Corrupción ¿Tiene la Corona española legitimidad democrática?

RESUMEN DEL DEBATE · elaborado con IA

¿Legitimidad democrática? La Corona y el referéndum que nunca existió A casi medio siglo del referéndum que aprobó la Constitución de 1978, la pregunta sigue abierta: ¿legitimó aquel voto a la monarquía parlamentaria o fue un peaje inevitable? El artículo 1.3 de la Carta Magna establece la forma política del Estado, pero la ausencia de una consulta específica sobre monarquía o república mantiene la herida abierta.

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Asurbanipal

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Estación Espacial Internacional

¿Tiene la Corona española legitimidad democrática?​


Considero que la Corona española posee legitimidad constitucional e histórica, pero su legitimidad democrática directa continúa siendo discutible al no haber existido una consulta específica sobre la forma de Estado.

La actual Corona española no surge únicamente de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 1.3 establece que la forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria, sino que surge de la imposición de una arquitectura diseñada por un dictador mediante la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947. ¿Realmente tiene la Corona una legitimidad plenamente democrática?

(mensaje citado en revisión)

Las Cortes franquistas aprobaron el 26 de julio de 1947 que España era oficialmente un Reino, aunque sin figura proclamada aún. Este acto impulsado por Franco fue realmente para garantizar en un futuro la continuidad del régimen. No fue hasta 1969 cuando nombró a Juan Carlos de Borbón como sucesor a título de rey.

Tras la gloria del dictador en 1975 se abrió un nuevo escenario político en España. Conforme a lo previsto en la Ley de Sucesión aprobada años antes, Juan Carlos sería proclamado rey de España el 22 de noviembre de 1975. Su designación procedía de la legalidad franquista.

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Juan Carlos decidió dar paso a una apertura democrática de la mano de uno de los ministros franquistas, Adolfo Suárez, juntos llevaron a cabo el comienzo de la Transición española en el cual desmantelaron toda la construcción represiva y antidemocrática llevada a cabo anteriormente. La Transición, terminó con la aprobación en referéndum de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 1.3 estableció la Monarquía parlamentaria como forma política del Estado.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos mencionados, debo reconocer el papel llevado a cabo por el emérito durante la Transición ya que sus decisiones hicieron posible que un régimen democrático fuese posible en nuestro país. Este matiz no garantiza que la corona española sea legítimamente democrática.

Aquellos que se muestran a favor de una monarquía parlamentaria muestran aspectos como que la corona es legítima puesto que se aprobó en el referéndum de la Constitución. Adolfo Suárez en una entrevista en 1995 desveló que la mayoría de los presidentes extranjeros le exigían celebrar un referéndum sobre monarquía y república y este no la realizó ya que el Estado hizo encuestas y el resultado era que perdían.

Este mensaje establece que la monarquía se estableció de manera indirecta en un paquete general de la reforma política y posteriormente en el marco constitucional, por lo tanto, no se puede decir con exactitud que la corona fue votada en 1978. Es cierto que la mayoría aprobó la Carta Magna, pero muchos votaron incluso sin saber su contenido en extensión.

Han pasado 48 años desde que se realizó la consulta y la opinión pública ha cambiado desde aquellos tiempos. La forma de Estado no es el problema principal de los ciudadanos, pero sí es imprescindible consultar cada cierto tiempo.

Otro aspecto que mencionan los defensores de la legitimidad de la corona es que según el art. 56 CE, el rey es símbolo de la unidad y permanencia del Estado. A su contra, establecen que aquellos que ostentan una función pública debe derivar de manera directa de la voluntad del pueblo.

(mensaje citado en revisión)

El artículo 14 de la Constitución establece que los españoles son iguales ante la ley. Sin embargo, el artículo 56.3 menciona que la figura del rey es inviolable. Muchos juristas sostienen que esa inviolabilidad podía tener sentido para actos institucionales, pero no debería extenderse a conductas privadas ya que rompe el principio de igualdad del artículo 14 CE.

