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Será en Octubre
La indignación del padre de Valeria, la joven bilbaina en coma en Australia: "Es una tomadura de pelo"
Valeria no contaba con un seguro médico cuando sufrió el accidente y por ello, la familia ha solicitado que el Comité de Seguros de Australia Occidental asuma los gastos sanitarios
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Valeria Castro Arango, en coma en Australia tras un accidente.
La joven bilbaina de 22 años Valeria Arango Trujillo, hospitalizada en coma inducido en el Royal Perth Hospital de Australia desde el pasado 14 de julio tras sufrir un grave accidente de tráfico, se ha sometido este jueves a una traqueostomía en una situación clínica estable pero todavía muy delicada. Al durísimo trance médico se suma un doloroso conflicto burocrático y económico. Los padres de la joven vizcaina, desplazados hasta Perth, han denunciado con indignación y dureza la falta de apoyo material del Consulado de España en Melbourne, cuya delegada les instó a iniciar solicitudes para una futura e incierta repatriación médica desde Madrid, mientras les negaba ayuda directa para subsistir en el país.
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Valeria no contaba con un seguro médico cuando sufrió el accidente y por ello, la familia ha solicitado que el Comité de Seguros de Australia Occidental asuma los gastos sanitarios. Sin embargo, la petición todavía está siendo estudiada y depende tanto de la investigación policial como de un informe médico que determine si el caso cumple los criterios establecidos para recibir esa cobertura.El coste estimado de la estancia hospitalaria para los próximos meses asciende a más de medio millón de euros, un abismo financiero ante el quela sociedad vizcaina ha respondido con una inmediata ola de solidaridad popular.
Evolución médica
La evolución médica de Valeria transcurre con lentitud extrema tras el accidente que le causó una grave lesión axonal difusa. Durante la madrugada de este jueves (hora de Euskadi), se le practicó una traqueostomía. Según explica Leila Montserrat Estigarribia Diana, amiga íntima de la joven, Valeria "sigue de momento igual", si bien "sigue teniendo la presión intracraneal un poquito más estable". Durante las últimas horas ha registrado leves reacciones motoras, aunque sus allegados llaman a la cautela: "Ha movido un poquito los brazos, pero son como movimientos involuntarios que la gente en coma suele realizar, entonces realmente no significa un avance de momento", matiza.
El padre de Valeria, se encuentra, asegura, consternado por la respuesta consular de la administración, ha calificado la conversación como "una tomadura de pelo y una absoluta vergüenza". El progenitor relató que trasladaron a la representante del consulado la precariedad de su situación: "Nos habíamos venido, hemos dejado de trabajar en España, aquí no estamos produciendo y se nos está generando una deuda. Les preguntamos si nos podían dar una ayuda de vivienda, transporte, comida o alojamiento, y nos han dicho que no, que no contemos con nada".
Una previsión de 670.000 euros
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El horizonte hospitalario es aterrador en términos financieros. La factura de tan solo los primeros dieciséis días de ingreso se sitúa en 83.000 dólares australianos, un montante donde "no está incluido ni la resonancia magnética, ni otras pruebas, ni la cirugía del jueves; eso lo tendrán que sumar a mayores", advierte el padre de la joven. Con una estimación de estancia mínima de seis meses, la previsión solo para sufragar la cama del hospital roza los "670.000 euros".
La respuesta del Consulado ha sido la posibilidad de tramitar documentación para pedir una hipotética y no garantizada repatriación médica supeditada a las dependencias centrales de Madrid. "Básicamente nos están diciendo que a Valeria, por ser ciudadana española, aquí no le corresponde absolutamente nada", lamenta con dolor el padre. "Es básicamente que tenemos que rogarle al Estado español que haga algo por uno de sus ciudadanos. Nos hemos quedado muy indignados porque nos llaman para preguntarnos cómo estamos, pero no van a ayudar en nada a Valeria, que es lo importante", concluye.