CRISIS | Cierre de negocios El ocaso del videoclub

El Peseta

Madmaxista
Desde
6 Dic 2007
Mensajes
23.200
Reputación
27.970
Lugar
Ginger Town
egocio próspero a finales del siglo XX, se enfrentan a una extinción masiva
En diez años ha desaparecido la mayoría; restan una treintena en Valencia
Teles, uno de los mayores de Europa con 40.000 títulos, cierra sus puertas
Los especializados luchan por sobrevivir a las descargas y copias ilegales

Francisco Álvarez | Valencia
Actualizado domingo 21/07/2013 10:15 horas

Disminuye el tamaño del texto
Aumenta el tamaño del texto
1374340790_0.jpg

Comentarios 19

Hubo un tiempo en que alquilar una película de vídeo era una acción cotidiana. Tanto como las sesiones de cine y palomitas frente al televisor de tubos catódicos, los interminables rebobinados de los VHS o las penalizaciones por demorarse en retornar las cintas.

Durante las décadas de los 80 y 90, los videoclubs fueron negocios prósperos. Crecieron y se multiplicaron por las urbes de toda España, asociados a grandes cadenas de distribución o como modestas tiendas de barrio.

Se erigían, por entonces, en la única alternativa a las salas de cine y contaban con el favor del público. La demanda era tal que algunas videotecas incluso disponían de listas de espera para visionar el último éxito de Hollywood. No era para menos, porque las ediciones para vídeo doméstico se hacían esperar al menos tres meses desde su estreno.

La irrupción de la nueva tecnología digital, sin embargo, cambió abruptamente este escenario. Primero las copias caseras en el ordenador y después las descargas en la red han ido asfixiando un sector instalado ya en una crisis sistémica. En apenas diez años, la mayoría de establecimientos ha cerrado sus puertas. En Valencia, apenas restan una treintena. Y el goteo de bajas no cesa.

La próxima se certificará en apenas unos días. El videoclub Teles, uno de los mayores de Europa con 600 metros cuadrados y más de 40.000 referencias, echa el cierre después de tres décadas.
Fachada del videoclub 'Teles' de Valencia. | José Cuéllar
1374340790_extras_ladillos_1_0.jpg

Fachada del videoclub 'Teles' de Valencia. | José Cuéllar
Teles, el adiós del coloso

Juan Antonio Pardo, su propietario, ha adoptado esta decisión cuando el negocio todavía funciona. No desea ser testigo de su declive. "Lo cierro aún vivo y lo hago porque había que subir mucho el precio para mantener el volumen mensual de compras. No estaba dispuesto", explica.

Hasta hace apenas un mes, cuando comenzó la liquidación, las tarifas de Teles resultaban inusualmente económicas: 1,20 euros las novedades y tan solo uno el resto. Ahora su vasta colección de películas está a la venta. Al completo.

La sucesión de estanterías ya semivacías dan cuenta de la magnitud de este videoclub, que dispone de distintas salas distribuidas por géneros y figuras del celuloide para facilitar así la búsqueda a sus centenares de socios.

Afirman los cinéfilos, que ya lamentan su próxima desaparición en internet y las redes sociales ("Algunos se han enfadado conmigo por cerrar", confiesa su dueño), que no había filme editado que no se encontrara en Teles. Y, en realidad, no mienten.

"Al mes podía adquirir entre estrenos, clásicos y cine independiente más de un centenar de películas", apunta Juan Antonio. Posteriormente se sumaron las series. Teles fue, de hecho, una de las primeras videotecas del país en incorporar un espacio propio para las ficciones televisivas de culto.
Juan Antonio Pardo, propietario del videoclub Teles de Valencia. | José Cuéllar
1374340790_extras_ladillos_2_0.jpg

Juan Antonio Pardo, propietario del videoclub Teles de Valencia. | José Cuéllar

Pardo presume de que, durante cerca de 30 años, su negocio se ha convertido en un templo de peregrinación para los amantes del séptimo arte y en un punto de encuentro de los profesionales del audiovisual valenciano.

Muchos desconocen, sin embargo, cual es su verdadero origen. Porque Teles, antes que videoclub, fue una tienda de electrodomésticos. "Vendía televisiones y también los primeros vídeos, así que me hice con algunas películas para dejar a los clientes y promocionar el VHS", explica su propietario. Poco después, comenzó a cobrar por estos préstamos. Había nacido un nuevo concepto empresarial.

En esta primera etapa abría los siete días de la semana. Ahora descansa los domingos. Y no compensa. "Esto es muy esclavo. Ahora tendré que buscar un nuevo trabajo, pero no volveré a vender películas", confiesa.