Esta inviolabilidad crea una zona de impunidad incompatible con una democracia madura. Esta impunidad se hizo muy visible con Juan Carlos I.

En conclusión, considero que la Corona española posee legitimidad constitucional e histórica, pero su legitimidad democrática directa continúa siendo discutible al no haber existido una consulta específica sobre la forma de Estado.

Sus actos favorables para la democracia solamente le dan una legitimidad histórica pero no democrática, por lo tanto, se debe consultar al pueblo, aunque sea de manera consultiva para que la corona pueda recibir esa legitimidad democrática.

Además, creo que es imprescindible resolver la inviolabilidad del rey puesto que es un ciudadano más solo que ha nacido en una familia privilegiada la cual mantenemos con nuestros impuestos.

Aquel que representa la unidad de la nación debe ser elegido de manera democrática según el tiempo correspondiente.
 
Más sobre: Casa real · Franquismo · Monarquía
Tampoco hubo consulta sobre la prohibición de la pena de gloria en la Constitución, cosa igual de importante o más.

Tampoco se votó por separado que España esté concebida como un "Estado social", que tengamos que asumir tratados internacionales de ayuda al refugiado ni otras medidas que tanto nos han afectado.
 
En España no existe actualmente ninguna monarquía.
Aunque teniendo en cuenta que la monarquía española es probablemente la institución dinástica más antigua y longeva de Europa, es la democracia la que no tiene legitimidad a la hora de reclamar ningún tipo de medida y de proposición.
 
Última edición:
Si Juan Carlos no ha sido un rey legítimo es por haber sido perjuro y traidor.

Ruptura, no reforma, perjurio y traición.

Es importante a la hora de valorar la Transición o mejor dicho la reforma-ruptura realizada por don Juan Carlos, a través de Adolfo Suárez y Torcuato Fernández Miranda, como un pequeño golpe de estado legal. El artículo 59 de la Ley era determinante y no abierto a interpretación al afirmar en su apartado primero: “es contrafuero todo acto legislativo o disposición del gobierno que vulnere los Principios del Movimiento Nacional o las demás Leyes Fundamentales del Reino”. Además, en la refundición de las leyes se recordaba de forma taxativa que “serán nulas las leyes y disposiciones de cualquier clase que vulneren o menoscaben los Principios proclamados en la presente Ley Fundamental del Reino”. Lo que significa, que de acuerdo con la Constitución del régimen de Franco, la Ley de la Reforma Política era en derecho nula, que el afamado axioma de ir de la “Ley a la Ley” no pasaba de ser una justificación, porque la reforma lo que en realidad implicaba era una ruptura realizada desde el poder. Fue en realidad, si nos ceñimos a lo dispuesto en las leyes, un golpe de estado legislativo. De ahí que Josep Meliá, un hombre de la Reforma escribiera: “con arreglo a derecho, Blas Piñar y todos los ultras tienen razón. Porque el proyecto de Ley de Reforma Política incurre en contrafuero” (Los orígenes de la transición política española: El papel del Rey, por Francisco Torres García).
 

¿Tiene la Corona española legitimidad democrática?​


Considero que la Corona española posee legitimidad constitucional e histórica, pero su legitimidad democrática directa continúa siendo discutible al no haber existido una consulta específica sobre la forma de Estado.

La actual Corona española no surge únicamente de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 1.3 establece que la forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria, sino que surge de la imposición de una arquitectura diseñada por un dictador mediante la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947. ¿Realmente tiene la Corona una legitimidad plenamente democrática?

Las Cortes franquistas aprobaron el 26 de julio de 1947 que España era oficialmente un Reino, aunque sin figura proclamada aún. Este acto impulsado por Franco fue realmente para garantizar en un futuro la continuidad del régimen. No fue hasta 1969 cuando nombró a Juan Carlos de Borbón como sucesor a título de rey.

