Esto está claro que es un caso de enfermedad mental. Estas cosas pasan y nadie tiene la culpa, al menos, ese en este caso es mi parecer.
Un brote psicótico puede ser muy peligroso, y lamentablemente, los que pagan y muy caro, suele ser la gente del entorno más directo, es decir, pareja, descendientes, padres, vecinos, amigos, compañeros de trabajo, etc.
Recuerdo a una doctora que le dio un brote en un hospital, y mató a varias personas. La metieron en un hospital penitenciario durante años, y cuando salió, la progenitora suplicaba que se hiciesen cargo de su hija, que ella tenía ochenta y tantos años y no podía obligarla a que se tomase la medicación. Años después de la primera condena, nuevamente en un supermercado, le volvió a dar un brote y apañala gravemente a una cajera y tuvo que ser reducida por la policía, mientras portaba un cuchillo.
Lo dicho, lamentablemente, hay enfermedades demasiado graves y el sistema, desde luego en estos casos, suele fallar y mucho.