Aunque todavía es rentable, lo cierto es que la actividad ha caído en los últimos años. El tirón de Internet, la crisis económica, la cultura del todo gratis... "La ley Sinde no se ha notado para bien, es que no se ha aplicado", se lamenta. Pese a todo, no cree que el sino de los videoclubs sea la extinción: "Con ganas y dedicación pueden sobrevivir algunos".
aniel Gascó, dueño del videoclub Stromboli. | Benito Pajares
1374340790_extras_ladillos_3_0.jpg

aniel Gascó, dueño del videoclub Stromboli. | Benito Pajares
Especialización y trato personal

Stromboli, en el barrio valenciano de Ruzafa, se halla inmerso en esta lucha. Cuando Daniel y Almudena Gascó abrieron esta videoteca hace ahora 9 años el negocio ya estaba amenazado por las descargas y las copias ilegales. No obstante, apostaron por un negocio diferente. Un establecimiento especializado en rarezas, cine underground y de autor con alrededor de 8.600 títulos y un claro valor añadido.

"Sobre todo, nos diferencia la información. Frente a los videoclubs con un elenco inmenso de referencias, nosotros tratamos de orientar a los clientes y ofrecemos aquellas películas que creemos que más pueden gustarle. En realidad, llegas a hacer de psicólogo", relata Daniel.

Gracias a esta atención personalizada se genera un vínculo afectivo con los socios que trasciende de la mera operación comercial: "Se genera una cartera de amigos y conoces a mucha gente que se maneja en un lenguaje común, el del amor al cine. De hecho, mi mayor fuente de información son mis clientes, que con sus referencias amplían mi espectro de temas. Sólo por tener este videoclub he conocido al 80% de los cinéfilos de Valencia".

Son precisamente estas pequeñas satisfacciones las que compensan, a juicio de Gascó, los inconvenientes que acompañan a un negocio en el que los márgenes de beneficio son cada vez más ajustados y las vacaciones brillan por su ausencia.

"Estamos en un momento difícil, pero no sólo para los videoclubs. La crisis está afectando a todos, a empresas y ciudadanos", señala. Aquí, sin embargo, sus consecuencias resultan más palpables porque la inversión en material nuevo es constante y el dinero escasea. Ahora se compra lo estrictamente imprescindible mientras la lista de deseos crece.

"Soy consciente de que nos va a costar amortizar las películas que tenemos, pero el cine es arte y como tal, pensamos en términos artísticos, no con la caja registradora", matiza Daniel, quien no duda en reivindicar la labor de difusión cultural que realiza desde su videoteca: "No sólo ampliamos las posibilidades de acceso al cine, sino que nuestra colección es una muestra de su historia, desde Edison hasta la actualidad. El abanico resulta muy diverso, no estamos tan especializados".

Es por ello que Stromboli se erige en objeto de culto para futuros cineastas y cinéfilos. Aunque el perfil de cliente es, en realidad, más modesto: jóvenes que tropiezan accidentalmente con el videoclub y que comienzan a descubrir los clásicos. Aquí encuentran facilidades para ponerse al día, también en lo económico. Bonos de 10 y 20 películas que abaratan sensiblemente las tarifas de alquiler y promociones para animar el consumo.
Sergio Pérez, propietario del videoclub 'Versión original'. | Benito Pajares
1374340790_extras_ladillos_4_0.jpg

Sergio Pérez, propietario del videoclub 'Versión original'. | Benito Pajares
Al borde del precipicio

En cambio, el propietario de Versión Original, Sergio Pérez, hace tiempo que planea arrojar la toalla: "Hace un par de años que la cosa va mal y he pensado en cerrar. De momento me doy de plazo hasta diciembre para ver si remonta".

Sergio habla sin tapujos y con resignación de la grave crisis que atraviesa su negocio, uno de los referentes del cine de alquiler en Valencia. "Sigo abierto porque estoy subvencionado por mi mujer, que es la principal fuente de ingresos de la familia. Si viviéramos de esto habría bajado la persiana hace tres años. Lo mantengo como un semi hobby", confiesa.

Versión Original nació en paralelo a Stromboli y experimentó desde 2004 un periodo de crecimiento sostenido. Pérez llegó a tener empleados a su cargo pero ahora la facturación ni siquiera permite completar un salario digno: "Cubro gastos, pago el alquiler del local y poco más".