Tras la gloria del dictador en 1975 se abrió un nuevo escenario político en España. Conforme a lo previsto en la Ley de Sucesión aprobada años antes, Juan Carlos sería proclamado rey de España el 22 de noviembre de 1975. Su designación procedía de la legalidad franquista.

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Juan Carlos decidió dar paso a una apertura democrática de la mano de uno de los ministros franquistas, Adolfo Suárez, juntos llevaron a cabo el comienzo de la Transición española en el cual desmantelaron toda la construcción represiva y antidemocrática llevada a cabo anteriormente. La Transición, terminó con la aprobación en referéndum de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 1.3 estableció la Monarquía parlamentaria como forma política del Estado.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos mencionados, debo reconocer el papel llevado a cabo por el emérito durante la Transición ya que sus decisiones hicieron posible que un régimen democrático fuese posible en nuestro país. Este matiz no garantiza que la corona española sea legítimamente democrática.

Aquellos que se muestran a favor de una monarquía parlamentaria muestran aspectos como que la corona es legítima puesto que se aprobó en el referéndum de la Constitución. Adolfo Suárez en una entrevista en 1995 desveló que la mayoría de los presidentes extranjeros le exigían celebrar un referéndum sobre monarquía y república y este no la realizó ya que el Estado hizo encuestas y el resultado era que perdían.

Este mensaje establece que la monarquía se estableció de manera indirecta en un paquete general de la reforma política y posteriormente en el marco constitucional, por lo tanto, no se puede decir con exactitud que la corona fue votada en 1978. Es cierto que la mayoría aprobó la Carta Magna, pero muchos votaron incluso sin saber su contenido en extensión.

Han pasado 48 años desde que se realizó la consulta y la opinión pública ha cambiado desde aquellos tiempos. La forma de Estado no es el problema principal de los ciudadanos, pero sí es imprescindible consultar cada cierto tiempo.

Otro aspecto que mencionan los defensores de la legitimidad de la corona es que según el art. 56 CE, el rey es símbolo de la unidad y permanencia del Estado. A su contra, establecen que aquellos que ostentan una función pública debe derivar de manera directa de la voluntad del pueblo.

El artículo 14 de la Constitución establece que los españoles son iguales ante la ley. Sin embargo, el artículo 56.3 menciona que la figura del rey es inviolable. Muchos juristas sostienen que esa inviolabilidad podía tener sentido para actos institucionales, pero no debería extenderse a conductas privadas ya que rompe el principio de igualdad del artículo 14 CE.

Esta inviolabilidad crea una zona de impunidad incompatible con una democracia madura. Esta impunidad se hizo muy visible con Juan Carlos I.

En conclusión, considero que la Corona española posee legitimidad constitucional e histórica, pero su legitimidad democrática directa continúa siendo discutible al no haber existido una consulta específica sobre la forma de Estado.

Sus actos favorables para la democracia solamente le dan una legitimidad histórica pero no democrática, por lo tanto, se debe consultar al pueblo, aunque sea de manera consultiva para que la corona pueda recibir esa legitimidad democrática.

Además, creo que es imprescindible resolver la inviolabilidad del rey puesto que es un ciudadano más solo que ha nacido en una familia privilegiada la cual mantenemos con nuestros impuestos.

Aquel que representa la unidad de la nación debe ser elegido de manera democrática según el tiempo correspondiente.
No creo que este asunto este ni haya estado entre los que preocupen a los españoles, dicho lo cual pienso que aunque metida con calzador si tiene legitimidad y viendo el elenco de la clase política no se me ocurre nadie mejor que Felipe para ser jefe del estado.
 
SI. La LEGITIMIDAD se la dio FRANCO y a FRANCO el pueblo español.

SI ROTUNDO.


Cuando este país era democrático y se podía VOTAR sin pucherazos.

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El régimen de FRANCO nunca fue una dictadura, sino un RÉGIMEN DE AUTORIDAD. así lo atestiguó Solzhenitsin en 1976.​


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VOCE DI POPOLO VOCE DI DIO.

