El artículo es de pago y no puedo saberlo, pero me da que hablan de particulares, por haber usado la palabra “capricho”.
Quienes deciden en una gran empresa internacional no miran estas noticias en El Inmundo, quizá en Bloomberg o en WSJ. Quien sí lee el panfleto patrio son algunos compatriotas con poca cultura financiera, me atrevo a decir.
Además, resulta que a una familia normal le tienen que exigir “para no contaminar”, aunque les rompan las finanzas domésticas, pero una gran empresa puede hacer números y decidir fletar un jet privado para ahorrar cuartos y ganar comodidad.
Pues si la gente tiene que perder dinero y ganar incomodidad, estas cosas son sencillamente cínicas.
Aún me acuerdo del foro de Davos, menudo desfile, son unos privilegiados desconectados.
También de Leo DiCaprio y Alejandro Sanz, entre muchísimos otros. El segundo, si no recuerdo mal, se pilló su jet para venir de Miami a decir que no contaminemos. Es absurdo, maldita sea: Quieren que estén calientes los reyes, los cortesanos y los bufones, y al resto nos mandan al neofeudalismo.
Pues no hay pasteles, que no hablen de pasteles.