El COVID entra en el hilo y la compra de harinas sube un 400%
El coronavirus se cuela en la conversación y ya nada vuelve a ser solo nutrición. Los foreros empiezan a preguntarse si la resistencia a la insulina es factor de riesgo, si el azúcar en sangre dispara la tormenta de citoquinas y si el colesterol bajo es una mala idea en plena pandemia. Y en medio de eso, el dato del confinamiento:
la compra de harinas en supermercados se ha multiplicado por cuatro, según lo que CampanaGAUSS atribuye al Ministro de Agricultura. «No que haya crecido un 4%, o un 40%. No. Ha crecido un 400%», escribe.
Qué se ha sabido
Primero, los números. Gort rescata la cifra que se comenta:
el 85% de los estadounidenses son resistentes a la insulina, prediabéticos o diabéticos. Lo hace reconociendo que no puede demostrar nada con su experiencia porque el rural donde vive no ha tenido infectados. Y McNulty rompe el hilo con una confesión que deja a todos mirando: en 30 días de cuarentena se ha comido tartas del Lidl, berlines, tiramisú casero, seis pizzas familiares, dos cajas de cornflakes, pasta casi a diario, cinco tabletas de chocolate, pan en cada comida y refrescos.
Se pesa y sigue igual que el primer día.
Los enlaces se acumulan. Chapinazo pone
un artículo sobre el azúcar en sangre y la tormenta de citoquinas. Ververemos enlaza
un texto del BMJ sobre si el colesterol malo defiende del COVID. Rauxa lo lee como una confirmación de que las estatinas son una mala idea en pandemia. Y Gurney deja el
podcast de Fitness Revolucionario con Jorge García-Dihinx sobre ApoB y estatinas. Walda pregunta por un vídeo que no deja de dar vueltas por el hilo. Alguien cuestiona si algunos pretenden arreglarlo todo con dieta cetogénica.
Los testimonios avanzan. Elkin lleva un mes estancado en 80,2 kilos. Quita la fruta —fresas, una naranja, un plátano y un kiwi casi a diario— y los anacardos. Tres días después, la báscula marca
78,9. Karlos Smith le confirma: los anacardos son
el fruto seco con más carbos, unos 30 gramos por 100. Planta cuenta que ha pasado en año y medio de
75 kilos a 61, con la cintura de más de 105 a 84 centímetros. Vidtorico va de
156 kilos en abril a 139, sin hacer deporte. Panko21 pone la nota familiar: su mujer va por el sexto mes de embarazo y
la curva de glucosa le dio 173.
Coletazos: nief descubre que tiene hipotiroidismo subclínico y que ha arreglado los síntomas con low-carb, vitamina D y ayuno, sin medicar. Gort cumple 52 años y no ha tenido todavía ningún síntoma de menopausia. Ya ha eliminado el brebaje blanco de tetrabrik y toma kéfir de cabra que le da asco.
Dónde está la bronca
La bronca se mueve en dos ejes. El primero es el COVID como prueba de una tesis o de la otra. Para unos, la resistencia a la insulina y la glucosa alta son factor de riesgo y el confinamiento lo demuestra. Para otros, la relación es más frágil y no hay nada concluyente.
El segundo es la vieja guerra del ayuno. Underdog pregunta si un chorro de limón en el agua rompe el ayuno y si la autofagia empieza a las 12 o a las 16 horas. Memphis!! cuenta que ha perdido 9 kilos en un año sin proponérselo y tiene hinchazón de ojos. Rauxa lo diagnostica a distancia: posible retención de agua, bajo sodio, demasiadas proteínas cocinadas. Calimero enumera causas. Y cuando mmm pregunta si con la dieta baja en calorías se duerme peor, la respuesta es unánime: sí. Karlos Smith apunta: «Has venido al hilo equivocado a preguntar por dietas bajas en calorias. Aqui nos ponemos finos todos». Aunque angek, en minoría, defiende que las calorías importan y que él contaría un déficit responsable.
Aparece el «peso equilibrio». Karlos Smith dice que orbita alrededor de 85 kilos pase lo que pase: palizas de trabajo, cervezas de verano, todo. Y avisa de que si fuerza por debajo, lo que baja puede no ser grasa sino músculo o hueso. Cuenta que probó un ayuno de 24 horas durante cuatro días seguidos tras diez de excesos del confinamiento y volvió a su peso.
El estrés y el ayuno tampoco se llevan. Smiling Jack se lo explica a rory, que tiene la glucosa alta en ayunas a pesar de años de keto: estrés sostenido eleva el cortisol, y el cortisol eleva la glucosa. rory cuenta que tiene una reforma en marcha, un recién nacido y dolores de cabeza con la familia, y que no tiene tiempo para relajarse. «El tema de gestionar el estrés es mi asignatura pendiente», escribe.
El otro lío del tramo: la cesárea programada de Panko21. cholesfer sostiene que «cesárea programada es una salvajada». Panko21 responde con la historia clínica: operación de miomas con apertura de cavidad, un primer parto que acabó en quirófano después de que dos hospitales lo desaconsejaran. Cormac terció a favor de que hagan lo que les recomienden los médicos. Y zapatitos sale al cruce de otra conversación. Alguien ha planteado si la paleo puede curar el autismo. zapatitos responde: «El autismo no se lo vas a curar porque no es ninguna enfermedad sino una condición neuronal diferente».
Qué cambia respecto a antes
Tres cosas. La primera, el COVID ya no es solo contexto: se convierte en argumento, en fuente de visibilización y en excusa para volver a la carga con el 400% de harinas. La segunda, el hilo pasa de discutir el 49% a discutir el menú concreto: piden recetas, piden cuadrantes, piden saber si el yogur griego entra y si la fruta hay que quitarla. Quieren el papel pautado. Tercera: los veteranos empiezan a desaparecer. Seiyuro_hiko, el forero del hilo del cacao y café, borra todos sus mensajes. qbit y Cormac lo comentan: «Dejó 15 y muchos solo con puntos suspensivos». También hay quien se cambia el nick y lo orientaliza.