Casselli, Chaston y Pirámide entran en el hilo del vídeo del 88
El hilo deja los precios y se pone a hacer listas. Un forero recita su recorrido de entonces:
Casselli, Chaston y Pirámide, y después los churros del desayuno en el Torre Esmeralda. Otro cuelga un vídeo más para demostrar que aquello no era solo cosa de fin de año.
Y entre recuerdo y recuerdo, el tramo se envenena: varios mensajes dejan de hablar de cubatas y empiezan a repartir quién tenía derecho a estar en esa pista y quién no. Ahí se rompe la conversación.
Qué se ha sabido
Los locales, para empezar. Un participante sitúa su ruta de fin de semana en
Casselli, Chaston y Pirámide, con parada final en el Torre Esmeralda. Es su recuerdo y lo cuenta como tal, sin más respaldo que su memoria.
Alguien asegura que el formato sigue vivo: dice que hay una Nochevieja al estilo de la del vídeo en un círculo ecuestre, sin reguetón, y avisa de que la persona más joven que uno se va a encontrar allí ronda los
50 años. No da fecha ni enlace.
Otra fecha entra sin desarrollo: un forero sostiene que aquello aguantó «hasta que cayeron las torres gemelas», es decir, hasta
2001.
Y una cronología musical algo más trabajada. Un participante sitúa hacia
1990 el cambio de sonido: lo del vídeo es synth-pop y dance-pop, dice, y a partir de ahí llega el eurodance. El mismo añade que el principio del house ya estaba en esa mezcla. Otro le responde desde el otro lado: el DJ de entonces solía combinar música anglosajona con grupos españoles.
También entra un segundo vídeo de temazos, el
, y una mención suelta a Sabrina, un año antes de la fecha del vídeo.
Dónde está la bronca
La pelea musical se está apagando. De «todo era anglo» se ha pasado a discutir calendario: si el corte está en 1988, en 1990 o en 2001. Uno lo pone en 1990, otro contesta que el DJ mezclaba los dos mundos y un tercero zanja que los temas que se citan son posteriores al vídeo. Sigue la bronca, pero ya es de fechas.
El frente que se enciende es otro. Varios mensajes responsabilizan a la inmigración y al cambio demográfico de lo que se perdió después, en términos que no se reproducen aquí. Uno de ellos afirma que en aquellos locales solo había jóvenes españoles y blancos, y saca de ahí una conclusión sobre el presente. No aporta ningún dato, y las respuestas no se lo piden.
A ese mismo bloque pertenecen los mensajes que atribuyen el final del formato a las mujeres y a las leyes, o los que dan por hecho que la juventud de ahora está peor que la de antes. Uno llega a decir que escuchar según qué música de entonces resulta insoportable y culpa de ello al estado de las jóvenes de hoy. Son opiniones de foro, sin fuente, y el hilo no las sostiene.
Y en medio, una pelea que no tiene nada que ver con el ocio: un intercambio de etiquetas políticas entre dos participantes que acaba en insultos directos, con uno pidiendo ignorar al otro y el otro contestando por lo bajo. El tramo se cae ahí.
No todo es eso. Un forero se declara
no nacido en la época del vídeo y dice tener envidia de quien la vivió. Otro admite que jamás fue a una fiesta de esas y que menos aún de etiqueta. Y un tercero resume el tramo en una línea: «venia a esto, pero que nos quiten lo bailado».
Los que miran el vídeo sin haber estado
Hay un grupo de mensajes que no discute nada y solo mira. Uno dice que le da envidia no haber nacido a tiempo para vivir aquello, y lo escribe con rabia contra su propia época. Otro recuerda la música y el ambiente y confiesa que se le ha escapado una lágrima. Un tercero apunta que hay temazos que no se superan y deja el enlace del segundo vídeo. Y uno más suelta que daría lo que le queda de vida por volver un solo fin de semana a esa noche. Sin pelea, sin datos, sin fecha.
Qué cambia respecto a antes
El vídeo deja de ser el asunto. Lo que era una pelea por el repertorio se convierte en una pelea por quién tenía derecho a estar en esa pista, y el material que se usa es el mismo de siempre: el recuerdo propio, sin prueba.
Se da por superado, de momento, el debate de los precios. Nadie los discute en este tramo. Entra una lista de locales concretos, una fecha de corte nueva —
2001—, un local que según un forero aún monta algo parecido y una fecha para el cambio de sonido,
1990. Y entra un aviso: cuando el recuerdo sirve para repartir carnés, la conversación se queda sin argumentos y solo aguanta quien grita.