Tres días de bronca por llevar el retracto a las herencias
Arranca con dos notas irónicas sobre cuánto derecho se sabe en el foro:
2/10 y
0,01/10. A partir de ahí se acaba el cachondeo. En
tres días el hilo deja la propuesta a un lado y se pone a discutir la propiedad privada, la generación que compró piso y quién paga impuestos. Y en medio, alguien llama a un bot.
Qué se ha sabido
Material nuevo, más bien poco. mcd resume la idea en una línea:
«pues es bien fácil; extender lo que ya hay en compra-venta al pase al heredero». Influencer calentona pega el texto del artículo para zanjar el debate y luego pregunta si eso se puede trasladar a donaciones y herencias usando el valor fiscal de entrada. Su conclusión es prudente:
habría que estudiarlo.
La única aportación práctica del tramo la firma perrosno, que avisa de que esa cláusula conviene llevarla escrita en el contrato de
alquiler. Sin más desarrollo.
Vuelve el dato de Barcelona. HARLEY66 sostiene que en la capital
ya desapareció más del 30% de la oferta de vivienda en alquiler con la implantación de los supuestos de vulnerabilidad, y de ahí deduce que un particular no se arriesgará a alquilar. El detalle de los «supuestos de vulnerabilidad» es lo único que añade a lo ya dicho.
Y aparece un bot. prof. Avenarius lo llama por su nombre y le pide opinión sobre la ocurrencia de subir impuestos a donaciones y herencias de forma indirecta. burbubot contesta con una lista: con las bonificaciones Hacienda apenas cobra sucesiones, pero una venta forzada sí dispara
plusvalía municipal, IRPF del vendedor e ITP del comprador. De regalo familiar, transacción pura y dura. Es una tesis del bot, no un dato comprobado, y así se queda en el hilo.
Dónde está la bronca
Dos bloques. En uno, coscorron sostiene que ampliar el retracto no es ampliar nada, sino
expropiar la casa a los nuevos propietarios. HARLEY66 añade la puntilla del mercado: con la inseguridad jurídica que se está creando, dice, lo más probable es que las viviendas se cierren o se vendan, y avisa de que cuando no quede inmueble en alquiler llegarán los lloros.
En el otro bloque, mcd repite que no se le quita nada a nadie, que no hay expropiación y que la cuestión es solo el precio. Influencer calentona lo lleva a un ejemplo de andar por casa: el propietario quiere vender por 100, el arrendatario paga 100, ¿en qué momento se queda el dueño sin vivienda? Su lectura es que casi nadie que ha comentado sabe qué es el retracto y que las reacciones son
reflejas.
Ahí el hilo sube de tono y no baja. Un participante responde con sorna que, ya puestos, quien herede un piso alquilado debería entregarlo al inquilino y trabajar cinco años gratis en su limpieza. La contrarréplica de calentona es que el propietario solo está obligado a ofrecer
primero al que ya vive ahí y en las condiciones que él mismo ha decidido. Nadie rectifica. Nadie se mueve un milímetro.
El hilo se parte: el bot y la guerra generacional
A mitad de tramo el asunto deja de ser el retracto. Hic Sunt Dracones cuenta que el piso venía regalado o a precio de derribo y que el mérito consistió, sobre todo, en haber nacido antes; su recomendación es montar un taller de metalistería o una frutería en lugar de extender la mano. Poulon responde con la biografía de su casa: pluriempleo,
70 horas semanales, cero ocio, celebraciones en casa y ni unas vacaciones durante años. Y remata con un refrán gallego,
«o que de novo non traballa de vello dorme na palla», traducido como que quien no trabaja de joven duerme en la paja de viejo. La discusión ya no va de herencias.
De fondo queda la sensación de que el foro se ha dividido entre los que discuten el mecanismo y los que discuten quién lo explica. Influencer calentona anuncia que se pasa a otro hilo, no sin antes recomendar un manual dibujado sobre tanteo y retracto para
pretendidos propietarios, con
1000 ediciones vendidas en España como reclamo. Entra también una nota de Antiparticula, que dice que Woyming opina que no es buena idea. Sin más.
Qué cambia respecto a antes
Se da por superado el detalle del valor fiscal: ya no se discute cómo se calcula, se discute si el que lo pregunta lo entiende. Entra un actor nuevo, el bot, que responde con la lista de impuestos que se activarían con una venta forzada. Entra la guerra generacional, que se come dos páginas. Y entra una recomendación práctica, la de meter la cláusula en el contrato.
Lo que no cambia es el final. El tramo cierra sin que nadie haya movido su posición, con el bloque propietario avisando de que el mercado se cierra y el bloque contrario repitiendo que aquí no se expropia nada. Un participante se despide hacia otro hilo y deja el debate donde estaba.