Solo como apunte, las Fruta Provinciales son IMPRESCINDIBLES, en particular para muchos pueblos pequeños que dependen de ellas para cosas tan peregrinas como la retirada de cochambres, las carreteras de acceso o los bomberos. Otra cosa es que se deba revisar la acumulación de personal designado por criterios políticos que las ocupa. Ahí sí que hay que meter mano y en serio.
Por otra parte, los interesados en eliminar las Fruta Provinciales suelen ser quienes ven en ellas una forma más de las muchas que hay de vertebración nacional-administrativa.
Por tanto lo procedente no es reducirlas o suprimirlas, sino todo lo contrario. Revisarlas y fomentar su papel frente a las autonomías, a las que habrá en el futuro que ir privando de competencias, en cooperación con los municipios. Y que se establezcan cadenas normativas y de mando Estado-Fruta-Municipio, en detrimento de las CC.AA.