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Sí, 6-12-1978
Y no, las formas no fueron las adecuadas pero dadas las circunstancias, acertadas, con alguna chapuza pero acertadas. Se debió hacer como se hizo en Brasil (o la solución que proponía Fraga).
 

¿Tiene la Corona española legitimidad democrática?​


Considero que la Corona española posee legitimidad constitucional e histórica, pero su legitimidad democrática directa continúa siendo discutible al no haber existido una consulta específica sobre la forma de Estado.

La actual Corona española no surge únicamente de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 1.3 establece que la forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria, sino que surge de la imposición de una arquitectura diseñada por un dictador mediante la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947. ¿Realmente tiene la Corona una legitimidad plenamente democrática?

Las Cortes franquistas aprobaron el 26 de julio de 1947 que España era oficialmente un Reino, aunque sin figura proclamada aún. Este acto impulsado por Franco fue realmente para garantizar en un futuro la continuidad del régimen. No fue hasta 1969 cuando nombró a Juan Carlos de Borbón como sucesor a título de rey.

Tras la gloria del dictador en 1975 se abrió un nuevo escenario político en España. Conforme a lo previsto en la Ley de Sucesión aprobada años antes, Juan Carlos sería proclamado rey de España el 22 de noviembre de 1975. Su designación procedía de la legalidad franquista.

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Juan Carlos decidió dar paso a una apertura democrática de la mano de uno de los ministros franquistas, Adolfo Suárez, juntos llevaron a cabo el comienzo de la Transición española en el cual desmantelaron toda la construcción represiva y antidemocrática llevada a cabo anteriormente. La Transición, terminó con la aprobación en referéndum de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 1.3 estableció la Monarquía parlamentaria como forma política del Estado.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos mencionados, debo reconocer el papel llevado a cabo por el emérito durante la Transición ya que sus decisiones hicieron posible que un régimen democrático fuese posible en nuestro país. Este matiz no garantiza que la corona española sea legítimamente democrática.

Aquellos que se muestran a favor de una monarquía parlamentaria muestran aspectos como que la corona es legítima puesto que se aprobó en el referéndum de la Constitución. Adolfo Suárez en una entrevista en 1995 desveló que la mayoría de los presidentes extranjeros le exigían celebrar un referéndum sobre monarquía y república y este no la realizó ya que el Estado hizo encuestas y el resultado era que perdían.

Este mensaje establece que la monarquía se estableció de manera indirecta en un paquete general de la reforma política y posteriormente en el marco constitucional, por lo tanto, no se puede decir con exactitud que la corona fue votada en 1978. Es cierto que la mayoría aprobó la Carta Magna, pero muchos votaron incluso sin saber su contenido en extensión.

Han pasado 48 años desde que se realizó la consulta y la opinión pública ha cambiado desde aquellos tiempos. La forma de Estado no es el problema principal de los ciudadanos, pero sí es imprescindible consultar cada cierto tiempo.

Otro aspecto que mencionan los defensores de la legitimidad de la corona es que según el art. 56 CE, el rey es símbolo de la unidad y permanencia del Estado. A su contra, establecen que aquellos que ostentan una función pública debe derivar de manera directa de la voluntad del pueblo.

El artículo 14 de la Constitución establece que los españoles son iguales ante la ley. Sin embargo, el artículo 56.3 menciona que la figura del rey es inviolable. Muchos juristas sostienen que esa inviolabilidad podía tener sentido para actos institucionales, pero no debería extenderse a conductas privadas ya que rompe el principio de igualdad del artículo 14 CE.

Esta inviolabilidad crea una zona de impunidad incompatible con una democracia madura. Esta impunidad se hizo muy visible con Juan Carlos I.

En conclusión, considero que la Corona española posee legitimidad constitucional e histórica, pero su legitimidad democrática directa continúa siendo discutible al no haber existido una consulta específica sobre la forma de Estado.

