El hilo se enreda en el ajillo y el origen del condenado
El hilo vuelve a saltar por los aires. En este tramo, los mensajes se enredan entre el cálculo de la pena, las bromas sobre cómo cocinar el conejo y las discusiones sobre el origen del condenado. Alguien comparte el enlace de la noticia original y otro insiste en que no se ha valorado el contexto cultural del agresor.
Qué se ha sabido
No hay datos nuevos sobre la sentencia. Los participantes repiten las cifras ya conocidas:
4 años y medio de cárcel,
240 días de trabajos en beneficio de la comunidad y
24 años de alejamiento. Un forero copia el fallo y calcula que esos cuatro años «son 2 efectivos» y que, con permisos y talleres, el condenado podría salir antes. Se enlaza la noticia original en El Mundo:
la condena por degollar al conejo de su pareja. También se comparte un vídeo que, según quien lo pega, se usó como prueba documental en el juicio. La fecha que se maneja sigue siendo el
7 de octubre de 2026.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en varias direcciones. Por un lado, los que creen que la pena es excesiva para lo que consideran solo la muerte de un animal: «me parece una barbaridad 4 años por matar y cocinar un puto conejo», escribe un forero. Otro ironiza: «Si hubiera echo un buen conejo al ajillo hasta se hubiera casado con el». Y un tercero sentencia: «Uno quiere hacerle la cena a su mujer y ya por nada le detienen....».
Enfrente, los que piden más dureza. Un participante copia la sentencia y añade: «Es para quemar los juzgados». Otro calcula que la pena real será menor: «4 años son 2 efectivos, de los cuales, si no la lía y se apunta a un taller de pinta y colorea, al año está con permisos penitenciarios de ir solo a dormir al talego y los findes libres».
La culpa a la víctima sigue presente. Un forero sostiene que «la culpa es de la p00ta». Otro afirma: «Que se joda. Las follaextranjeros no merecen piedad». Y un tercero sentencia: «Ella quería dejarlo pero no le dió tiempo. Igual que Pedro Sanchez con los precios de la vivienda. La culpa es de todos los hombres por igual, me lo ha dicho mi amigo comunista».
El origen del condenado vuelve a ser eje de discusión. Un participante pregunta con sorna si el nombre «Belahouel A.» no será de un rapero famoso. Otro responde: «vaya, vaya, Belahouel A. La A será de Albert, seguramente». Y un tercero añade: «Es moro, negro o moro negro, ya por rizar el rizo…». La ironía sobre la nacionalidad se mezcla con comentarios que generalizan sobre colectivos migrantes y musulmanes, aunque también hay quien critica esa deriva: «En que cabeza cabe dejar que convivan con personas y se trate como tales a los protosimios. En Europa sufrimos un caso grave de antromorfismo».
La discusión también deriva hacia el maltrato animal. Un forero lamenta: «A sabiendas de que se me tildará de follaconejos, que descanse en paz el pobre lepórido». Otro bromea: «Y como estaba preparado? Guisado, al horno, parrilla, a la pancha, al ajillo...». Y un tercero apunta: «El conejo no se come, lo tienen muy claro en ciertas latitudes».
Hay quien intenta rebajar el tono y pide contexto: «Creo que se ha juzgado demasiado rápido. No han valorado el contexto cultural y costumbrista del presunto agresor. No veo clara su culpabilidad», escribe un participante. Pero la mayoría sigue en la línea de la condena o de la burla.
Qué cambia respecto a antes
En la entrega anterior el hilo se partía entre los que culpaban a la víctima y los que pedían penas más duras. Ahora entra con fuerza el cálculo de la pena efectiva y las bromas sobre la cocina del conejo. También aparece un vídeo que se comenta de pasada y varios enlaces a la noticia original. La discusión sobre el origen del condenado se mantiene, pero con nuevos participantes que ironizan sobre el nombre. El asunto del contexto cultural del agresor gana peso entre algunos mensajes.