El imán de las cárceles vascas, nuevo eje del hilo de Sansomendi
El hilo ya no va de los 2.454 euros ni de la acogida rechazada. En este tramo, los mensajes se enganchan a la figura del cabeza de familia: un imán que oficia en las tres cárceles vascas y que, según un enlace que se pega, recibe una asignación de la Comisión Islámica. A partir de ahí, el debate se llena de acusaciones de inmigración, insultos y cruces entre foreros.
Qué se ha sabido
El enlace que se pega es de El Correo, fechado el
24 de octubre de 2026, y cuenta que el cabeza de la familia desalojada es imán en Álava. Había oficiado antes en las mezquitas de Zabalgana y Betoño, de las que al parecer no salió en buenos términos, y ahora dirige el culto islámico en las cárceles de Zaballa, Basauri y Zubieta. Fuentes de la plantilla penitenciaria dicen que «se le aprecia». Por esa labor recibe «una pequeña asignación» de la Comisión Islámica. El enlace lo trae un forero para añadir que «cobra más dinero» de esa institución, aunque el texto no da cifras.
El resto de datos que aparecen son cálculos de los participantes. Uno estima que la comida del banco de alimentos, a los precios actuales, puede suponer
200 euros al mes por cabeza para una familia de ocho. Otro recuerda que los 38 días de viaje al país de origen se pagaron con ayudas y que la penalización fue de
354,74 euros, aunque esa cifra ya se había mencionado antes. También se repite que la familia tiene seis menores a cargo.
Dónde está la bronca
La bronca se divide en dos frentes. El primero es el origen de la inmigración. Un participante culpa al expresidente Aznar de haber traído a la mayoría y otro responde que fue para construir casas, mientras que ahora, sostiene, se traen para bajar sueldos. Las respuestas se cruzan con acusaciones de votar a unos u otros partidos y con la idea de que «todos los partidos son proinmigración». Hay quien pide directamente la expulsión de los inmigrantes y quien responde que eso no va a pasar porque no hay partido que lo lleve.
El segundo frente es el uso de las ayudas. Un forero sostiene que no debería existir ninguna ayuda permanente y que vivir de prestaciones sin trabajar es «una auténtica barbaridad». Frente a él, otro participante defiende que los trabajadores recuperarán su lugar con un gobierno de progreso. La discusión deriva en insultos directos entre varios usuarios, con descalificaciones personales y acusaciones de ser agentes de partidos. Algunos mensajes cruzan la línea y son respondidos con más insultos.
En medio de todo, aparece la propuesta de que solo se acepte a inmigrantes que cobren al menos el triple del salario medio, y la respuesta de que eso adulteraría el mercado laboral. También se cuela una referencia a los etarras y a un supuesto plan de sustitución, sin pruebas.
Qué cambia respecto a antes
El foco ya no está en los servicios sociales ni en Cáritas. La conversación se ha desplazado al perfil del cabeza de familia como imán y a su asignación, y de ahí a un debate general sobre inmigración y ayudas. La cifra de los 2.454 euros queda arrinconada. Las predicciones sobre el desahucio y la vivienda desaparecen. Lo que queda es un intercambio de acusaciones políticas y personales que no apunta a resolverse.