienda de lujo y el servicio». Otro enumera motivos variados para ocupar una plaza con el permiso de la autoridad, entre ellos el aburrimiento o el gusto de molestar. Y hay quien pide un homenaje a la política de vivienda social de hace décadas «porque aún hay gente viviendo de ella».
Una pregunta se queda sin respuesta: por qué se monta todo en Madrid cuando la comunidad con más desahucios, según ese mismo forero, es Cataluña. En mitad de la nada, alguien se pregunta qué pinta todo esto en un hilo sobre una acampada por la vivienda. La pregunta se pierde. Y una nota reordena el eje: para otro participante, el problema no es quién acampa, sino que el candidato del PP a la presidencia sea Feijoo.
Qué cambia respecto a antes
Que la discusión sobre quién va ha quedado superada y la sustituye otra: quién paga. El foco pasa de la edad de los acampados al origen del material —
tiendas, tiendas, tiendas— y de ahí a los fondos de inversión. BlackRock entra por primera vez. El Sindicato de Estudiantes, también. Y el tuit de Sánchez sobre Irán mete la energía y el coste de la vida en la misma página.
El único movimiento que amplía el marco es el del Sindicato de Estudiantes, que pasa de la acampada por la vivienda a la comunidad educativa.
Lo que no cambia: el hilo sigue sin un dato propio sobre la acampada. Lo único con fecha y firma son tuits de terceros.
Y quedan dos predicciones nuevas. Una con plazo:
18 meses para salir de la subclase, sin decir quién la mide. Otra sin fecha: que esto será el fin de Podemos. Nadie concreta más.