La cuesta abajo coincide con el inicio de la crisis, aunque el desplome definitivo se produjo en 2012, tras el aumento del IVA. El videoclub, sin embargo, sigue incorporando películas, aunque a menor ritmo. Y con sacrificios. "Lo abrí con 800 títulos y llegué a pasar de 6.000. Ahora vendo y pido precio, con mucho dolor, por las menos imprescindibles".

Su colección, todavía más que relevante, es un reflejo de las inquietudes de este cineasta (estudió Realización de cine y televisión junto a Juan Carlos Fresnadillo) reconvertido a economista: "Mi especialización es la no especialización. Tengo cine mudo, mucho clásico, independiente...". Y una cartera de clientes cada vez más reducida.

Para Sergio Pérez, la asfixia del sector no se explica exclusivamente por las descargas ilegales. El problema es más complejo. Se ha producido un cambio de hábitos: "La tarifa plana de internet ha hecho mucho daño. La gente pasa horas y horas delante del ordenador y no consume cine". "Ni siquiera los videoclubs 'online' terminan de despegar", recuerda.

Los planes de Versión Original pasan, en estos momentos, por la mera supervivencia. "Trato de ir superando trimestre a trimestre. Al que menos que no me cueste dinero", explica su propietario. En el caso de que se cumpla esta hipótesis, no le temblará el pulso. Echará el cierre. Como tantos otros.
 
Solo los usuarios registrados pueden ver el contenido de este tema, mientras tanto puedes ver el primer y el último mensaje de cada página.

Regístrate gratuitamente aquí para poder ver los mensajes y participar en el foro. No utilizaremos tu email para fines comerciales.

Únete al mayor foro de economía de España

 
Solo los usuarios registrados pueden ver el contenido de este tema, mientras tanto puedes ver el primer y el último mensaje de cada página.

Regístrate gratuitamente aquí para poder ver los mensajes y participar en el foro. No utilizaremos tu email para fines comerciales.

Únete al mayor foro de economía de España

 
Solo los usuarios registrados pueden ver el contenido de este tema, mientras tanto puedes ver el primer y el último mensaje de cada página.

Regístrate gratuitamente aquí para poder ver los mensajes y participar en el foro. No utilizaremos tu email para fines comerciales.

Únete al mayor foro de economía de España

 
Solo los usuarios registrados pueden ver el contenido de este tema, mientras tanto puedes ver el primer y el último mensaje de cada página.

Regístrate gratuitamente aquí para poder ver los mensajes y participar en el foro. No utilizaremos tu email para fines comerciales.

Únete al mayor foro de economía de España

 
Solo los usuarios registrados pueden ver el contenido de este tema, mientras tanto puedes ver el primer y el último mensaje de cada página.

Regístrate gratuitamente aquí para poder ver los mensajes y participar en el foro. No utilizaremos tu email para fines comerciales.

Únete al mayor foro de economía de España

 
Solo los usuarios registrados pueden ver el contenido de este tema, mientras tanto puedes ver el primer y el último mensaje de cada página.

Regístrate gratuitamente aquí para poder ver los mensajes y participar en el foro. No utilizaremos tu email para fines comerciales.

Únete al mayor foro de economía de España

 
Solo los usuarios registrados pueden ver el contenido de este tema, mientras tanto puedes ver el primer y el último mensaje de cada página.

Regístrate gratuitamente aquí para poder ver los mensajes y participar en el foro. No utilizaremos tu email para fines comerciales.

Únete al mayor foro de economía de España

 
Solo los usuarios registrados pueden ver el contenido de este tema, mientras tanto puedes ver el primer y el último mensaje de cada página.

Regístrate gratuitamente aquí para poder ver los mensajes y participar en el foro. No utilizaremos tu email para fines comerciales.

Únete al mayor foro de economía de España

 
Solo los usuarios registrados pueden ver el contenido de este tema, mientras tanto puedes ver el primer y el último mensaje de cada página.

Regístrate gratuitamente aquí para poder ver los mensajes y participar en el foro. No utilizaremos tu email para fines comerciales.

Únete al mayor foro de economía de España

 
Solo los usuarios registrados pueden ver el contenido de este tema, mientras tanto puedes ver el primer y el último mensaje de cada página.

Regístrate gratuitamente aquí para poder ver los mensajes y participar en el foro. No utilizaremos tu email para fines comerciales.

Únete al mayor foro de economía de España

 
Solo los usuarios registrados pueden ver el contenido de este tema, mientras tanto puedes ver el primer y el último mensaje de cada página.

Regístrate gratuitamente aquí para poder ver los mensajes y participar en el foro. No utilizaremos tu email para fines comerciales.

Únete al mayor foro de economía de España

 
Volver