Feijóo promete un millón de viviendas y el hilo estalla
El hilo pega un volantazo. Ya no se discute si Garzón tiene razón, sino si Feijóo puede cumplir lo que promete.
Un millón de viviendas si llega a La Moncloa. Y en medio, un ejemplo que nadie esperaba: Austin.
Qué se ha sabido
Spock trae la promesa de Feijóo con enlace a
La Voz de Galicia: «más de un millón» de viviendas para que se puedan «rebajar los precios». El titular del medio gallego no se corta: lo llama «disparate». La fecha del hilo sigue siendo el
5 de octubre de 2026.
TibioSocialDemócrata suelta el dato que descoloca a todos:
Austin, capital de Texas. Después de un boom de inmigración y precios, creció la
construcción, el stock aumentó un
30% en los últimos años y los precios bajaron pese a que la población siguió creciendo. Es el contraejemplo que faltaba.
Malditos Bastardos pega un tuit de Eduardo Garzón sobre la Ley de Vivienda de 2023: solo Cataluña, Navarra y Asturias la habrían aplicado, y ninguna la gobierna el PP. El enlace va con el tuit, pero el hilo lo usa para cambiar de tercio.
Y hay dos vídeos de YouTube que se comentan de pasada, sin que nadie se ponga de acuerdo en qué demuestran.
Dónde está la bronca
El bloque que defiende la oferta tiene ahora munición. Pancuronio lo explica con la burbuja: cuando construir era rentable, se construyó todo lo que se pudo, la oferta subió, la demanda dejó de pagar y los precios cayeron. Ahora no es rentable y por eso no se construye. El Ariki Mau insiste: donde algo es caro tiende a producirse más, y esa producción mitiga el precio. Si no se construyera, el precio sería mayor.
El otro bloque no se mueve. Ces25 lo dice sin anestesia: «Construir a secas no sirve para nada si no cierras las fronteras». dameveneno81 va más allá: aunque se construya, las infraestructuras no dan para más.
«Aquí las infraestructuras están para 40 millones, y entre extranjeros y turistas, este país tiene cada mes 70 millones de personas».
Kovaliov ataca por otro flanco: dice que el turismo es casi lo único en lo que España es puntera y que el porcentaje de vivienda turística es insignificante. «Son dos mercados y dos inversiones completamente distintas», sostiene.
Walter Eucken culpa a la ley del suelo de 2007 y al PSOE. Seltz sentencia que las tonterías de los Garzón están para «mover la ventana de Overton». Y Thomas Robert Malthus pide directamente internar a esta gente, sin más argumento.
SamLowry cuenta que en primero de carrera echan a patadas al que dice eso. Cens0r propone cambiar vivienda por patatas o zapatos. Indignado pide que alguien le explique a Eduardo que existen las funciones de varias variables. Y Galvani remata: «Es un puto mercado rescatado». Aquí la bronca ya no es económica, es de fe.
Qué cambia respecto a antes
Lo de derribar casas queda enterrado. El ejemplo de Austin entra como dato nuevo y nadie lo rebate con otro dato, solo con fronteras. La promesa de Feijóo convierte el hilo en precampaña: ya no se discute a Garzón, se discute quién gobernará. Y la cita de la Ley de Vivienda desplaza el foco a las comunidades autónomas. El hilo sigue partido, pero ahora con nombres propios y urnas de fondo.