Albo, La Nora y Louriño: los callos de supermercado que se salvan
Los mejores callos de supermercado no están en la lata más famosa. Quien busca marcas de callos envasados se topa siempre con el mismo nombre en lo alto y la misma queja debajo:
Litoral, referencia histórica de la conserva, es hoy la más discutida. Frente a ella se repiten tres nombres —Albo, La Nora y el congelado de Louriño, que uno de los participantes sitúa por encima de todos—, y ahí está la paradoja: la recomendación más firme no vive en la estantería de conservas, sino en el arcón de congelados. La pregunta de partida, cuáles son los mejores callos de lata, tiene respuesta, pero no la que espera el comprador novato.
¿Cuáles son los mejores callos de lata?
Para quien se queda en la lata, varios participantes apuntan a
Albo como clásico de calidad: algo más caro, pero por delante de Litoral. Por debajo en precio aparece
La Nora, sencilla de encontrar y bastante digna; en Alcampo se vende una elaboración bajo marca propia firmada por Productos Noreñenses —que un participante identifica con la de La Nora— con dos variantes de 380 g, callos con garbanzos y callos a la madrileña, que se dejan comer. Se suman Lombera, con salsa vizcaína, Eroski y su formato XL de callos con chorizo, y la marca Mina. Todo esto es despensa, no alta cocina.
El congelado de Louriño y los tacos de carnicería
La recomendación más tajante: los congelados de
Louriño y olvidarse de las latas. Antaño llegaron a venderse bloques de varios kilos, y según quien los recomienda se preparan en macroollas, con los mismos cocineros e ingredientes que en la
fiesta de los callos de Salceda, en Pontevedra, donde se sirven en directo, de modo que aguantarían la comparación incluso congelados. Por encima de todo quedarían, según otro participante, los tacos que algunas carnicerías venden envasados al vacío: ahí no hay salsa que tape un mal género.
¿Qué marcas han bajado la calidad?
Dos nombres concentran las críticas.
Campanal tuvo una buena época, pero los últimos lotes decepcionan: todo tropiezos enanos. Y
Litoral, tras pasar a manos de
Nestlé, arrastraría consigo a la fabada y a los callos: latas medio vacías, mucho líquido y carne correosa e insípida. Son juicios de consumidor, no un informe de laboratorio, pero la coincidencia es llamativa. Hay quien sostiene que la marca blanca de Alcampo, más barata, da mil vueltas a Litoral.
Precio y dónde encontrarlos
El abanico es amplio: un participante sitúa los callos de
El Yantar de Pepe entre
3,5 y 4,5 euros, y Rogusa ofrece callos preparados de ternera de 500 g. Para quien vive fuera de España y monta una despensa, la compra online resuelve media papeleta. El resto es cuestión de boca: lata, congelado o carnicería.
Queda la duda razonable: si el congelado y el taco fresco ganan en casi todas las comparaciones, ¿por qué la lata sigue llenando estanterías? Quizá porque nadie quiere admitir que lo mejor no se conserva.