Sus actos favorables para la democracia solamente le dan una legitimidad histórica pero no democrática, por lo tanto, se debe consultar al pueblo, aunque sea de manera consultiva para que la corona pueda recibir esa legitimidad democrática.

Además, creo que es imprescindible resolver la inviolabilidad del rey puesto que es un ciudadano más solo que ha nacido en una familia privilegiada la cual mantenemos con nuestros impuestos.

Aquel que representa la unidad de la nación debe ser elegido de manera democrática según el tiempo correspondiente.
Eso no es serio, no puedes estar poniendo o quitando una monarquía cada cierto tiempo
 

¿Tiene la Corona española legitimidad democrática?​


Considero que la Corona española posee legitimidad constitucional e histórica, pero su legitimidad democrática directa continúa siendo discutible al no haber existido una consulta específica sobre la forma de Estado.

La actual Corona española no surge únicamente de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 1.3 establece que la forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria, sino que surge de la imposición de una arquitectura diseñada por un dictador mediante la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947. ¿Realmente tiene la Corona una legitimidad plenamente democrática?

Las Cortes franquistas aprobaron el 26 de julio de 1947 que España era oficialmente un Reino, aunque sin figura proclamada aún. Este acto impulsado por Franco fue realmente para garantizar en un futuro la continuidad del régimen. No fue hasta 1969 cuando nombró a Juan Carlos de Borbón como sucesor a título de rey.

Tras la gloria del dictador en 1975 se abrió un nuevo escenario político en España. Conforme a lo previsto en la Ley de Sucesión aprobada años antes, Juan Carlos sería proclamado rey de España el 22 de noviembre de 1975. Su designación procedía de la legalidad franquista.

(imagen visible para usuarios registrados)
Juan Carlos decidió dar paso a una apertura democrática de la mano de uno de los ministros franquistas, Adolfo Suárez, juntos llevaron a cabo el comienzo de la Transición española en el cual desmantelaron toda la construcción represiva y antidemocrática llevada a cabo anteriormente. La Transición, terminó con la aprobación en referéndum de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 1.3 estableció la Monarquía parlamentaria como forma política del Estado.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos mencionados, debo reconocer el papel llevado a cabo por el emérito durante la Transición ya que sus decisiones hicieron posible que un régimen democrático fuese posible en nuestro país. Este matiz no garantiza que la corona española sea legítimamente democrática.

Aquellos que se muestran a favor de una monarquía parlamentaria muestran aspectos como que la corona es legítima puesto que se aprobó en el referéndum de la Constitución. Adolfo Suárez en una entrevista en 1995 desveló que la mayoría de los presidentes extranjeros le exigían celebrar un referéndum sobre monarquía y república y este no la realizó ya que el Estado hizo encuestas y el resultado era que perdían.

Este mensaje establece que la monarquía se estableció de manera indirecta en un paquete general de la reforma política y posteriormente en el marco constitucional, por lo tanto, no se puede decir con exactitud que la corona fue votada en 1978. Es cierto que la mayoría aprobó la Carta Magna, pero muchos votaron incluso sin saber su contenido en extensión.

Han pasado 48 años desde que se realizó la consulta y la opinión pública ha cambiado desde aquellos tiempos. La forma de Estado no es el problema principal de los ciudadanos, pero sí es imprescindible consultar cada cierto tiempo.

Otro aspecto que mencionan los defensores de la legitimidad de la corona es que según el art. 56 CE, el rey es símbolo de la unidad y permanencia del Estado. A su contra, establecen que aquellos que ostentan una función pública debe derivar de manera directa de la voluntad del pueblo.

El artículo 14 de la Constitución establece que los españoles son iguales ante la ley. Sin embargo, el artículo 56.3 menciona que la figura del rey es inviolable. Muchos juristas sostienen que esa inviolabilidad podía tener sentido para actos institucionales, pero no debería extenderse a conductas privadas ya que rompe el principio de igualdad del artículo 14 CE.

