Smiling, por lo que sea eso de los ciclos me pasa de forma natural.
En verano el cuerpo me pide mas hidratos. Yo lo achacaba al estress termico y quiza a algo mas de actividad fisica. He tenido puntas de trabajo en invierno y de ir muy justo de tiempo y paso el dia sin comer nada solido sin despeinarme. Algo de lo que comentas hay.
Sobre la resistencia a la insulina no puedo estar de acuerdo cuando he visto la evolucion de un tipo I desde el minuto cero.
Mas averiado no puede estar ese pancreas. Parten de una cetoacidosis que les provoca una resistencia maxima. Les enfuchan insulina por un tubo y no consiguen niveles de azucar aceptables hasta un mes.
Luego he visto el resultado de los pobres que siguen con la dieta oficial que siguen pinchandose animaladas, y el chaval que yo llevo con el chip puesto y con una dieta primal que llega a dias completos sin inyectarse o cantidades ridiculas.
La resistencia si se arregla en cierta medida, lo que no se arregla es su tendencia a volver a caer si renueva su mala alimentacion. Podriamos hablar de una menor capacidad (metaforicamente) de resistencia a los toxicos.
En teoria un tipo I no le funciona el pancreas pero mes a mes ves como bajan las dosis de insulina, llegando al punto de poder tomar fruta sin inyectarse.
Hay un tema que me tiene mosca con las graficas de glucemia. Te lo comento a ver que te parece:
- Con la fruta suele tomar una o dos dosis de hidratos que produce una subida suave y bajada suave durante dos horas. Pico 120 y vuelta a 100. Vale esto lo achaco a reservas pancreaticas y un funcionamiento parcial del pancreas.
- Las curvas cuando hace deporte son sorprendentes. De nuevo subida y bajada durante un par de horas PERO PICOS DE HASTA 160 y vuelta a 90-100.
De acuerdo, el deporte intenso activa las reservas de glucogeno (muscular y/o del higado). Pero de donde sale tanta insulina? Con esos picos con alimentos no vuelve a nivel 100 sin insulina.
Son cosas que me hacen pensar que cosas que no nos explica que simplemente el pancreas esta destruido.
Es que un tipo I y un tipo II son dos cosas totalmente diferentes.
El diabético tipo I NO ES RESISTENTE A LA INSULINA, sino todo lo contrario: como el páncreas no genera (casi) insulina, es extremadamente sensible a la misma.
Otra cosa es que con la concentración de cuerpos cetónicos por las nubes, el cuerpo pasa de usar glucosa, y que no logren normalizar los niveles de glucemia hasta pasado un mes, pero no porque les estén metiendo insulina como si no hubiera mañana, sino por TODO LO CONTRARIO: tienen que aquilatar la funcionalidad pancreática y la sensibilidad a la insulina por pequeñas aproximaciones sucesivas, porque si al doctor se le va la mano con la insulina el paciente corre el riesgo de caer en shock hipoglucémico.
(mensaje citado en revisión)
Lógico: su sensibilidad a la insulina es excelente, precisamente porque el diabético tipo I sin tratar lo que tiene son niveles besugomente BAJOS de insulina en sangre.
Eso no quita para que si te pasas la vida comiendo carbohidratos rápidos, tengas que estar de continuo con la inyección en la mano, to'l día en el sube y baja:
como carbos-me sube la glucosa-me pincho insulina-me baja la glucosa-me entra hambre-como carbos-etc
(mensaje citado en revisión)
Yo diría que o no se arregla, o se arregla poco.
Lo que sucede es que a medida que pasan los meses y los niveles de glucosa se normalizan y estabilizan, especialmente si se sigue una dieta sin refinados, la glucemia de partida es lo suficientemente baja (dentro de los márgenes saludables) como para que no necesites pincharte por comerte una fruta con toda su fibra.
(mensaje citado en revisión)
Si está haciendo deporte, la glucemia desciende porque la glucosa SE CONSUME, no es necesario retirarla de la circulación vía insulina.
Considere que el flujo de glucosa hacia los tejidos depende del gradiente de concentraciones entre el tejido y la sangre, y que la insulina es (como quien dice) como los empujadores del metro de Tokio: asegura que la glucosa siga entrando a los tejidos aunque estos estén saturados.
Cuando estamos en reposo, el flujo de glucosa del hígado hacia la sangre está (razonablemente) compensado con el flujo de glucosa de la sangre hacia los tejidos. Si en ese estado comemos una fruta o un alimento rico en carbohidratos, aparece un nuevo flujo de glucosa desde el sistema digestivo hacia la sangre que en una persona normal requeriría secreción de insulina, que tiene un doble efecto:
1.- ralentiza la glucogenolisis en el hígado, reduciendo el flujo hígado-sangre
2.- acelera la absorción de glucosa de los tejidos, aumentando el flujo sangre-tejidos
En un diabético tipo I la regulación de la glucemia es imperfecta porque su capacidad de producir insulina es muy baja. Así que si en reposo se come una fruta, la contrarregulación para mantener la glucemia en la franja normal es muy lenta. Que en lugar de producirse un pico más o menos brusco rápidamente regulado se produzca una hiperglucemia sostenida durante dos horas es lo esperable.
En cambio, cuando estamos haciendo deporte, el consumo de glucosa por los tejidos es errático e inestable: la intensidad varía, la localización de los tejidos haciendo el gasto extra varía, etc.
Una persona sana haciendo deporte regula su glucemia mediante las fuerzas opuestas de insulina y glucagón (y si se pasa demasiado tiempo dándole, el sistema de emergencia del cortisol): los tejidos "vacíos" absorben glucosa más rápido (porque en ausencia de insulina la velocidad depende del gradiente), la glucemia baja, el glucagón acelera la glucogenolisis, la glucemia sube, y si se pasa de frenada, la insulina vuelve a empujar la glucemia a su sitio.
Un diabético tipo I haciendo deporte no puede regular su glucemia a la baja, sólo al alza, así que cualquier bajada de ritmo se traducirá en hiperglucemia, porque el flujo de glucosa hígado-sangre sigue alto mientras el flujo sangre-tejidos disminuye, y no hay producción de insulina que restituya el equilibrio.
Es más (y ahí está, probablemente, el motivo del pico de glucemia brutal y prolongado que describes), es que la insulina a nivel pancreático inhibe la producción de glucagón (haciendo un símil automovilístico, la insulina no sólo es un freno, sino que además suprime el acelerador), y en ausencia o severa escasez de producción de insulina el páncreas no parará de producir glucagón hasta mucho después de lo que lo habría hecho en una persona sana.
Es decir, no es sólo que no haya insulina para bajar la glucemia, es que no hay insulina para detener la producción del glucagón responsable de que la glucemia siga subiendo.
La paulatina bajada de la glucemia posterior se debería a que el glucagón deja de actuar, y el flujo de glucosa hígado-sangre disminuye, y los tejidos van absorbiendo la glucosa sobrante (pero despacio) debido al gradiente (=desequilibrio de concentraciones) sangre-tejidos