El hilo descarta al médico asesino y mira al vecino celador
Nadie ha visto un informe forense y ya hay tres películas montadas. En esta primera entrega el foro pasa de preguntarse qué hacían dos sanitarios en un hotel de carretera a discutir quién sacó los fármacos del hospital y con qué intención. La hipótesis del crimen se cae sola para una parte del hilo. La del vecino que tiene en casa
más material que una farmacia sube enteros. Y en medio, tres páginas discutiendo por el juramento hipocrático.
Qué se ha sabido
De datos duros, poco. Un forero pega una información de HOY sobre el aviso de que el fentanilo debe estar bajo llave en los hospitales:
el aviso de que el fentanilo debe estar bajo llave en el hospital. Otro suelta un enlace jurídico y lo cierra con dos palabras: «Un clásico».
Y las edades vuelven al centro:
66 y 56 años. Hay quien las repite como si fueran el dato que lo explica todo y hay quien responde que engañan. Un participante lo deja escrito sin adornos:
66 y 56 añazos respectivamente.
El resto son testimonios personales, y ninguno trae papeles. Un forero cuenta que tiene de vecino a un celador de hospital y que en su casa hay más cosas que en una farmacia. Otro recuerda a un compañero de colegio, auxiliar de enfermería, que compartía piso con dos trabajadores más del hospital y que robaban medicamentos para colocarse el fin de semana. Frente a eso, un tercero dice lo contrario: que una enfermera conocida suya insistía una y otra vez en que sacar cosas buenas de un hospital era prácticamente imposible. Los tres hablan de oídas.
También aparece una cifra suelta:
6.000 euros netos sin privada. La lanza un forero para hablar del sueldo del sector, no de este caso.
Dónde está la bronca
Primer choque: si el detenido pudo ser el autor. El argumento que más se repite es de lógica de escenario. Hacerlo en la habitación donde uno se aloja es dejar la firma. Con eso se descarta la autoría. La respuesta llega por otro lado: que el hecho de que hubiera un hombre en la ecuación le pone todas las papeletas encima. No es un argumento, es un prejuicio, y el hilo lo deja caer tal cual.
Segundo choque: si esto es un homicidio, una ayuda a morir o una noche que se fue de las manos. Un forero apunta a un diagnóstico grave de fondo y a un profesional con acceso a sedación indolora. Otro lo llama caballero blanco y añade que cuando se sepa de dónde salieron los fármacos le va a caer lo más grande. Nadie tiene nada.
Tercer choque, y es el que más mensajes se lleva: el juramento hipocrático. Uno dice que se hace con los dedos cruzados. Otro responde que no es vinculante y que la mayoría no lo cumple. Un tercero zanja que no tiene ningún valor legal. Tres mensajes, tres formas de decir lo mismo con distinto enfado.
Cuarto: quién paga los fármacos. «Que más te da, si eso lo paga el gobierno», suelta uno. Le contestan con retintín que entonces se queda más tranquilo. Y un tercero remata que es dinero que no es de nadie.
Lo que el hilo hace con las edades
El giro del tramo. Varios montan la escena del doctor vividor y la enfermera y se frenan en seco al ver los años. A partir de ahí el hilo cambia de género: ya no es un thriller de pasión, es un fetiche extremo, una relación de sumisión o algo a puerta cerrada entre dos adultos que llevan media vida trabajando en lo mismo. Un participante rebaja el asombro: las edades engañan y esto suele empezar antes de los 40. Otro se apoya en una película de un anestesista para describir la escena que se imagina. Es la teoría que más ha crecido en estas horas y sigue sin una sola prueba.
Qué cambia respecto a antes
Se cae la hipótesis del amante que amenaza y se cae la del crimen por la puerta de atrás. Entra el fetiche. Entra el debate sobre la sustracción de fármacos en los hospitales, que hasta ahora estaba fuera del hilo, con dos testimonios personales, un enlace y una discusión de fondo sobre si es fácil o imposible sacar algo de un servicio. Y queda un asunto colgando: ya casi nadie habla del informe forense ni del origen exacto de lo que apareció en la habitación. El hilo espera, y mientras espera discute sueldos, edades y juramentos.