Esta inviolabilidad crea una zona de impunidad incompatible con una democracia madura. Esta impunidad se hizo muy visible con Juan Carlos I.

En conclusión, considero que la Corona española posee legitimidad constitucional e histórica, pero su legitimidad democrática directa continúa siendo discutible al no haber existido una consulta específica sobre la forma de Estado.

Sus actos favorables para la democracia solamente le dan una legitimidad histórica pero no democrática, por lo tanto, se debe consultar al pueblo, aunque sea de manera consultiva para que la corona pueda recibir esa legitimidad democrática.

Además, creo que es imprescindible resolver la inviolabilidad del rey puesto que es un ciudadano más solo que ha nacido en una familia privilegiada la cual mantenemos con nuestros impuestos.

Aquel que representa la unidad de la nación debe ser elegido de manera democrática según el tiempo correspondiente.
¿Tiene el gobierno legitimidad democrática cuando le importa un cigot el sentir y el pensar de la inmensa mayoría? ¿La tiene cuando prometió que no haría lo que ya sabía que tendría que hacer para hacerse con el poder?

La Constitución pactada por casi todas la fuerzas política, al menos las más importantes cara a la gobernanza del país, con la excepción de los compañeros de viaje de "Antonio", reconoce implícitamente ese derecho constitucional y por tanto legítimamente democrático a la corona Española.

Si todo debe pasar la criba de un referendum, que pregunten al pueblo español sobre el peso político de todos los partidos que de todas las maneras a su alcance han demostrado un repruebo radical contra España y los españoles.
 

¿Tiene la Corona española legitimidad democrática?​


Considero que la Corona española posee legitimidad constitucional e histórica, pero su legitimidad democrática directa continúa siendo discutible al no haber existido una consulta específica sobre la forma de Estado.

La actual Corona española no surge únicamente de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 1.3 establece que la forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria, sino que surge de la imposición de una arquitectura diseñada por un dictador mediante la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947. ¿Realmente tiene la Corona una legitimidad plenamente democrática?

Las Cortes franquistas aprobaron el 26 de julio de 1947 que España era oficialmente un Reino, aunque sin figura proclamada aún. Este acto impulsado por Franco fue realmente para garantizar en un futuro la continuidad del régimen. No fue hasta 1969 cuando nombró a Juan Carlos de Borbón como sucesor a título de rey.

Tras la gloria del dictador en 1975 se abrió un nuevo escenario político en España. Conforme a lo previsto en la Ley de Sucesión aprobada años antes, Juan Carlos sería proclamado rey de España el 22 de noviembre de 1975. Su designación procedía de la legalidad franquista.

(imagen visible para usuarios registrados)
Juan Carlos decidió dar paso a una apertura democrática de la mano de uno de los ministros franquistas, Adolfo Suárez, juntos llevaron a cabo el comienzo de la Transición española en el cual desmantelaron toda la construcción represiva y antidemocrática llevada a cabo anteriormente. La Transición, terminó con la aprobación en referéndum de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 1.3 estableció la Monarquía parlamentaria como forma política del Estado.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos mencionados, debo reconocer el papel llevado a cabo por el emérito durante la Transición ya que sus decisiones hicieron posible que un régimen democrático fuese posible en nuestro país. Este matiz no garantiza que la corona española sea legítimamente democrática.

Aquellos que se muestran a favor de una monarquía parlamentaria muestran aspectos como que la corona es legítima puesto que se aprobó en el referéndum de la Constitución. Adolfo Suárez en una entrevista en 1995 desveló que la mayoría de los presidentes extranjeros le exigían celebrar un referéndum sobre monarquía y república y este no la realizó ya que el Estado hizo encuestas y el resultado era que perdían.

Este mensaje establece que la monarquía se estableció de manera indirecta en un paquete general de la reforma política y posteriormente en el marco constitucional, por lo tanto, no se puede decir con exactitud que la corona fue votada en 1978. Es cierto que la mayoría aprobó la Carta Magna, pero muchos votaron incluso sin saber su contenido en extensión.

