terrylacoste
Madmaxista
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- El sistema de las tres cuentas (Estructura base): Se deben eliminar por completo las autorizaciones cruzadas o las tarjetas compartidas en las cuentas personales. Se abren tres espacios bancarios bien definidos:
- Cuenta A (Tuya): Donde ingresas tu nómina o rendimientos. Es privativa. Tu pareja no tiene firma, ni acceso a la banca electrónica, ni tarjeta de débito asociada. Desde aquí controlas tu patrimonio.
- Cuenta B (De ella): Su propia cuenta. Si trabaja o tiene ingresos, van ahí. Si no los tiene, su acceso a gastos se limita a lo que pueda generar.
- Cuenta C (Fondo Común Logístico):[/I] Una cuenta conjunta única y exclusivamente para los gastos básicos e indispensables del hogar (alquiler o hipoteca, suministros de luz y agua, comunidad y alimentación básica).
- Aportación proporcional estricta: A la Cuenta C solo se transfiere el dinero justo para cubrir el presupuesto mensual de supervivencia doméstica. Las aportaciones se calculan de manera proporcional a los ingresos de cada uno. Si uno de los dos se niega a aportar o vacía la cuenta común en caprichos superfluos, el banco rechazará los recibos de ocio, pero los fondos personales de la Cuenta A quedarán a salvo.
- Cancelación de líneas de crédito y tarjetas espejo: El mayor peligro en una convivencia son las deudas invisibles. Se deben cancelar todas las tarjetas de crédito compartidas o las tarjetas espejo (aquellas que gastan de tu cuenta pero están a nombre de ella). Si ella desea una tarjeta, deberá solicitarla bajo su propio nombre, su propio riesgo crediticio y su exclusiva responsabilidad legal.
- La regla de la Cesta de la compra sin extras: La cuenta común paga comida, no lujos. Si se va al supermercado y la persona añade productos de alta gama, cosméticos caros o caprichos personales que exceden lo básico, esos artículos se pagan en la caja con su tarjeta personal (Cuenta B). Si no tiene fondos, esos productos se quedan en la estantería.