Han pasado 48 años desde que se realizó la consulta y la opinión pública ha cambiado desde aquellos tiempos. La forma de Estado no es el problema principal de los ciudadanos, pero sí es imprescindible consultar cada cierto tiempo.

Otro aspecto que mencionan los defensores de la legitimidad de la corona es que según el art. 56 CE, el rey es símbolo de la unidad y permanencia del Estado. A su contra, establecen que aquellos que ostentan una función pública debe derivar de manera directa de la voluntad del pueblo.

El artículo 14 de la Constitución establece que los españoles son iguales ante la ley. Sin embargo, el artículo 56.3 menciona que la figura del rey es inviolable. Muchos juristas sostienen que esa inviolabilidad podía tener sentido para actos institucionales, pero no debería extenderse a conductas privadas ya que rompe el principio de igualdad del artículo 14 CE.

Esta inviolabilidad crea una zona de impunidad incompatible con una democracia madura. Esta impunidad se hizo muy visible con Juan Carlos I.

En conclusión, considero que la Corona española posee legitimidad constitucional e histórica, pero su legitimidad democrática directa continúa siendo discutible al no haber existido una consulta específica sobre la forma de Estado.

Sus actos favorables para la democracia solamente le dan una legitimidad histórica pero no democrática, por lo tanto, se debe consultar al pueblo, aunque sea de manera consultiva para que la corona pueda recibir esa legitimidad democrática.

Además, creo que es imprescindible resolver la inviolabilidad del rey puesto que es un ciudadano más solo que ha nacido en una familia privilegiada la cual mantenemos con nuestros impuestos.

Aquel que representa la unidad de la nación debe ser elegido de manera democrática según el tiempo correspondiente.
La democracia se acaba en cuanto el pueblo cede el poder a una minoría de forma irrecuperable y les da "legitimidad" (acepta someterse a lo que esa minoría decida).

El estado ('stato" = situación inmutable) lo definió Maquiavelo como estructura de control que sobrevive a los gobiernantes temporales y cuyo fin es perpetuarse. Los intereses del estado (razón de estado) son distintos/contrarios a los de sus súbditos, como hoy vemos con la inmi gración, la movilidad, la energía, la familia,...

El estado nación surgió del tratado de Westfalia donde los excontendientes definieron fronteras para apropiarse las personas que nacían dentro de los respectivos territorios así delimitados.

Dado que nada que tenga que ver con el estado nación es voluntario, ni siquiera la "pertenencia" a él lo es, nada que emane de esta estructura es legítimo, pues solo vela por los intereses de la estructura. Los súbditos somos meros recursos.
 
Pero tampoco imponerla por orden y mando de una dictadura militar como hizo Franco con Juan Carlos y aún tenemos esos lodos.
Asurbanipal, mientras la mayor parte del republicanismo sea filo-comunista y filo-separata, tendrá muy pocas posibilidades de triunfar en España.

Y me remito a la debacle sociológica que ha sufrido la izquierda en los últimos años cuando más se ha acercado a esas posiciones.
 

¿Tiene la Corona española legitimidad democrática?​


Considero que la Corona española posee legitimidad constitucional e histórica, pero su legitimidad democrática directa continúa siendo discutible al no haber existido una consulta específica sobre la forma de Estado.

La actual Corona española no surge únicamente de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 1.3 establece que la forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria, sino que surge de la imposición de una arquitectura diseñada por un dictador mediante la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947. ¿Realmente tiene la Corona una legitimidad plenamente democrática?

Las Cortes franquistas aprobaron el 26 de julio de 1947 que España era oficialmente un Reino, aunque sin figura proclamada aún. Este acto impulsado por Franco fue realmente para garantizar en un futuro la continuidad del régimen. No fue hasta 1969 cuando nombró a Juan Carlos de Borbón como sucesor a título de rey.

Tras la gloria del dictador en 1975 se abrió un nuevo escenario político en España. Conforme a lo previsto en la Ley de Sucesión aprobada años antes, Juan Carlos sería proclamado rey de España el 22 de noviembre de 1975. Su designación procedía de la legalidad franquista.

(imagen visible para usuarios registrados)
Juan Carlos decidió dar paso a una apertura democrática de la mano de uno de los ministros franquistas, Adolfo Suárez, juntos llevaron a cabo el comienzo de la Transición española en el cual desmantelaron toda la construcción represiva y antidemocrática llevada a cabo anteriormente. La Transición, terminó con la aprobación en referéndum de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 1.3 estableció la Monarquía parlamentaria como forma política del Estado.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos mencionados, debo reconocer el papel llevado a cabo por el emérito durante la Transición ya que sus decisiones hicieron posible que un régimen democrático fuese posible en nuestro país. Este matiz no garantiza que la corona española sea legítimamente democrática.

Aquellos que se muestran a favor de una monarquía parlamentaria muestran aspectos como que la corona es legítima puesto que se aprobó en el referéndum de la Constitución. Adolfo Suárez en una entrevista en 1995 desveló que la mayoría de los presidentes extranjeros le exigían celebrar un referéndum sobre monarquía y república y este no la realizó ya que el Estado hizo encuestas y el resultado era que perdían.

Este mensaje establece que la monarquía se estableció de manera indirecta en un paquete general de la reforma política y posteriormente en el marco constitucional, por lo tanto, no se puede decir con exactitud que la corona fue votada en 1978. Es cierto que la mayoría aprobó la Carta Magna, pero muchos votaron incluso sin saber su contenido en extensión.

Han pasado 48 años desde que se realizó la consulta y la opinión pública ha cambiado desde aquellos tiempos. La forma de Estado no es el problema principal de los ciudadanos, pero sí es imprescindible consultar cada cierto tiempo.

Otro aspecto que mencionan los defensores de la legitimidad de la corona es que según el art. 56 CE, el rey es símbolo de la unidad y permanencia del Estado. A su contra, establecen que aquellos que ostentan una función pública debe derivar de manera directa de la voluntad del pueblo.

El artículo 14 de la Constitución establece que los españoles son iguales ante la ley. Sin embargo, el artículo 56.3 menciona que la figura del rey es inviolable. Muchos juristas sostienen que esa inviolabilidad podía tener sentido para actos institucionales, pero no debería extenderse a conductas privadas ya que rompe el principio de igualdad del artículo 14 CE.

Esta inviolabilidad crea una zona de impunidad incompatible con una democracia madura. Esta impunidad se hizo muy visible con Juan Carlos I.

En conclusión, considero que la Corona española posee legitimidad constitucional e histórica, pero su legitimidad democrática directa continúa siendo discutible al no haber existido una consulta específica sobre la forma de Estado.

Sus actos favorables para la democracia solamente le dan una legitimidad histórica pero no democrática, por lo tanto, se debe consultar al pueblo, aunque sea de manera consultiva para que la corona pueda recibir esa legitimidad democrática.

Además, creo que es imprescindible resolver la inviolabilidad del rey puesto que es un ciudadano más solo que ha nacido en una familia privilegiada la cual mantenemos con nuestros impuestos.

Aquel que representa la unidad de la nación debe ser elegido de manera democrática según el tiempo correspondiente.
Tiene exactamente la misma legitimidad democrática que las cinco repúblicas francesas, la república portuguesa o las dos repúblicas españolas que jamás votó nadie.

Me espero a los ocho hilos al respecto sobre la ilegitimidad de todas aquellas repúblicas.
 

Porque el referendum Monarquía - República afecta a la forma de estado y lo otro a la de gobierno.

Tiene jerarquía suficiente para considerarse una consulta aparte. Especialmente si es una restauración decidida por un dictador.
 

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